La rana más adherente del mundo
Especies utilizadas en el estudio: machos de R. pardalis (rana arbórea) y S. guttatus (rana de río) en sus hábitats naturales - PLoS ONE

La rana más adherente del mundo

Esta extraordinaria especie de Borneo es capaz de trepar por la pared húmeda de una cascada y ponerse casi cabeza abajo pegando su barriga a la roca

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Una pequeña rana de Borneo, la Staurois guttatus, es capaz de trepar sin problemas por la peligrosa, húmeda y resbaladiza pared de una cascada, con una capacidad de adherencia que para sí quisiera el propio Spiderman. Científicos del Centro de Ingeniería Celular de la Universidad de Glasgow han descubierto cómo este animal desafía las leyes de la gravedad. La diminuta rana, apenas mide de 30 a 50 mm, utiliza los dedos de los pies, el vientre y las ancas para prácticamente «pegarse» a superficies mojadas, rugosas, y empinadas. Incluso puede mantenerse casi cabeza abajo. La investigación puede consultarse libremente en la revista PLoS ONE.

En un estudio, los investigadores compararon en diferentes condiciones de rugosidad y humedad la capacidad de adherencia de dos especies: una rana de río (Staurois guttatus) y una rana arbórea (Rhacophorus pardalis). En las superficies lisas y secas, las dos especies podían subir una pendiente igual de bien, pero en las húmedas y empinadas, las primeras destacaron como unas privilegiadas escaladoras.

Los investigadores descubrieron que las dos especies de ranas utilizan los dedos de los pies, el vientre y los muslos para adherirse a la superficie. Sin embargo, las ranas de torrente aumentaron el uso de su vientre y los muslos cuando la superficie se hizo más pronunciada, llegando a mantenerse casi al revés. Por el contrario, las ranas arbóreas perdían a menudo el contacto de su vientre y la piel del muslo con la plataforma más pronunciada y, por lo tanto, se separaban antes.

Utilizando microscopía electrónica de barrido para visualizar la forma de las células en las almohadillas de los dedos de ambas especies, los autores también encontraron que las de las ranas de río eran ligeramente alargadas en comparación con las de las ranas arbóreas. Estas células crean canales que facilitan el drenaje del exceso de líquido, lo que puede presentar una ventaja adicional para aferrarse a la superficie.