La Generalitat ha colocado a 25.000 interinos en plena deriva secesionista

Desde el año 2012, Mas y Puigdemont han prescindido de 20.000 funcionarios de carrera a cambio de incrementar un 77% la plantilla de personal interino

MadridActualizado:

La Generalitat cada vez tiene menos funcionarios de carrera y más interinos. Es el resultado de una particular «política de personal» a la que se ha entregado con esmero el «Govern» desde que arrancó la deriva independentista emprendida por Artur Mas y rematada por Carles Puigdemont. Desde finales del año 2012, la Generalitat ha prescindido de 20.000 funcionarios a la par que ha sumado 25.000 interinos más en su plantilla estructural, aquella que engloba todos los puestos de trabajo que atienden necesidades permanentes de la Administración.

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Además de la plantilla estructural, hay decenas de miles de puestos «coyunturales», personal que la Generalitat contrata para atender necesidades extra y supuestamente momentáneas. En 2012 había en la Generalitat 27.000 de esos empleos «coyunturales», pero hace unos meses ya se contaban 33.000 puestos de este tipo, según los últimos registros anuales publicados por el Gobierno catalán.

Política y empleo público

Que en la plantilla de una Administración pública tengan más o menos presencia los funcionarios no es una cuestión menor. Fundamentalmente, porque el estatuto del funcionario le otorga la máxima independencia a la hora de ejercer su trabajo frente a eventuales presiones políticas. De hecho, ese es el gran objetivo que persigue el blindaje que la ley da al funcionario de carrera: independencia frente al poder político de turno para, así, garantizar que su actuación profesional se rige por los principios de objetividad y legalidad.

A la hora de acceder al empleo público, tampoco es lo mismo hacerlo a una plaza en propiedad que a una plaza cubierta de forma interina: los requisitos y garantías legales del proceso de selección son mucho más rigurosas y transparentes para los funcionarios de carrera.

Esa dinámica de sustitución de funcionarios de carrera por un creciente número de interinos se ha concentrado mayoritariamente en la plantilla estructural de la Administración de la Generalitat. De los alrededor de 205.000 puestos que componen la plantilla estructural del sector público controlado por el Gobierno catalán, unos 40.000 se localizan en el entramado de empresas públicas, fundaciones, consorcios y entidades de derecho público.

El resto, 167.000 empleados públicos, conforman la plantilla estructural de la Administración de la Generalitat propiamente dicha -incluyendo las dos grandes secciones de enseñanza y servicios sanitarios-. Pues bien, de estos 167.000 empleados que actualmente conforman el núcleo del sector público de la Generalitat, unos 58.000 no ocupan plaza en propiedad: 49.500 son interinos y unos 8.500 tienen la condición de personal laboral temporal, frente a 104.780 funcionarios y 3.978 laborales indefinidos, según los propios registros oficiales de personal de la Generalitat.

Año tras año, sin descanso

Es decir, actualmente ese núcleo duro del sector público catalán tiene 58.000 asalariados temporales frente a 108.000 empleados públicos de carrera; hace cinco años la proporción era de apenas 33.000 temporales, frente a 128.000 fijos. En cinco años, la plantilla de interinos ha aumentado un 77%.

Los funcionarios en sentido estricto han sido los grandes sacrificados de esta política de personal aplicada en la Generalitat en estos últimos años. Tanto la etapa de Artur Mas como la de Carles Puigdemont dejan rotundos balances en este particular: año tras año, sin excepción, se ha adelgazado la lista de funcionarios y se ha engordado la de interinos, y en proporciones considerables.

Las progresivas jubilaciones de funcionarios no han supuesto una aminoración de la plantilla sino un incremento masivo del número de interinos a sueldo de la Generalitat. Y esto se concentra especialmente en un sector clave, el de la Educación. Baste un dato: durante los últimos doce meses, el cuerpo de docentes al servicio de la Generalitat ha perdido 2.600 funcionarios, pero ha incorporado otros 6.500 interinos.