Primera imagen del San José con el sónar, en 2015. El yacimiento encierra claves de una sociedad compleja
Primera imagen del San José con el sónar, en 2015. El yacimiento encierra claves de una sociedad compleja - ICAHN

Colombia pagará con oro al peso a quien rescate el galeón San José

Estas condiciones son otra ventaja más a los cazatesoros, puesto que obtendrán más monedas para cubrir las mismas cantidades

Actualizado:

Tal vez la parte más triste de todo el proyecto es, precisamente, aquella relacionada con el manejo de los objetos excavados de un yacimiento de nuestra historia. Por más que la tecnología extraiga de la gran profundidad los artefactos y la técnica trate de conservarlos, lo cierto es que hasta que no estén en superficie no se decidirá si son patrimonio o no. Por la «magia» inventada por un cazatesoros, habrá un consejo encargado que, a la vista de dos objetos exactamente iguales (monedas, lingotes, cañones, piedras preciosas) podrá proporcionar esa condición a uno o extirpársela a los dos para que puedan ser vendidos. A partir de ahí, el contrato regula el escaso abrigo que la ciencia va a ofrecer a las joyas de un pasado compartido por España y los países de Iberoamérica.

Según el punto 3.3 del contrato, para los efectos de la compensación a la empresa (en la cuenta de bienes no patrimoniales) «en el caso de metales, el perito deberá determinar el peso teniendo en cuenta únicamente los siguientes criterios: composición (material) y calidad (pureza)». El perito no debe tener en cuenta otros parámetros. Es decir, que se les pagará con monedas y lingotes cuantificados al peso. Entran más para lograr la misma cifra, porque está claro que no es lo mismo vender monedas y lingotes del XVIII al peso que por su valor patrimonial.

En el caso de piedras preciosas o perlas, sí hay alguna complejidad más en la valoración, pues «el perito determinará el valor comercial teniendo en cuenta sus calidades intrínsecas y haciendo uso de las metodologías propias de la gomología». El perito entregará su informe y se realizará el cálculo oficial que figurará en un Acta.

Sin embargo, el Ministerio de Cultura colombiano podrá «optar por la monetización de los bienes» utilizados para compensar riesgos con variables más complejas que el peso. Entonces los recursos cambian de la cuenta de No Patrimonio a la de Excedentes. Podrá poner a la venta, teniendo en cuenta variables de oferta y demanda, la rareza de los bienes, el mercado internacional, factores políticos y precios recientes conocidos para sacar el mayor rendimiento monetario de estas piezas del patrimonio.

El jurista José María Lancho cree que estas condiciones «perjudican a la Nación colombiana en favor de los socios cazatesoros del presidente del Gobierno, pues los bienes (la mayor parte de los restos del yacimiento) se valorarían al peso de sus componentes no por su valor histórico, numismático o de mercado cultural».