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Artur Mas traía el guión escrito desde Barcelona y en Madrid no ha hecho mas que interpretarlo en público, en una sala minúscula abarrotada de periodistas y hablando más en idioma catalán que en castellano. Media hora después de dejar a Mariano Rajoy en La Moncloa, el presidente catalán ha comparecido en la delegación que la Generalitat tiene en la capital española, —la llamada «embajada catalana»— para reconocer que el presidente del Gobierno le ha dicho «no» al pacto fiscal, que «no hay recorrido, no hay margen para una negociación», ante lo que Mas ha explicado que tomará una decisión «en los próximos días o semanas» dentro del marco del debate de Política General que el Parlament inicia el martes.
«No te vas a pegar la cabeza contra la pared», ha admitido ante la claridad de la respuesta de Rajoy el mandatario catalán, que se ha confesado «frustrado» y ha advertido que todas las vías están «abiertas». Como ya es costumbre en él, no ha pronunciado la palabra «independencia». «Cataluña no puede renunciar a su futuro simplemente porque no es posible negociar, sería una especie de inmolación y de traición al pueblo catalán», ha defendido.
Mas no ha querido profundizar sobre la posibilidad de la convocatoria de unas elecciones anticipadas, sobre lo que se viene especulando en las últimas fechas hasta el punto de que algunas fuentes lo daban por hecho. Algunos lo daban por hecho esta misma tarde en la ciudad Condal, donde le espera todo su Gobierno para una reunión extraordinaria convocada ayer con carácter de urgencia.
Mas ha dejado claro que no le va a parar ni la Constitución ni la crisis
Igual de tajante se ha mostrado al ser preguntado por la inoportunidad del desafío soberanista en tiempos de crisis. «He calibrado perfectamente situación en la que estamos. Nos estamos comportando con una serenidad muy grande, el hecho de que España esté en la situación que esta, nos afecta a todos, pero...¿significa dar la espalda a una opinión pública catalana que sale a la calle, un millón y medio, sin reventar nada?... esta es una realidad ¿qué hacemos, nos olvidamos de ella?», ha reflexionado el presidente, que ha sentenciado: «Porque haya inestabilidad no nos podemos simplemente sumergir como si no existiéramos».
«No le hemos dedicado ni 30 segundos a la carta del Rey»
Además, ha asegurado que la reforma del sistema de financiación autonómica que le ha ofrecido Rajoy como alternativa no le satisface porque es una «película de más de 30 años» que su gobierno pretende superar. La única vía que acepta su gobierno es que Cataluña abandone el régimen general, la Ley orgánica de Financiación de las Comunidades Autónomas, y obtenga una financiación «bilateral» con el Estado.





