Una imagen de «Aida» con los legendarios decorados de Mestres Cabanes
Una imagen de «Aida» con los legendarios decorados de Mestres Cabanes - Antonio Bofill

Óperas consolidadas y grandes voces para un Liceu de gala y de aniversario

Tres nuevas producciones destacan en un curso con el que el teatro quiere dejar atrás los peores años de la crisis

BarcelonaActualizado:

«Turandot» y «Doña Francisquita» (1926 y 1923, respectivamente) son las dos obras más recientes que podrán verse en el escenario del Gran Teatre del Liceu durante la próxima temporada. El vigésimo aniversario de la reapertura tras el incendio de 1994 propone una mirada a lo mejor de las últimas dos décadas, y las novedades vendrán de la mano de los directores de escena.

El estreno mundial de tres nuevas producciones de «Turandot» de Puccini, «Lohengrin» de Wagner e «Il barbiere di Siviglia» de Rossini son los platos fuertes de la programación hasta julio de 2020, junto con grandes voces que en los últimos años han conquistado el cariño del público barcelonés: Javier Camarena, Juan Diego Flórez y Anna Netrebko.

Wagner, en familia

La «Turandot» que abrirá la temporada es una nueva propuesta de Franc Aleu, que viene a sustituir la escena de Nuria Espert con la que se inauguró el remodelado teatro. Por su parte, la producción de Lohengrin tiene como gran atractivo la dirección escénica de Katharina Wagner, bisnieta del compositor. Además, se estrenarán en el teatro de las Ramblas dos montajes coproducidos con el Teatro de la Zarzuela («Doña Francisquita», de Amadeu Vives) y con la Opéra Comique de París («Alcione», de Marais, con dirección musical de Jordi Savall), que ya se han podido ver en estos dos centros.

La mirada al pasado más o menos reciente del teatro se completa con la recuperación de la ampliamente conocida «Aida», con escenografía de Josep Mestres Cabanes que data de 1942 y la «Carmen» de Calixto Bieito, que no ha dejado de programarse desde que se presentó por vez primera en 1999. Únicamente el estreno de una ópera de cámara del compositor Joan Magrané –en el Foyer, no en la sala principal– aportará contemporaneidad a la programación liceísta. La lista de títulos la completan «La clemenza di Tito», de Mozart, «Semiramide» y «Cavalleria rusticana».

Estas últimas se ofrecen, como es frecuente, en una misma función, con un reparto que según la directora artística del Liceu, Christina Scheppelmann, será «la envidia» de los teatros europeos, al incluir nombres como Roberto Alagna, Aleksandra Kurzak y Elena Zilio. Los cantantes españoles tendrán el papel que, según Scheppelmann, merecen «porque tienen un nivel muy bueno, no solamente porque sean de aquí». Maria José Moreno, Jorge de León, Celso Albelo, Marta Mathéu, Elena Sancho Pereg, Maite Beaumont, Vanessa Goikoetxea y Felipe Bou son algunos de los artistas nacionales que subirán al escenario lírico barcelonés.

Scheppelmann destacó en la presentación de la temporada que «se trata de una programación especial, con más producciones nuevas de lo que es habitual, y también más cara». Concretamente, se pasa de los actuales 46 millones de euros de inversión a 48. El presidente de la Fundación Gran Teatre del Liceu, Salvador Alemany, aseguró que se trata de una temporada «con grandes voces y una oferta de primer nivel, para que la sociedad se sienta orgullosa del Teatro en este aniversario».

Tres espectáculos de danza, un concierto sinfónico –la Segunda de Mahler– y una serie de conciertos corales y de cámara en diversas ciudades catalanas acaban de configurar la oferta de una temporada en la que, según explicó Josep Pons, también se espera acometer la necesaria renovación del coro con plantilla propia.

Descuento para abonados

El incremento de los recursos se espera obtener con ingresos propios, ya que las administraciones públicas tienen previsto mantener estables sus aportaciones. Para ello, el nuevo gerente, Valentí Oviedo, ha apostado por hacer más atractivos los abonos e ir a buscar a un público joven.

El objetivo es llegar a un 76% de ocupación de pago, que ahora se sitúa en el 70%. Abonarse supondrá un ahorro de entre un 25 y un 35% respecto al precio de las entradas, mientras que ahora el descuento era de un 4% como máximo.

Otra de las asignaturas pendientes que se resolverá este año es la renovación de la fachada histórica del teatro. De hecho, a semana que viene se comenzarán a instalar los andamios para acometer una intervención muy necesaria, ya que el deterioro era cada vez más evidente. Así, se recuperará el aspecto que tenía el Liceu en 1874, tras la intervención del arquitecto Oriol Mestres. Además, se abrirán a la ciudadanía los vitrales con motivos wagnerianos de Oleguer Junyent, que ahora solo pueden contemplarse desde las dependencias del Círculo del Liceu.

Las obras costarán cerca de un millón de euros que se han sufragado con la celebración de galas para recaudar fondos y patrocinios privados. En su día se valoró la posibilidad de aprovechar esta reforma para incluir una intervención del artista Frederic Amat. Esta opción, que suponía incrustar círculos rojos en toda la fachada, se descartó tras generar una notable polémica.