Cecilia Giménez, durante la inauguración del centro
Cecilia Giménez, durante la inauguración del centro - EFE

Los turistas ya pueden crear su propio «Eccehomo» en Borja

Inaugurado en la localidad zaragozana un centro de interpretación dedicado a la polémica restauración de un fresco que llevó a cabo Cecilia Giménez hace tres años y medio y que dio la vuelta al mundo. En agosto se creará un museo

ZaragozaActualizado:

Los turistas que acudan al Santuario de la Misericordia de Borja (Zaragoza) podrán hacerse un fotomontaje o pintar su propio «Eccehomo» en el centro de interpretación que se ha inaugurado en la localidad, cuyos vecinos todavía no dan crédito a la expectación generada por este fenómeno.

Desde que Cecilia Giménez, una octogenaria del pueblo, hiciera hace tres años y medio una fallida restauración a un fresco de la iglesia, la obra dio la vuelta al mundo y han sido 160.000 entradas las que se han vendido en este Santuario para poder contemplar esta obra de Elías García Martínez, que antes pasaba sin pena ni gloria.

Ayer se inauguró en Borja un centro de interpretación, en el que se pueden contemplar audiovisuales y material que se ha creado con la figura de este «Eccehomo», en un acto al que asistido la propia Cecilia Giménez, que se ha mostrado encantada de la repercusión de su obra y que ha asegurado, en declaraciones a los periodistas, que «sin duda» volvería a hacer esta restauración. «A veces miro al Cristo y le digo: "Hijo mío, no te he terminado de arreglar, pero es todo tan grande..."», afirma esta mujer, que ha insistido en que la restauración que hizo al «Eccehomo» no ha concluido. «No me la dejaron acabar", ha dicho. Después de haber «sufrido» en la vida, ya que tiene dos hijos con una discapacidad, ha considerado que este fenómeno es «como si Dios» se lo «hubiera guardado para el final».

La mejor promoción turística de Aragón

También ha estado presente en el acto inaugural del Centro la nieta de Elías García Martínez, el autor original del fresco del «Eccehomo», Gloria Teresa García, aún sorprendida por la repercusión que ha alcanzado esta obra. Ha reconocido que al principio no le gustó a la familia todo este lío e incluso reclamaron que se reparara la obra porque era «un Cristo muy bonito», pero ha afirmado que «todo se ha desbordado» y comprende la situación actual. La familia del autor original del «Eccehomo» se encuentra satisfecha con este centro de interpretación, inaugurado ayer en el propio santuario tras seis meses de obra.

En el acto intervino el consejero de Vertebración del Territorio, Movilidad y Vivienda del Gobierno de Aragón, José Luis Soro, quien ha reconocido que «el Eccehomo ha sido el mayor acto de promoción turística de Aragón en las últimas décadas. Fue un acto involuntario, pero ni la mejor agencia de publicidad hubiera conseguido esto». El alcalde de la localidad de Borja, Eduardo Arilla, ha anunciado, por su parte, que se creará un Museo del Eccehomo, que se inaugurará previsiblemente en agosto.

Derechos de imagen, un filón

Además, ha desvelado que la cadena Sky Arts ha pedido ampliar el acuerdo para los derechos de imagen del «Eccehomo» por un año y medio más, dado el éxito que alcanzó el documental y la película titulada «Fresco», que se proyectó en el Reino Unido el pasado 26 de febrero. De momento, no está cerrado acuerdo alguno, ha dicho el alcalde. Lo que sí ha desvelado es que el «Eccehomo», en derechos de imagen, ha obtenido unos 45.000 euros en beneficios, mientras que por la venta de entradas se han sacado unos 160.000.

De esos derechos de imagen, más del 40 por ciento van para Cecilia Giménez y el resto para la Fundación Benéfica Hospital Sanct Spiritus, que a su vez obtiene la totalidad de lo recaudado por la venta de entradas y que destina en su mayoría a su residencia de ancianos. Sobre el «Eccehomo» se han fabricado multitud de productos promocionales como tazas y chapas.

Aún están a vueltas con los flecos del contrato para el estreno en Borja de la ópera estadounidense sobre el «Eccehomo», titulada «Behold the man» (He aquí el hombre) y cuyo director, Andrew Flack, ya estuvo hace unos meses en Borja. Ayer se presentó un cuento sobre esta historia que se ha editado en castellano, inglés y japonés, con ilustraciones del artista Jorge Andía y redactado por Fernando Melero.