La llegada de Elcano en septiembre de 1522
La llegada de Elcano en septiembre de 1522

Carlos Martínez Shaw: «Tan grave es negar lo malo de la historia de España como olvidar lo bueno»

El historiador reunirá en Valladolid a los mejores especialistas del mundo en un congreso sobre el Viaje de Magallanes y Elcano

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¿Por qué no conocemos mejor nuestra propia historia? Carlos Martínez Shaw es uno de los grandes especialistas mundiales en la historia del Pacífico y Filipinas y se lamenta del fracaso de los planes de estudio en España durante las últimas décadas. Ha recibido el encargo de dirigir el congreso internacional que va a celebrarse en el centro cultural Miguel Delibes de Valladolid del 20 al 22 de marzo, para conmemorar las Capitulaciones por las que Fernando de Magallanes recibía de Carlos I la flota de cinco naves para viajar a la Especiería y el nombramiento de capitán y adelantado de las tierras que se descubrirían. A este congreso que sirve de prólogo a la conmemoración de la primera vuelta al mundo que terminó Juan Sebastián Elcano acudirán algunos de los mejores especialistas mundiales.

Martínez Shaw comenta a ABC que la lección inaugural corre a cargo de Serge Gruzinski, el historiador francés que más ha aportado en los últimos años en el estudio de la primera globalización que comienza con el viaje deMagallanes y Elcano. Pero también destacan las ponencias del chileno Rafael Sagredo, los estadounidenses Richard L. Kagan, Carla Rahn-Phillips y Bethany Aram, y académicos españoles como Carmen Manso o Juan Gil, y grandes especialistas como Salvador Bernabéu, Francisco Fernández González... entre otros. Todos ellos van a poner a disposición del público los resultados de los últimos avances de la historiografía sobre la primera circunnavegación global.

Olvido imperdonable

«Cuando doy conferencias siempre viene alguien que lamenta no haber estudiado mejor la historia en el colegio. Lo que antes se llamaba la historia patria se ha ido olvidando por completo y encontramos en la facultad de Historia alumnos que no saben nada de la Conquista de México y Perú, que no conocen a Cortés o a Pizarro», comenta a ABC el historiador.

Juan Sebastián Elcano, en el Museo Naval de Madrid
Juan Sebastián Elcano, en el Museo Naval de Madrid

En su opinión esto es grave porque «impide que tengamos visión de cómo se articuló la España actual. Un cambio de sistema educativo y un pacto de Estado son esenciales ahora». Paradójicamente en estos momentos hay mucha curiosidad por conocer la historia. «España contribuyó más que nadie a la primera globalización, con sus hombres, barcos, con la plata y las rutas comerciales estables. No sabemos casi nada de aquellas gestas. Ni siquiera que la mitad de aquellos hombres moría de escorbuto en los primeros viajes», incide.

«Vivimos en una nebulosa»

Para Martínez Shaw, difundir nuestra historia con rigor es esencial. Le parecen muy bien iniciativas como las series de Isabel y Carlos V que se hicieron recientemente en España. «La de Carlos V tenía pocos medios pero suscitó gran interés. Me piden que trate el tema en conferencias y a la vista de cómo está el panorama no es raro que las titule "la verdadera historia de..." Carlos V, Colón, Cortés... etc. Porque sin estudiar y conocer la historia parece que vivimos en una nebulosa que es la ausencia de proyecto nacional».

La época moderna es el escenario «de las grandes hazañas de los imperios ibéricos, Español y Portugués, juntos a veces y en ocasiones en estrecha rivalidad, pero que con sus gestas articularon el espacio mundial tal y como lo conocemos. Por eso es necesario que cambiemos la circunstancia de lo poco que se estudia a Magallanes y Elcano. Ni siquiera había una biografía en condiciones de Magallanes, escrita como debe hacerse en nuestra época y, afortunadamente, eso va a cambiar gracias al libro que pronto publicará José Manuel García, que también participará en el Congreso de Valladolid, donde conoceremos sus investigaciones».

«El mundo se pensaba en español»

Ha llegado el momento de ayudar a cambiar esto, y el congreso nace con la idea de divulgar la historia contrastada, «porque hay claroscuros y tan malo es negar las maldades que sucedieron como olvidar las bondades que hay en nuestra historia. El congreso nace con ese espíritu, debemos apegarnos a la verdad de los hechos. Hay que reivindicar que durante mucho tiempo el mundo se pensaba en español», dice.

Para concluir, Martínez Shaw recuerda que «el espíritu hispánico se expandió con rapidez, de una manera enorme. En el Pacífico en el XVI era español lo que se hablaba. Además los portugueses, por ejemplo, entendían perfectamente a Góngora y nuestra lengua culta, por eso no lo traducían, así que ni siquiera rivalizan por el espacio idiomático». Nos señala que de las seis grandes epopeyas de nuestra civilización (junto con la Iliada y la Odisea, la Eneida y la Farsalia de Lucano) dos son ibéricas: «Os luisiadas» y «La Araucana». ¿Quién las reivindica hoy?

Fernando de Magallanes
Fernando de Magallanes - MUSEO NAVAL

En esta época se produce «una enorme transferencia de recursos de la Península a América. Pero tenga en cuenta -comenta- que en 1600 hay solo mil españoles en Filipnas, un número muy pequeño para la intensa red de relaciones con China, Japón y otras potencias asiáticas que se establece desde el primer momento».

¿Quién hace valer eso hoy? «Hay que hacer valer la verdad de nuestra historia. Se ha visto el ejemplo de Gálvez, honrado en Estados Unidos y por fin conocido en España, pero hay que tener en cuenta que como Gálvez hay cien héroes españoles. Ojalá les haya llegado la hora», expresa.

La primera imprenta, por una ventana

El historiador subraya que «hay que hacerlo sensatamente, empezando poco a poco por la enseñanza media» para que las cosas cambien. En el congreso de Valladolid que dirige, por lo pronto, «puede que no se destierre del todo ni a los triunfalistas de la leyenda rosa ni a los derrotistas del genocidio, pero trataremos de reivindicar una visión de nuestra historia basada en hechos». Como ejemplo, cita uno muy hermoso: «En la España de 1530 se envía la primera imprenta a México, y sale pieza a pieza, desmontada por la calle pajaritos de Sevilla, donde estaba instalada».