Cuatro caras de Carlos III que muestran su vigencia en el tercer centenario

Acción Cultural Española ultima la gran exposición que se inaugurará en diciembre en el Museo Arqueológico Nacional

Actualizado:12345
  1. Una exposición esperada

    Al conmemorar el nacimiento de Carlos III en 1716, Acción Cultural Española reivindicará con una imponente exposición en diciembre, en el Museo Arqueológico Nacional de Madrid, cuatro aspectos del reinado reformista que modernizó España en el siglo XVIII. Carlos III reinó entre 1759 y 1788 -después de 25 años como Rey de las Dos Sicilias en Nápoles- y su papel fue decisivo en una ingente modernización de la península y del imperio de ultramar, pero también en la política internacional (destacada fue la ayuda al nacimiento de EE.UU., pero hizo mucho más) y su influencia cultural y científica al patrocinar las excavaciones de Pompeya y las expediciones botánicas.

  2. Rey y arqueólogo querido en Nápoles

    Lo primero que intentará la exposición que ha reunido un centenar de piezas de 40 instituciones de España y del extranjero, es retratar el entorno familiar y la formación del futuro Carlos III, que parte con 15 años a Italia. En Nápoles se casa, desarrolla su talento político y da muestras de su sensibilidad cultural y científica. Llegaría a ser un Rey muy querido y de hecho su despedida en el puerto de Nápoles, pintada por Antonio Joli, refleja hasta qué punto se había ganado el afecto de su pueblo. La exposición, cuya inauguración contará con la presencia del Rey Felipe VI -no en vano el retrato de Carlos III preside el despacho en el Palacio de la Zarzuela-, mostrará también obras en las que se reflejan los trabajos arqueológicos y las alianzas familiares.

  3. El gran Monarca reformista

    Si algo define a Carlos III, nada más llegar a España, es su amplia experiencia, y el modo en el que extendió a todos los órdenes la influencia de la ilustración en nuestro país. Lo hizo con un incansable reformismo en un reinado de moderación, cultura y avances científicos. Reorganizó la Marina Real (e impuso su bandera como enseña nacional) para sostener el imperio ultramarino heredado. Una importante muestra de cartografía dará cuenta de los dominios de la Corona y en especial su afán por el conocimiento de las Indias estará representado por la huella artística que refleja la sociedad criolla, como los cuadros de castas americanas encargados por el virrey Manuel de Amat y Junyent, uno de los catalanes reformistas que fielmente estuvo al servicio de España.

  4. La ayuda a la independencia de EE.UU.

    Carlos III no vivió en un mundo en paz. Su visión del imperio necesitaba presencia española en los grandes escenarios del momento. En África, luchando contra los berberiscos; redefiniendo, con ayuda de la ciencia, los límites exactos de la frontera con Portugal; en la guerra nunca del todo acabada con Inglaterra en Europa, en los océanos y, por supuesto, en la independencia de las Trece Colonias, donde España jugó un papel decisivo y últimamente reivindicado con el homenaje a Bernardo de Gálvez en Estados Unidos.

    Obras como el cuadro del asalto inglés al Morro de La Habana o el retrato de Washington, ambos de la Academia de Bellas Artes de San Fernando, formarán el relato de este capítulo, en el que tampoco faltarán modelos de los navíos que hicieron posible la hegemonía en los mares.

  5. Las expediciones científicas

    El reinado de Carlos III se muestra, aun hoy, como el momento más brillante de la ilustración en España. Su afán por extender el conocimiento se tradujo en expediciones como la botánica al Reino de Nueva Granada, la de Celestino Mutis, y otras al Orinoco y en otros puntos. A ello se suma la excavación de la ciudad maya de Palenque o los diferentes proyectos de estudio de las culturas de América del sur. No en vano se crea entonces el Jardín Botánico de Madrid. Piezas del Museo de América y la Biblioteca Nacional ilustran esta etapa, que tampoco olvida los instrumentos de navegación, como el catalejo de Antonio Ulloa, ni los barcos que llevaron a los españoles a recorrer las islas del Pacífico y el Norte de América.