La Armada alza la voz contra el olvido del caso Odyssey
El barco Odyssey Explorer, en una imagen de archivo /AP

La Armada alza la voz contra el olvido del caso Odyssey

ABC.es |
MADRIDActualizado:

Han pasado casi tres años desde el expolio que Odyssey perpetró en mayo de 2007 y casi un año desde que las ministras de Defensa y Cultura firmaron un convenio para que los buques de la Armada participasen en la protección de los galeones hundidos en aguas españolas. Pero sigue habiendo calma chicha en asuntos de patrimonio subacuático.

La Armada no se conforma y por ello el Museo Naval celebra desde esta tarde unas jornadas que tienen como misión acabar con el campo de minas de los problemas burocráticos y las esperas administrativas. En estos tres años -o un año, según se mire- ha habido tropiezos graves en la coordinación entre Gobierno central y Autonomías, también hay problemas de presupuesto en una Administración herida por la crisis; existen voces que reclaman mayor seriedad y rapidez en la toma de decisiones y en la participación de la sociedad civil -la Universidad y la empresa privada, fundamentalmente- en el asunto. Las jornadas, coordinadas por el coronel Miguel Aragón Fontenla, vuelven a poner de actualidad "La protección del patrimonio sumergido".

El director del Museo Naval, el almirante Gonzalo Rodríguez Gonzalez-Aller, es uno de los agentes más activos de este empeño de la Armada por ayudar. "Es una pena que aún no hayamos podido hacer nada de lo previsto en el Convenio con Cultura porque hay que aprovechar la sensibilidad y conciencia que la sociedad española tiene por el escándalo Odyssey para la defensa del patrimonio", declara a ABC.

"La Armada quiere tomar parte. La legislación de Patrimonio de 1985 y la Convención de París de 2007 nos dejaron casi sin competencias en Patrimonio -al margen de la defensa nacional y la ley de Salvamento-. Pero nadie más tiene nuestros archivos, que documentan todos los naufragios de la historia naval española, ni mucho menos los medios de nuestros actuales buques, y por eso es lógico que participemos, según el Convenio firmado con Cultura hace ya casi un año", añade el almirante, paciente.

Por eso, "más que fe tenemos esperanza de que el Ministerio de Cultura reactive el Convenio, porque la Armada quiere actuar. Nos parece muy bien que las cosas se discutan, pero no podemos quedarnos en el debate estéril de las competencias y sobre el articulado de los documentos ya aprobados", incide González-Aller. Prueba de esa buena disposición es que el Museo ha invitado a las jornadas a algunos de quienes tenían responsabilidades sobre el patrimonio sumergido cuando Odyssey operaba con ambiguos permisos en aguas del Estrecho, tanto en el Gobierno central como en Andalucía.

La experiencia de los cazatesoros

Hombre de acción como todo marino, no hurta el debate. En sus jornadas participan juristas, buceadores, militares, políticos y también Franck Goddio, ex cazatesoros reconvertido en salvador de las ruinas sumergidas de Alejandría. Cuando se le pregunta por qué no invitar más bien a Universidades y empresas españolas, el almirante afirma que "la invitación a Goddio buscaba una figura reconocible, de prestigio, casi universalmente aceptada como arqueólogo por su labor reciente y las exposiciones que ha realizado. Además es hora de poner temas calientes sobre la mesa como la necesidad de contar con empresas que han adquirido una gran experiencia en el rescate de pecios y con las que el Estado podría contar en determinadas condiciones".

Si se le recuerda que una de ellas, Odyssey, engañó al Estado español en todas sus instancias y expolió nuestro patrimonio, él asegura que "no hacer nada es mala política. Han pasado tres años y aún no hemos empezado a realizar la carta arqueológica española con los buques que la Armada había preparado para el verano pasado. Es mejor tratar de encauzar bien todo esto para tratar de sacar algo positivo." Hay calma chicha, pero no durará. A buen seguro debates intensos seguirán a estas jornadas.