Representación de un neandertal
Representación de un neandertal - J. COHEN/SCIENCE/

Crean «minicerebros» de neandertal en el laboratorio

Son organoides que incorporan un gen de neandertal y que tienen conexiones distintas a las que se consiguen en «minicerebros» de humanos modernos

MADRIDActualizado:

Los neandertales, la otra especie humana inteligente y que desapareció hace unos 40.000 años, aún viven entre nosotros. Entre el tres y el cuatro por ciento de los genes del Homo sapiens (salvo los africanos) tienen origen neandertal. Pero, a pesar de esto, hay muchas cosas que no podemos saber sobre ellos, ni siquiera con la ayuda de los fósiles. Por ejemplo, los investigadores quieren averiguar cómo era su cerebro, pero solo pueden tener ideas muy aproximadas sobre su volumen y su forma a través de los cráneos fosilizados.

Sin embargo, la revista Sciencemagazine ha informado de que al menos hay dos grupos de investigadores yendo mucho más allá. Estos científicos han combinado las punteras técnicas del ADN antiguo, de la edición genética CRISPR y la producción de organoides (pseudo-órganos cultivados a partir de células madre), para hacer crecer «minicerebros» de neandertal en el laboratorio. Las primeras investigaciones, que no se han publicado todavía en ningún estudio, muestran que estos organoides tienen una forma y unas conexiones neuronales diferentes a las de organoides construidos con genes de Homo sapiens.

«Estamos intentando recrear las mentes de los neandertales», explicó, según Sciencemagazine, Alysson Muotri, genetista en la Universidad de California en San Diego. Su grupo, presentó los resultados preliminares en una conferencia celebrada en dicha universidad este mes.

Estos investigadores están centrados en uno de los 200 genes conocidos que difieren entre neandertales y humanos modernos. Se trata de NOVA1, una secuencia central en el desarrollo cerebral y cuyos desajustes parecen estar vinculados con la aparición de autismo y esquizofrenia. Esta secuencia resulta especialmente interesante porque solo tiene una diferencia puntual entre humanos modernos y neandertales.

Un «minicerebro» neandertal...

Muotri ha averiguado que, a diferencia de los humanos, los «minicerebros» que tienen la variante neandertal de NOVA1 se caracterizan porque sus células migran más rápido a medida que se forman sus estructuras. «Creemos que está relacionado con la forma del organoide pero no tenemos ni idea de lo que significa», ha dicho la investigadora.

Además, los «minicerebros» neandertales tienen una forma irregular, como de palomita, mientras que los de humanos modernos son más bien esféricos. Además, las neuronas del minicerebro neandertal tienen menos conexiones sinápticas, y forman una red anómala que, según Muotri, recuerda a cosas que se encuentran en cerebros de personas con autismo.

«No quiero que las familias concluyan que estoy comparando a los niños autistas con neandertales, pero es una observación importante», ha dicho la investigadora. «En humanos modernos, este tipo de cambios están vinculados con defectos en el desarrollo cerebral que son necesarios para la socialización. Si creemos que esta es una de nuestras ventajas sobre los neandertales, se trata de algo relevante».

En robots con forma de cangrejo

Por el momento, los investigadores han llevado el desarrollo de los «mini-cerebros» hasta un punto donde pueden detectar señales eléctricas oscilando en los tejidos. Más adelante, pretenden unir los organoides a pequeños robots, con aspecto de cangrejo, con la esperanza de que controlen así los movimientos de los robots.

Los científicos han creado estos «minicerebros» extrayendo células de la piel de una persona sana y modificándolas para convertirse en pluripotentes. A través de técnicas de edición genética, hicieron un cambio puntual en la secuencia NOVA1 para convertirla en neandertal. Después, tuvieron que confirmar que no habían producido mutaciones o cambios indeseados.