La vicepresidenta Carmen Calvo y el ministro portugués de Asuntos Exteriores, Augusto Santos Silva, ayer en Lisboa
La vicepresidenta Carmen Calvo y el ministro portugués de Asuntos Exteriores, Augusto Santos Silva, ayer en Lisboa - EFE

Carmen Calvo evita la polémica al no subrayar en Lisboa la «españolidad» de la primera vuelta al mundo

La vicepresidenta del Gobierno viajó desde Madrid para presentar los actos del 500 aniversario del viaje de Magallanes y Elcano junto al ministro portugués de Asuntos Exteriores

Corresponsal en LisboaActualizado:

La vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, evitó referirse a la «españolidad» de la primera vuelta al mundo, protagonizada por la expedición que encabezaron Magallanes y Elcano, durante la presentación en Lisboa de los actos conmemorativos de los 500 años de una gesta «internacional» y «muestra pionera de la globalización», de acuerdo con sus palabras.

La sede central del Ministerio de Asuntos Exteriores de Portugal, en el lisboeta Palacio das Necessidades, fue el lugar elegido para escenificar en suelo luso los renovados planes de conmemoración conjunta, toda vez que hasta ahora brillaban por su ausencia y cada país ibérico actuaba por su lado.

La también ministra de Presidencia, Relaciones con las Cortes e Igualdad compareció acompañada por el ministro portugués de Asuntos Exteriores, Augusto Santos Silva… y ambos se afanaron en exhibir la sintonía de los dos países en este aspecto, después de la fuerte polémica suscitada a ambos lados de la frontera. Eso sí, no se admitían preguntas al final del acto.

«Una gesta ibérica, pero también de Europa»

«Fue una gesta ibérica, pero también de Europa», puntualizó Carmen Calvo antes de añadir: «Una gesta en la que nos sentimos profundamente unidos españoles y portugueses». No obstante, el Gobierno del país vecino enfatizó que «la presentación pública de un programa conjunto de acciones fue acordado el pasado mes de enero, en Madrid, durante un encuentro entre Carmen Calvo y Augusto Santos Silva, que coordinan las respectivas comisiones nacionales para el V Centenario de la Circunnavegación Magallanes-Elcano».

Con todo, la puesta en marcha de esta iniciativa que ahora se dice dual está enmarcada por dos hechos: el dictamen de la Real Academia de la Historia sobre la «exclusiva españolidad» del histórico viaje, emitido tras la petición realizada por el director de ABC, Bieito Rubido, y la inminencia de las elecciones generales del 28 de abril. Esta última circunstancia explica las prisas por celebrar una convocatoria a dos bandas, ya que por la mañana se puso en pie un acto en Madrid similar al organizado seis horas después en Lisboa.

¿Por qué no se realizó con anterioridad una presentación de esta índole y esquivar así cualquier suspicacia o reivindicación incompleta? ¿Ha intentado el Gobierno de Pedro Sánchez salvar a todo correr los muebles de su falta de respuesta en este sentido, incluso después de que Portugal ignorase reiteradamente el protagonismo de Juan Sebastián Elcano?

Glorificando a Magallanes

El país vecino lleva meses glorificando únicamente a Fernando de Magallanes, a quien rinde culto una estatua en la lisboeta Avenida de Almirante Reis. Incluso aunque él mismo había decidido españolizar su nombre y apellido, Fernao de Magalhaes, tras hacer caso omiso el rey de Portugal de sus planes como descubridor y acogerse a los beneficios de la Corona española. Tampoco puede olvidarse que, en plena controversia, el Ejecutivo en funciones condecoró hace unos días a la presidenta de la Academia Portuguesa de la Historia, Manuela Mendonça. La embajadora de España en Lisboa, Marta Betanzos Roig, le otorgó la Placa de la Orden Civil de Alfonso X el Sabio, que le concedió el Ministerio de Educación y Formación Profesional de España el 11 de octubre de 2017, en una determinación recogida por el Boletín Oficial del Estado el 3 de noviembre de aquel mismo año.

Sin embargo, diversas voces cuestionaron que fuese realmente el momento más oportuno para efectuar tal entrega, ya que no se ha apagado el revuelo causado por el hecho de que Portugal arrinconase sin pudor el papel de Elcano. Después del acto celebrado este lunes 1 de abril en Lisboa, deberían quedar definitivamente atrás las arengas etnocentristas portuguesas, aunque la acción diplomática subsiguiente ha de refrendar la armonía escenificada. Unos deberes que corresponderán al Ejecutivo resultante de los comicios legislativos del 28 de abril.