Primera imagen clara de un planeta atrapado en el mismo acto de formación alrededor de la estrella enana PDS 70. El planeta, visible como un punto brillante a la derecha del centro de la imagen. - ESO/A. Müller et al. / Vídeo: Esta es la primera imagen que se capta de un planeta recién nacido

Primera imagen confirmada de un planeta recién nacido

Este mundo infantil es un gigante gaseoso con una atmósfera nubosa

MadridActualizado:

La astronomía está de enhorabuena. Un equipo del Instituto Max Planck en Heidelberg (Alemania) ha logrado captar la primera imagen confirmada de un planeta recién nacido en el polvoriento disco que rodea a una joven estrella a 370 años luz de la Tierra. Los datos sugieren que la atmósfera de este mundo infantil es nubosa.

Los astrónomos utilizaron el potente instrumento Sphere, instalado el VLT (Very Large Telescope) del Observatorio Europeo Austral (ESO), para abrirse camino a través del material que rodea la estrella enana PDS 70, en la constelación del Centauro, y lograr la espectacular instantánea de ese nuevo mundo, llamado PDS 70b. El equipo también pudo medir el brillo del planeta en diferentes longitudes de onda, lo que, a su vez, permite deducir las propiedades de su atmósfera.

Este mapa muestra la constelación meridional de Centauro y destaca la mayoría de las estrellas que son visibles a simple vista en una noche despejada. La estrella enana PDS 70 está marcada con un círculo rojo.
Este mapa muestra la constelación meridional de Centauro y destaca la mayoría de las estrellas que son visibles a simple vista en una noche despejada. La estrella enana PDS 70 está marcada con un círculo rojo.- ESO, IAU and Sky & Telescope

El planeta destaca claramente en las nuevas observaciones, visible como un punto brillante a la derecha del centro ennegrecido de la imagen. Se encuentra aproximadamente a 3.000 millones de kilómetros de la estrella central, lo cual equivale a la distancia existente entre Urano y el Sol. El análisis muestra que PDS 70b es un planeta gaseoso gigante con una masa unas cuantas veces la de Júpiter. La superficie del planeta tiene una temperatura de aproximadamente 1000° C, mucho más caliente que cualquier planeta de nuestro Sistema Solar.

La región oscura en el centro de la imagen se debe al uso de un coronógrafo, una máscara que bloquea la luz cegadora de la estrella central y permite a los astrónomos detectar a sus compañeros planetarios del disco, mucho más tenues. Sin esta máscara, la débil luz del planeta sería totalmente superada por el intenso brillo de PDS 70.

«Estos discos alrededor de estrellas jóvenes son los lugares en los que nacen los planetas, pero hasta ahora sólo un puñado de observaciones han detectado indicios de planetas bebé en ellos», explica Miriam Keppler, que lidera el equipo detrás del descubrimiento. «El problema es que, hasta ahora, la mayoría de estos candidatos a planeta podrían ser solo fenómenos en el disco». Este es el primero en firme.

Espectro del planeta

En los últimos meses, un segundo equipo científico, que implica a muchos de los astrónomos del grupo del descubrimiento, incluyendo a Keppler, ha seguido estudiando las observaciones iniciales para investigar al nuevo compañero planetario de PDS 70 con más detalle. No solo han obtenido la espectacular imagen del planeta que se muestra aquí, sino que también fueron capaces de obtener un espectro del planeta. El análisis de este espectro indicó que su atmósfera está turbia.

El mundo bebé ha abierto un disco de transición (un disco protoplanetario con un gigantesco «hueco» en el centro). Estas brechas internas se conocen desde hace décadas y se ha especulado con que fueran fruto de la interacción entre el disco y el planeta. Ahora, por primera vez, podemos ver el planeta.

«Los resultados de Keppler ofrecen una nueva perspectiva sobre las primeras etapas de evolución planetaria, que son complejas y que no comprendemos del todo», comenta André Müller, líder del segundo equipo que investiga al joven planeta. «Necesitábamos observar un planeta en el disco de una estrella joven para comprender realmente los procesos de formación planetaria». Determinando las propiedades atmosféricas y físicas del planeta, los astrónomos son capaces de probar modelos teóricos de formación planetaria.