Suite bajo el agua del hotel Atlantis, en Dubái
Suite bajo el agua del hotel Atlantis, en Dubái - abc

En el espacio y bajo el mar: así serán los viajes en 2024

Un grupo de expertos en turismo analiza las tendencias viajeras de los próximos años. Y los resultados son casi de ciencia-ficción

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Nace una nueva forma de viajar. Así lo augura el comparador de vuelos y hoteles Skyscanner, que acaba de presentar la tercera parte del estudio «El Futuro de los viajes», en el que el grupo de expertos encargado del trabajo explica cómo dentro de una década ni los destinos ni los alojamientos se parecerán a los que elegimos hoy en día.

Así, el espacio se mezcla con el fondo del mar, y los servicios hiperespecializados de los hoteles atraerán a los turistas a zonas como Irán o Mali, cuya situación actual no los coloca precisamente en la lista de destinos favoritos de los turistas.

En el espacio y bajo el mar

Parece que para el año 2024, viajar sobre tierra firme estará pasado de moda, demasiado visto. Serán especialmente los viajes espaciales, en los que los turistas podrán disfrutar de la curvatura terrestre en una impresionante panorámica, los que harán las delicias de los más intrépidos.

Incluso se espera que los viajes orbitales sean algo más que subir y bajar: los turistas podrán estar un tiempo en el espacio, unas vacaciones con el que sueñan el 63% de los españoles.

Pero hasta que sea una realidad llegar al espacio, en la Tierra habrá balnearios con gravedad cero, así como observatorios espaciales donde los huéspedes podrán experimentar la ingravidez.

Los viajes al fondo del mar serán otra de las joyas que podría traer el año 2024. De hecho, no será algo radicalmente nuevo: Las suites Neptuno y Poseidón del hotel Atlantis, en Dubái,se encuentran bajo el mar.

Sin embargo, el futuro pasa por establecimientos como el Water Discus Hotel de Dubái, que abrirá sus puertas en 2015, íntegramente construido a 9 metros por debajo del nivel del mar, incluyendo el spa, los jardines y las piscinas con ventanas de acuario, las mismas de las que dispondrán las 21 suites.

Nuevo destino y nueva forma de viajar

Una de las principales objetivos de las nuevas tecnologías es acortar el tiempo de los viajes, paso previo al turismo espacial con el que tantos sueñan. Reducir los tediosos vuelos de más de 15 horas y que un trayecto entre Londres y Sidney se pueda llevar a cabo en 2 horas y media facilitaría esa conquista.

Además, la tecnología también jugará un papel especial en las reservas de hotel, permitiendo a los huéspedes que personalicen al máximo su habitación, desde la temperatura del aire hasta la presión de la ducha. Un avance que también llegará a las paredes de los hoteles, donde la televisión tradicional será sustituida por paredes con pantallas interactivas en las que reproducir películas o hasta comunicarse por Skype.

Más novedades: almohadas con dispositivos electrónicos para dar masajes y servicio despertador, duchas con agua con vitamina C incorporada e incluso una impresora 3D por habitación gracias a la cual los turistas podrán imprimir todo lo que precisen para el aseo, sea pasta de dientes o gel de ducha.

Y todo ello, en nuevos destinos que hoy no se pasarían por la cabeza de ningún turista, como las conocidas «zonas prohibidas», áreas como Afganistán o Irán que se convertirán en nuevos destinos, atractivos si dejan atrás los conflictos que las rodean.