El hasta ahora astronauta de la NASA Robb Kulin, de 34 años
El hasta ahora astronauta de la NASA Robb Kulin, de 34 años - NASA

Un astronauta de la NASA renuncia por primera vez en 50 años

Robb Kulin, de 34 años, ha decidido abandonar su riguroso programa de capacitación por «causas personales»

MadridActualizado:

Motivos personales. Eso es lo que ha alegado Robb Kulin, astronauta de la NASA de 34 años, para renunciar a su trabajo en la agencia espacial estadounidense. La historia, algo ordinario en cualquier empresa, ha trascendido porque es la primera vez en 50 años que un astronauta dice no a la poderosa organización.

Kulin abandonará la NASA el viernes, antes de finalizar el programa de capacitación en el Centro Espacial Johnson en Houston (Texas), según informa EFE. El joven ingresó el año pasado en la agencia como uno de los 12 seleccionados -de un total de 18.300 participantes- para realizar el entrenamiento que permite embarcarse en expediciones espaciales, el sueño máximo de todos ellos.

Sin embargo, a mitad de programa, el astronauta ha decidido marcharse alegando «motivos personales», que la portavoz de la NASA, Brandi Dean, no ha querido especificar por cuestiones legales. Su plaza no será reemplazada.

En 1968, el astronauta y químico John Llewellyn, miembro del sexto grupo de aprendices, se retiró del programa doce meses después de haber sido seleccionado al darse cuenta de que «no progresaba como debería» y, que por tanto, no estaba listo para volar.

Antes de su elección, Kulin trabajaba desde 2011 en el fabricante aeroespacial SpaceX como responsable de ingeniería, y su motivación para convertirse en astronauta era volar a bordo del flamante cohete Falcon 9, que él mismo había ayudado a diseñar.

Tanto SpaceX como la empresa Boeing están desarrollando las primeras cápsulas de tripulación comercial de la NASA, cuyo lanzamiento está previsto para el próximo año.

Los aprendices de astronautas estudian durante el programa de capacitación los sistemas de la Estación Espacial Internacional (ISS), técnicas de caminata en gravedad cero, robótica y preparación de vuelo. Además, deben aprender el idioma ruso, necesario para servir en una expedición en la plataforma orbital, así como un entrenamiento militar de supervivencia. Los programas son exigentes y muy rigurosos y pueden durar más de cinco años.

Estados Unidos está decidido a liderar de nuevo la carrera espacial, con la instalación de una plataforma orbital en la Luna y, sobre todo, el envío futuro de una misión tripulada a Marte, que en palabras del vicepresidente, Mike Pence, pretende «escribir el próximo gran capítulo» de la historia espacial. Kulin no será quien la protagonice.