La falta de higiene dental se asocia a un mayor riesgo de mortalidad prematura
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SALUD BUCODENTAL

Los problemas de salud bucodental asolan a los estadounidenses de mediana edad

Uno de cada tres estadounidenses con edades entre los 50 y los 64 se siente avergonzado por el estado de sus dientes y encías

MADRIDActualizado:

Es bien sabido que una buena salud bucodental es clave para disfrutar de una buena salud general. No en vano, infinidad de estudios han constatado que la falta de higiene y cuidado de la salud oral se asocia a un mayor riesgo de desarrollo de enfermedades muy graves y potencialmente mortales, caso entre otras de las cardiovasculares y de diversos tipos de cáncer. De ahí que debamos prestar una especial atención a nuestros dientes y encías, acudiendo de forma periódica a la consulta del dentista para su necesaria revisión. Y durante la vida. Algo que no parece ‘comprender’ la mayoría de ciudadanos de mediana edad de Estados Unidos. Y es que según muestra un estudio llevado a cabo por investigadores de la Universidad de Michigan en Ann Arbor (EE.UU.), cerca de una cuarta parte de los estadounidenses de 50 a 64 años de edad solo visita al dentista cuando requiere ayuda para paliar un ‘problema dental serio’. El resultado es que hasta un tercio de las personas de este segmento poblacional se sienten ‘avergonzados’ del estado de sus dientes.

Como explica Alison Bryant, vicepresidenta senior de Investigación de la AARP, organización responsable de la financiación de esta investigación, «sabemos que la salud oral es un factor crítico para el bienestar general, y este estudio nos ayuda a identificar algunos aspectos claves en los que podemos concentrarnos para atender a este 40% que no están enfocados en la prevención».

Indolencia, miedo y dinero

En el estudio, incluido en la Encuesta Nacional sobre Envejecimiento Saludable que está llevando a cabo la Universidad de Michigan, 1.066 personas de todo Estados Unidos y edades comprendidas entre los 50 y los 64 años respondieron a distintos cuestionarios sobre sus hábitos de higiene dental y visitas al dentista. Y de acuerdo con las respuestas, los autores pudieron englobar a los participantes en tres grupos: personas ‘enfocadas en la prevención’, esto es, que acuden al especialista de manera regular –el 60%–; personas con ‘prevención inconsistente’, es decir, que solo realizan visitas preventivas de forma esporádica –17%–; y ‘centrados solo en el problema’, término que alude a aquellos que solo se sientan en la silla del dentista cuando no queda más remedio.

Y dados estos hábitos, ¿se sentían los participantes satisfechos con el estado de sus dientes? Pues no. El 33% calificó este estado como ‘vergonzoso’. Y el porcentaje de aquellos que reconocieron que sus problemas dentales les había causado dolor, dificultades para comer u otros problemas de salud en los últimos dos años fue todavía mayor. No en vano, el 40% de los encuestados afirmó que no se sometía a limpiezas regulares u a otras medidas preventivas que pudieran evitar sus problemas de dientes y encías. Y a ellos se aúna el 20% de los que, aun necesitando ayuda profesional, evitan acudir al dentista por un miedo desmesurado al dentista.

Nuestros hallazgos ponen de relieve una clara división entre los estadounidenses de mediana edad en términos de su salud oral actualErica Solway

En este contexto, sin embargo, debe destacarse que esta deficiencia en el cuidado bucodental no siempre obedece a una falta de concienciación –o al terror– de la población. También deben tenerse en cuenta los factores económicos. De hecho, hasta un 28% de los participantes aludió a una carencia de seguro médico con cobertura dental. Una ausencia de atención que en aquellos incluidos en el grupo ‘centrados solo en el problema’ se disparó hasta el 56%. El resultado es que el 69% de los participantes que requirieron ayuda profesional tuvieron que demorar su atención, o no llegaron a recibirla, por una cuestión meramente monetaria.

Es más; si la situación actual ya resulta de por sí preocupante, el futuro se presenta, si cabe, menos halagüeño. Y es que un 51% de los encuestados reconoció no tener ni idea de cómo lograr su cobertura dental una vez alcancen los 65 años.

Futuro incierto

En definitiva, un gran porcentaje de los estadounidenses de mediana edad descuidan, ya sea por falta de concienciación o de dinero, su salud bucodental. Y dado el funcionamiento del sistema sanitario norteamericano, es posible que esta situación se agrave una vez disfruten de su jubilación.

Como concluye Erica Solway, directora de la encuesta, «nuestros hallazgos ponen de relieve una clara división entre los estadounidenses de mediana edad en términos de su salud oral actual y muestra una notable incertidumbre sobre cómo lograrán y pagarán por su atención según envejezcan».