La destrucción de China, según Ai Weiwei
«Caída de un jarrón de la dinastía Han», una de las obras expuestas en el Jeu de Paume - EFE

La destrucción de China, según Ai Weiwei

Gran retrospectiva del artista chinoen el Jeu de Paume de París, a donde Pekín no le ha autorizado a viajar

JUAN PEDRO QUIÑONERO
CORRESPONSAL EN PARÍS Actualizado:

El museo del Jeu de Paume consagra una espectacular retrospectiva a Ai Weiwei, cuya obra continúa creciendo en muchas disciplinas: fotografía, diario íntimo, arquitectura, crónica social, crónica moral, contando siempre la destrucción endemoniada de la China milenaria, víctima del urbanismo, la economía, la corrupción moral y el bonapartismo productivista del Partido comunista chino.

Pekín no ha autorizado el viaje de Ai Wiwei a París, para presentar una exposición que dará mucho que hablar, pero la represión policial se transforma en un altavoz de las palabras del artista, cuando declara: «Cosa de locura, que un Estado tan poderoso se sienta desestabilizado por un gesto tan sencillo como el clic del ratón de un ordenador».

Ai Wiwei escribía un blog: el gobierno chino lo cerró. Ai Weiwei lanza al océano de internet sus lacónicas frases a través de su cuenta twiter. Y su reclusión policial, en Pekín, confiere a la gran retrospectiva del Jeu de Paume una dimensión excepcional, presentando a la opinión pública internacional una visión global de la obra de un artista multi disciplinar.

Ai Weiwei se dice discípulo de Marcel Duchamp, el patriarca del dadaismo. Pero saca una lección diametralmente opuesta a los incontables «manieristas» del vanguardismo occidental: «El arte debe hacer pensar. El arte debe hablar, dialogar e interpelar a la realidad».

El más célebre de los disidentes chinos se sirve de todas las herramientas, todas las disciplinas, para dar una dimensión política y artística de la realidad china...

¿La fotografía de Ai Weiwei..? Una pacífica «herramienta» testimonial... El fotógrafo inmortaliza las incontables catástrofes urbanísticas que están destruyendo los cimientos urbanos de la China milenaria, para construir gigantescas urbanizaciones peor que «deshumanizadas»... verdaderos campos de concentración «liberales», construidos para «racionalizar» la mano de obra al servicio del Estado y sus mafias.

¿La arquitectura de Ai Weiwei..? Una «contra arquitectura» de rostro humano, para recordar a los chinos y al resto de la humanidad hasta que punto el bonapartismo económico del PC chino está destruyendo y profanando esas raíces y semillas de una cultura milenaria.

La gran exposición del Jeu de Paume permite contemplar el conjunto de la obra de Ai Weiwei y su evolución radical, desde sus primeros trabajos fotográficos, en Nueva York, hasta sus fabulosas crónicas (foto, vídeo, cine) de los acontecimientos más recientes, como el terremoto del 2008. Sin olvidar la crónica de su propia persecución, víctima de la policía política del PC chino.