David Afkham
David Afkham - Maya Balanyá

David Afkham: «En la OCNE ha faltado comunicación y es totalmente necesaria»

El músico alemán explica sus proyectos para la formación y espera poder llevar a cabo los cambios que cree fundamentales

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Si es consciente del maremoto que su nombramiento ha causado en el mundo de la música, lo disimula perfectamente. Apenas unas horas después de que firmara su designación como nuevo director titular de la Orquesta Nacional de España (ONE) y director artístico de la Orquesta y Coros Nacionales de España (OCNE), el alemán David Afkham (Friburgo, 1983) se sienta para explicar su proyecto al frente de esta formación ya casi octogenaria. Lleva los bolsillos llenos de ideas, rumiadas seguramente a lo largo de los años que lleva conviviendo con los músicos de la ONE, de la que era director principal desde 2015. Con su nombramiento, Cultura quiere poner fin a una etapa de tensiones internas y adelantar de hecho la caída del director técnico de la formación, Félix Alcaraz, cuyo mandato concluirá dentro de unos meses.

«Tengo muchas ideas y muchos sueños artísticamente –dice David Afkham–. Me preocupa mucho el aspecto socioeducativo, creo que esta institución debe asumir su responsabilidad con respecto al futuro, a las nuevas generaciones. Hay proyectos, sí, pero han de intensificarse:encargos, obras para familias, para adolescentes, tocar con músicos jóvenes... Hay muchas ideas, pero para ello necesitamos una estructura, un equipo que pueda llevar a cabo todas estas ideas».

Hay un segundo aspecto preferente en la agenda de Afkham: «la creación de una academia, de una escuela. La necesitamos, una orquesta y un coro no es igual sin una academia al estilo de la Academia Karajan de la Filarmónica de Berlín, en la que los músicos jóvenes son parte de la orquesta y del coro, con conciertos independientes pero también conjuntos; en la que los profesores de la orquesta imparten las lecciones. Podemos crear una tradición».

Y para ello, insiste, se necesita una estructura. «Lo hablaré con el nuevo director técnico. Necesitamos gente con valor artístico que nos ayude a cambiar las cosas».

Presencia en toda España

Más ideas: intensificar la presencia de la OCNE en toda España.«Debemos ir a otras ciudades, hacer intercambios con otras orquestas; participar en festivales como el de Santander o Granada. Y ampliar nuestra presencia internacional, mejorar nuestras giras y nuestras grabaciones... No es fácil, hay que trabajar mucho para mejorar nuestro perfil internacional, pero estoy dispuesto... Quiero crear, también, un festival de música española contemporánea, con encargos y la interpretación de obras ya existentes. Salir del Auditorio y tocar en lugares como la Plaza Mayor, el Retiro... Tenemos que abrirnos a la ciudad y a la sociedad».

Reconoce David Afkham que todas estas ideas las habló durante los tres años que lleva vinculado a la OCNE con su director técnico, con el que se decía que no mantenía una buena sintonía en los últimos tiempos. «Tengo mucho respeto por Félix Alcaraz –aclara–. Sé que no es fácil realizar todas estas ideas, pero estamos en el camino para ser una institución del siglo XXI». Y para ello, dice convencido, «debemos cambiar el Reglamento, que regula la vida de los músicos: hay que cambiar las condiciones de las giras, el sistema de las audiciones. Quiero darles más responsabilidad a los músicos, y hacerlo dentro del marco legal. Hay cosas poco claras y poco definidas, y para ello hay que cambiar el reglamento y la estructura».

Es consciente, dice, de su dependencia administrativa y cómo condiciona la vida de la orquesta. «Por ejemplo –explica–, el período de prueba de los músicos es de seis meses, pero para un solista o un concertino, seis meses de prueba no son nada. En otras orquestas, por ejemplo, el período de prueba para un concertino es de dos años. No solo hay que evaluar su calidad; hay que ver la química con la orquesta, su integración...»

Asegura David Afkham que antes de su nombramiento se encontraba cómodo dentro de la orquesta. «Mucho. Las dos últimas semanas han sido muy positivas para mí; la orquesta, musicalmente, ha cambiado, con audiciones internas y la llegada de músicos jóvenes. Ha sido duro pero necesario».

«Los cambios siempre tienen una reacción positiva y una negativa», argumenta, y añade una palabra que repetirá a lo largo de la entrevista:comunicación. «Quiero que el diálogo con los músicos sea más fluido, intentar explicar por qué es necesario el cambio. No quiero una revolución. Si vamos todos juntos en la misma dirección podemos desarrollar un gran proyecto».

El ambiente dentro de la orquesta recientemente no era el mejor. «Es cierto que en los últimos meses hemos tenido tensiones personales entre Félix Alcaraz y yo. Sé que la posición de un director técnico no es fácil, él tiene que hacer su trabajo. La comunicación es necesaria, y creo que en el pasado ha faltado esa comunicación entre los músicos y la Administración. Mi situación era un poco esquizofrénica, porque no había un director artístico y yo he tenido que asumir esa responsabilidad sin corresponderme;he venido a todas las audiciones en Madrid. Me sentía raro. Pero, repito, tengo mucho respecto por Félix».

La OCNE no puede olvidar un pasado lleno de polémicas, pero Afkham está convencido de la disposición de los músicos. «Todo colectivo tiene energías diferentes y tiempos diferentes;somos todos humanos. La solución es la comunicación y dar más responsabilidad a los músicos. Yo creo en la Orquesta y Coros Nacionales de España. Yo creo en sus músicos. Tenemos un gran potencial y un gran futuro».