Blanca Pons-Sorolla, en el Museo Sorolla, junto a «Retrato de Elena con sombrero negro», que forma parte de la exposición «Sorolla y la moda», que el martes se abre al público - ERNESTO AGUDO | Vïdeo: SARA CAMPOS

Fundación Museo Sorolla: un legado familiar en memoria de un genio

La generosidad de la viuda y los hijos del pintor ha permitido que su museo en Madrid acoja unas 1.300 pinturas y 5.000 dibujos

Madrid - MadridActualizado:

La historia de la Fundación Museo Sorolla está estrechamente ligada a la familia del pintor y su generosidad. Su viuda, Clotilde García del Castillo, en su testamento, redactado en 1925, lega al Estado español tanto la casa familiar como un importante conjunto de pinturas y dibujos de Sorolla con el fin de crear un museo en memoria de su marido. Los hijos renunciaron a la legítima que les correspondía. El legado fue aceptado en 1931 y se crea una Fundación benéfico-docente de carácter particular. Entre sus fines, la conservación y exposición de las obras y bienes del artista en el número 37 de la calle General Martínez Campos de Madrid, donde vivía. El museo se inauguró en 1932. Su primer director fue Joaquín Sorolla García, hijo del artista, quien, junto con sus hermanas, María y Elena, donaron en 1931 al Estado español un conjunto de retratos familiares. En 1941 Joaquín, que nunca se casó ni tuvo descendencia, dejó en su testamento todos sus bienes a la Fundación Museo Sorolla: 156 obras de su padre, entre pinturas y dibujos. En los 70 se desdobla, por un lado, el Museo Sorolla, que forma parte de la red de museos estatales y, por otro, la Fundación Museo Sorolla, que continúa como una fundación cultural privada. En su Patronato, cuatro de los doce vocales en representación de la familia Sorolla: dos por cada rama familiar (los descendientes de María y de Elena Sorolla García, hijas del pintor).

Hablamos con Blanca Pons-Sorolla, bisnieta del artista y actualmente vocal de libre designación en la fundación. Lleva años dedicada en cuerpo y alma a la obra de su bisabuelo. Fundación y museo, explica Blanca Pons-Sorolla, tienen sus propios fondos. El museo, que dirige Consuelo Luca de Tena, atesora unas 1.150 pinturas y 5.000 dibujos. La fundación, unas 160 obras, depositadas en el museo en régimen de comodato. Se exhiben habitualmente unas 250. Ambos colaboran muy estrechamente en el marco de un convenio suscrito: organizan actividades y financian proyectos de investigación y exposiciones temporales. Además, cuentan con el apoyo de patrocinadores. Tres, en el caso de la muestra «Sorolla y la moda», organizada junto con el Museo Thyssen: CNP Partners, la Fundación Iberdrola España y Audi. «La colaboración con el Museo Thyssen ha sido maravillosa. Una idea espléndida».

La fundación hace hincapié en la investigación y la labor pedagógica. «Para nosotros el tema educativo es prioritario. Los niños, a través de este museo, entran muy fácilmente en el arte. El número de visitas infantiles diarias es muy alto». Es tal la afluencia de visitantes los fines de semana que están al límite:«Es una casa-museo, con algunos espacios pequeños». Pero ese problema se solventará con el proyecto de ampliación puesto en marcha. «El proyecto está ya terminado, a falta de presentar las últimas consultas y de que el Ayuntamiento dé la licencia». En 2009 el Ministerio de Cultura adquirió unos espacios adyacentes al museo, con entrada independiente por la calle Zurbano. La ampliación es obra de Nieto Sobejano Arquitectos, que tienen a sus espaldas otros proyectos museísticos. «El proyecto es precioso, muy sereno, muy en sintonía con la estética del museo». En principio, la ampliación solo acogerá muestras temporales.

Catalogadas más de 2.000 obras falsas

Aunque, al ser estatal, el museo está subvencionado al cien por cien por el Ministerio de Cultura, la fundación echa una mano, ya que la aportación pública se redujo con la crisis. En un caso puntual colaboraron en una campaña de crowdfunding para adquirir una pequeña obra. En los últimos años se ha creado una Fundación de Amigos del Museo Sorolla y participan en una fundación paraguas en Estados Unidos, Allies of Hispanic Culture, Education and Science Foundation (AHCES), que les permite recaudar dinero para el museo. A falta de donaciones, sí cuentan con préstamos en depósito a largo plazo, sin contraprestación alguna.

Sorolla es un artista inacabable, dice su bisnieta. De ahí que siempre haya proyectos en marcha:« La colección de dibujo está ya catalogada y accesible en la web del museo. Ese trabajo se ha hecho desde la fundación». En cuanto al catálogo razonado de pintura, comenta Blanca Pons-Sorolla, «se llegó al acuerdo con el museo de que sería magnífico que el primer volumen fuera el de las 1.300 obras del museo, un corpus suficientemente amplio, con obras desde el principio hasta el final de su carrera. Pero era necesario abordar su actualización, pues tiene muchos errores. Coincidiendo con la exposición de Sorolla en la National Gallery de Londres en 2019 (una gran retrospectiva), queremos sacar ese primer volumen del catálogo razonado». Es un autor muy prolífico y cotizado en el mercado (más de 4.000 pinturas y 9.000 dibujos), pero también muy falsificado. «Tengo catalogadas más de 2.000 obras falsas. El catálogo razonado debe continuar. Yo donaré al museo en su momento todo mi archivo».