Odyssey pide que España le reembolse 400.000 dólares por la custodia del tesoro

Los cazatesoros acuden esta tarde a una vista ante el juez, en la que recibirán instrucciones sobre cómo devolver las monedas expoliadas

Madrid Actualizado:

Odyssey Marine Exploration está dispuesta a montar un espectáculo final digno de Broadway ante el tribunal de Tampa. Anoche, el juez Mark Pizzo denegó una petición insólita de los cazatesoros: querían llevar a su propio estenotipista «independiente» para «producir» su propia transcripción «independiente» de la audiencia que tendrá lugar esta tarde, hora española.

En dicha audiencia el magistrado sentenciará cómo debe producirse la devolución de las 590.000 monedas de oro y plata de la fragata «Mercedes» que la compañía expolió en aguas del Estrecho de Gibraltar. Además ha presentado otra moción en la que pide que España le pague unos 412.000 dólares, en concepto de custodia del «tesoro».

Recientemente, la empresa numismática que guarda las monedas, NGC, exigió por carta a España 185.159 dólares, por sus gastos en la custodia desde 2007 hasta noviembre de 2011. Llama la atención que esa suma se duplique hasta 412.000 dólares en tan sólo un trimestre a los ojos de los cazatesoros de Odyssey. La explicación que dan es que ellos pagaron 227.000 dólares en 2007 a NGC. La suma de las dos cantidades es lo que exigen a España ahora.

Esta previsto que hoy, viernes, el juez federal de Tampa (Florida) comunique a las partes las condiciones para la entrega de las 17 toneladas de monedas y otros restos que Odyssey extrajo en mayo de 2007 del pecio de la «Mercedes».

Para pedir que España asuma el coste del mantenimiento y almacenaje de las monedas, Odyssey ha solicitado juez que «emita una orden dirigida al Reino de España para que le reembolse los gastos derivados de la 'custodia legis', unos 412.000 dólares».

La 'custodia legis' es el mandato del juez, a petición de Odyssey, que les permite mantener las monedas durante el proceso. Para lograr ser nombrados custodios, los responsables de Odyssey se comprometieron en una declaración jurada a correr con todos los gastos que acarrease su nombramiento.

Tras la insistencia de Odyssey y su juramento de que correría con los gastos, los cazatesoros han cambiado de opinión al perder en este litigio en todas las instancias, tanto en el tribunal de Distrito, como en el de Apelación y en el Supremo.

Invocan, entre otras cosas, para pedir el pago, que esta compañía, con sede en Tampa, «recupero el cargamento de las profundidades del Atlántico a expensas suyas». Detrás de este eufemismo se esconde uno de los mayores expolios de la historia, puesto que la «Mercedes» era un buque de Estado y nadie debería haberlo «rescatado» sin permiso de España.

E insisten: «En virtud de los fallos en este caso la realidad es que la recuperación (del tesoro) fue para beneficio de España», aunque no dicen que han litigado hasta la extenuación por lo contrario y que han obligado a España a gastar una importante suma de dinero en la defensa española del caso. El abogado James Goold apuntó en una reciente moción que el tesoro «fue retirado del fondo del mar del Atlántico y transportado (a EEUU) sin autorización».