Vista de Caleta del Sebo, La Graciosa
Vista de Caleta del Sebo, La Graciosa

La Graciosa: así es la octava isla canaria habitada reconocida por el Senado

La Graciosa es un paraíso en el que no hay carreteras asfaltadas, reconocido a partir de hoy como la octava isla habitada de las Canarias

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Desde este martes, La Graciosa es oficialmente la octava isla habitada de las Canarias. La campaña comenzó en 2013 por iniciativa de los propios vecinos, y ha terminado este martes con éxito en la Comisión General de las Comunidades Autónomas del Senado.

La Graciosa es un paraíso por el que pasan unos 25.000 turistas al año. No parecen muchos, aunque en la isla algunos días ya se habla de saturación si se tiene en cuenta el espacio y los servicios disponibles. He aquí algunos detalles para conocer algo más la octava isla canaria.

A La Graciosa se llega en barco desde el puerto de Órzola, Lanzarote. Un estrecho de apenas un kilómetro (conocido como el Río) separa ambas islas. Esta pequeña esquina canaria, en el archipiélago Chinijo, es uno de los pocos lugares de Europa donde no hay carreteras asfaltadas. La Graciosa, en efecto, nada tiene que ver con el turismo de masas de otras zonas de la costa española. Solo hay dos pueblos, Pedro Barba (zona de veraneo) y Caleta del Sebo, d0nde viven los gracioseros: en total, poco más de 700 habitantes en un territorio total de 29 km cuadrados.

Playa de la Concha, en La Graciosa
Playa de la Concha, en La Graciosa

Como no hay asfalto, tampoco coches, salvo unos taxi todoterreno para turistas comodones. Para el resto, el medio de transporte mayoritario es la bicicleta con la que llegar, por ejemplo, a la playa de las Conchas, situada en el norte, a cinco kilómetros largos de Caleta del Sebo, la más bella de la isla y una de las más bonitas de España.

A lo largo de la costa septentrional, los senderos son más arenosos y playeros. Al llegar a la zona de Pedro Barba, el terreno se hace más volcánico en el Barranco de los Conejos.

En junio de 1799, este fue el primer suelo no europeo en el que pisó el viajero y científico alemán Alexander von Humboldt, padre de la moderna ciencia geográfica y uno de los naturalistas mas universales. A principio del siglo XIX llegaron unos pescadores que fundaron el pueblo de Casas de Pedro Barba, unas pocas casas bajas con un puerto, a sotavento de la isla. Esos primeros habitantes tenían que hacer «trueques» con los vecinos de Lanzarote para vivir.

La bicicleta es la mejor forma de moverse por La Graciosa
La bicicleta es la mejor forma de moverse por La Graciosa

La Isla de La Graciosa forma parte del archipiélago Chinijo, junto con los islotes de Montaña Clara, Roque del Este, Roque del Oeste y Alegranza. Está al noroeste de Lanzarote, isla de la que ha dependido administrativamente y de la que la separa un brazo de mar conocido como El Río. También se halla relativamente cerca de la costa continental africana. Es la menos poblada de las ocho islas habitadas. Su economía está basada en la pesca y el turismo.

Fue conquistada en 1402 por el explorador normando Juan de Bethencourt, bajo el vasallaje de Enrique III de Castilla. Su pico más alto es el de Las Agujas, con 266 m.

La isla tiene la condición de espacio protegido dentro del parte del Parque Natural del Archipiélago de Chinijo. Está agregada administrativamente a Lanzarote y forma parte del municipio de Teguise.

Un paraíso para perderse.