Vargas Llosa, en la presentación de su última novela en Madrid - ignacio gil

Mario Vargas Llosa declina presidir el Instituto Cervantes, pero acepta colaborar

El Nobel de Literatura comunica a Rajoy que su tarea de escritor le hace imposible aceptar el ofrecimiento

LUIS AYLLÓN/JESUS G. CALERO
MADRID Actualizado:

Mario Vargas Llosa ha comunicado al Gobierno que le resulta imposible aceptar literalmente el ofrecimiento de presidir el Instituto Cervantes, aunque expresa su deseo de mantener una colaboración esa institución, según supo ABC de fuentes gubernamentales. El Nobel de Literatura responde así a la oferta que le hizo el Ejecutivo para ponerse al frente del Cervantes, como presidente, valorando su prestigio, conocimientos y contactos como unos instrumentos ideales para la difusión de la lengua y la cultura españolas.

En el entorno del escritor se indicó a este periódico que Vargas Llosa se sintió muy honrado con el ofrecimiento, que lo estudió y que finalmente tomó una decisión que ya ha comunicado al Gobierno. Ayer, Radio Nacional de España indicaba que esa comunicación había sido transmitida a Rajoy a través de una carta. A última hora de la noche, fuentes de La Moncloa confirmaron la existencia de la carta, pero no desvelaron su contenido.

Incompatibilidad

En cualquier caso, las fuentes informantes de ABC señalaron que la negativa de Vargas Llosa a aceptar el cargo obedece a que considera que sus compromisos adquiridos con anterioridad y algunas de las facetas de su tarea como escritor resultan incompatibles con el ejercicio de la Presidencia del Cervantes, pese a que su labor iba a ser fundamentalmente de representación, ya que seguiría habiendo un director con funciones ejecutivas.

No obstante, el Nobel habría expresado su disposición a establecer algún tipo de colaboración estrecha con el Cervantes, de cuyo patronato ya es miembro.

Vargas Llosa ya rechazó en 1996 dirigir el Cervantes cuando se lo propuso José María Aznar, porque quería dedicarse a escribir. En esta ocasión, el ofrecimiento del Gobierno le llegó a través de una llamada que le hizo a finales de la semana pasada su Majestad el Rey, por encargo del jefe del Ejecutivo. La intervención de Don Juan Carlos, que parece bastante lógica dada la buena relación que mantiene desde hace años con el escritor, no pudo ser confirmada oficialmente en el Palacio de la Zarzuela, ya que no es habitual que se hagan públicas las actuaciones que pueda desarrollar el Monarca atendiendo a las demandas del Ejecutivo. Solo en algunos casos se ha desvelado, a posteriori, esa intervención, como sucedió recientemente con el macrocontrato conseguido por un consorcio de empresas españolas para construir el AVE de Medina a La Meca, en Arabia Saudí.

El nombramiento de Vargas Llosa hubiera obligado al Gobierno a modificar la Ley del Instituto Cervantes, ya que, en la actualidad el presidente de honor es el Rey y el presidente ejecutivo es el presidente del Gobierno. Además, hay un presidente del Consejo de Administración (el secretario de Estado de Cooperación Internacional) y un director. Para este puesto sigue sonando con fuerza el nombre de Rafael Rodríguez-Ponga, que sería quien se ocuparía del trabajo del día a día en la institución.