Lanzamiento de la cápsula Dragon - NASA / Vea en el vídeo el despegue de Crew Dragon

SpaceX lanza Crew Dragon, la primera nave privada para llevar astronautas a la estación espacial

La cápsula, que en el vuelo de prueba lleva un maniquí con sensores, podrá sustituir a las naves Soyuz rusas

MadridActualizado:

La NASA y la empresa SpaceX han dado esta misma mañana un importante paso en la historia de la exploración espacial. Apenas faltaban diez minutos para las ocho (hora peninsular española), cuando fue lanzado con éxito el primer vuelo de la cápsula tripulable Crew Dragon de la compañía, destinada a transportar a los astronautas hasta la Estación Espacial Internacional (ISS) en sustitución de las naves Soyuz rusas. Esta es la primera misión de prueba de una nave tripulable estadounidense construida por una iniciativa privada.

«¡Despega! El siguiente gran salto en un nuevo capítulo de los sistemas de vuelos espaciales humanos de los Estados Unidos ha dejado la plataforma», ha escrito la NASA en su cuenta de Twitter.

Un cohete Falcon 9 reutilizable ha despegado con la Crew Dragon de 4,9 metros a bordo desde el histórico Complejo 39A, el mismo sitio desde el que salieron las misiones Apolo en los años 60 y 70, en el Centro Espacial Kennedy, en Florida (EE.UU.). La primera prueba de vuelo, denominada Demo-1, no es tripulada y pretende ser una demostración completa de la nave y sus sistemas.

La Crew Dragon, una versión renovada de la Dragon que ya se utiliza para transporte de mercancías a la ISS, lleva 180 kilogramos de suministros y equipamiento. En ella también viaja «Ripley», un dispositivo de prueba antropomórfico similar al que SpaceX envió al espacio en 2018 sentado en un automóvil deportivo a bordo del cohete Falcon Heavy. El maniquí está equipado con sensores para recopilar datos importantes sobre lo que un astronauta que volara a bordo experimentaría durante toda la misión.

La nave de la compañía de Elon Musk llevará a cabo una serie de maniobras de fase mientras persigue a la estación espacial durante el acercamiento. Está programada para atracar de forma autónoma mañana domingo en el módulo Harmony de la ISS, donde permanecerá ensamblada hasta el 8 de marzo, cuando volverá a la Tierra. Seis horas después de salir de la estación espacial caerá en el Océano Atlántico.

Si todo va según lo previsto, SpaceX llevará a cabo en julio Demo-2, la prueba de vuelo tripulado que transportará por primera vez a dos astronautas de la NASA, Bob Behnken y Doug Hurley, a la estación espacial, donde permanecerán dos semanas.

Cohetes y suelo estadounidenses

Desde 2011, cuando la NASA finalizó el lanzamiento de sus transbordadores, EE.UU. ha tenido que recurrir a la Soyuz rusa para enviar astronautas a la ISS, un acuerdo por el que pagaba a Moscú unos 80 millones de dólares por asiento. Esta situación puede cambiar si esta misión va bien, ya que la agencia espacial podría aprobar el uso regular del sistema para el envío de astronautas al espacio.

«Este exitoso lanzamiento acerca otra vez a los astronautas estadounidenses volando en cohetes estadounidense desde suelo estadounidense. Felicitaciones a los equipos de SpaceX y NASA por este importante hito en nuestra historia», ha dicho en un tuit el administrador de la NASA, Jim Bridestine.

Capsula Dragon ensamblada a un cohete Falcon 9 en la lanzadera
Capsula Dragon ensamblada a un cohete Falcon 9 en la lanzadera - Space X

«Agotado emocionalmente»

«Estoy un poco agotado emocionalmente», ha reconocido un entusiasmado Elon Musk en una conferencia de prensa posterior al lanzamiento en el Centro Espacial Kennedy. «Estamos a medio camino de la misión, pero el sistema hasta ahora ha pasado un conjunto exhaustivo de revisiones y el lanzamiento ha sido como se esperaba», ha añadido, expresando su deseo de un lanzamiento tripulado. «Eso será la culminación definitiva de un largo sueño para mí y mucha gente en SpaceX. No puedo esperar», ha dicho.

SpaceX ha recibido 2.600 millones de dólares de la NASA para el desarrollo de la primera fase del proyecto. Pero Musk no descarta ir más allá y, en un futuro, utilizar la Crew Dragon, que puede albergar a un máximo de siete personas, para vuelos turísticos. Si varios ciudadanos han pagado por volar en la Soyuz, «sería genial que la gente también fuera a la estación espacial en un vehículo estadounidense», ha reflexionado.

En paralelo al desarrollo de la Crew Dragon, la NASA también está trabajando con Boeing y su cápsula CST-100 Starliner, montada en un cohete Atlas V, de United Launch Alliance. Este sistema hará su primer vuelo de prueba en abril de este año y será en agosto cuando lleve una tripulación hasta la ISS.