Retrato de Bernardo de Gálvez en el Capitolio, regalado al Senado
Retrato de Bernardo de Gálvez en el Capitolio, regalado al Senado - ABC

El retrato de Gálvez cuelga en el Capitolio: «promesa hecha, promesa cumplida»

«Gálvez simboliza la contribución española a la independencia de Estados Unidos», dice el senador hispano Bob Menéndez

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Con la frase «promesa hecha, promesa cumplida», dicha en castellano, el Congreso de Estados Unidos presentó este martes el retrato del español Bernardo de Gálvez (1762-1786), que desde ahora cuelga en una de las distinguidas salas del Capitolio. EE.UU. ha tardado 231 años en cumplir la resolución acordada en 1783 por el Congreso del entonces naciente país para honrar con un cuadro a quien personificó la ayuda de España a la independencia estadounidense.

«Gálvez simboliza la contribución española a la independencia de Estados Unidos», dijo el senador hispano Bob Menéndez, encargado de oficiar la presentación del cuadro. El retrato cuelga en una sala de honor de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado, de la que es presidente Menéndez, y en la que también hay imágenes de los presidentes Wilson y Eisenhower. Fue otro presidente, George Washington, quien calificó las campañas militares de Gálvez, entonces gobernador de Luisiana, como «factor decisivo» en la Guerra de la Independencia de EE.UU., según recordó Menéndez.

El acto, al que asistieron diversas entidades de Málaga, de donde era Gálvez, ocurría solo dos días después del nombramiento del militar y político del siglo XVIII como ciudadano de honor de EE.UU., reconocimiento del que solo gozan otras siete personas. «Su importancia en la historia de Estados Unidos no cabe exagerarse», afirmó Ramón Gil Casares, embajador de España en Washington.

La colocación del cuadro, tras años de olvido de la resolución tomada en su día por la nueva nación, fue impulsada después de que en 2009 Manuel Olmedo, de la Asociación Bernardo de Gálvez de Málaga, descubrió un documento en el que se hacía referencia a aquella decisión. El empuje decisivo ha sido de Teresa Valcarce, una española residente en la capital estadoudense, a quien el «Washington Post» ha bautizado como «la señora del retrato», por su insistencia ante la burocracia en la colina del Capitolio. La pintura, copia de un obra de la época, fue encargada al artista Carlos Monserrate.

«En este país todo es posible», dijo en su discurso el senador Menéndez dirigiéndose a los tres hijos de Teresa Valcarce, de entre 7, 8 y 9 años, que habían acudido con ella. Se trata de una de las lecciones prácticas que más gustan a los estadounidenses: la demostración de que alguien sin conexiones políticas como su madre había logrado remover las mayores instancias institucionales de Estados Unidos para lograr su propósito.

Era una historia, la del sueño americano, que en parte reverberaba en la vida del cocinero José Andrés, presente en el acto. El chef recordó después que cuando hace 23 años llegó como marinero del buque escuela Juan Sebastián Elcano al puerto de Pensacola, en Florida, se topó con homenajes a Gálvez. Ahora, consagrado él en EE.UU. como uno de los mayores cocineros, asistía al máximo reconocimiento del súbdito de Carlos III. «Aquí se celebra a la gente que contribuye a hacer este país, venga de donde venga; una de las funciones del inmigrante es servir de puente», declaró.

Por su parte, Antonio Campos, acalde de Macharaviaya, de donde era Gálvez, indicó que en la localidad la gente está «orgullosa de que un paisano sea ciudadano de honor de Estados Unidos». Macharaviaya es el único pueblo de España en el que se celebra el 4 de julio, fiesta nacional estadounidense. Ese día se representa la batalla de Pensacola, que fue una de las victorias decisivas de Gálvez al sur de EE.UU. frente a los británicos. Por su parte, la ciudad de Florida celebra el Gálvez Day el 8 de mayo, aniversario de esa batalla.