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Fallece a los 100 años Rogelio Sánchez Ruiz

Fue pionero en el ámbito de la educación especial y uno de los grandes impulsores del movimiento asociativo de la discapacidad intelectual en Castilla-La Mancha

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Rogelio Sánchez Ruiz, Don Rogelio, nació un siete de julio de 1913. Aunque su partida de nacimiento la inscribieron en el juzgado de Génave, en Jaén, él siempre contaba que sus padres le habían asegurado que nació en un cortijo, de nombre Matafrías, que pertenecía al término municipal jienense de La Puerta de Segura.

Sus primeros años de vida los pasó en Torres de Albanchez, muy próximo a su lugar de nacimiento, y cuando tenía cinco años el trabajo de su padre llevó a la familia a Cózar, en Ciudad Real. En este pueblo vivió Don Rogelio sus primeras experiencias y recibió sus primeras enseñanzas y por eso el siempre declaró sentirse plenamente manchego.

Con diez años su padre lo interna en Ciudad Real, donde inicia sus estudios de humanidades, que más tarde completaría con los estudios de Magisterio y Filosofía, en la especialidad de lenguas clásicas. Como profesor Don Rogelio pasó por colegios e institutos de Madrid, Valdepeñas y en Villanueva de los Infantes fundó, en colaboración con otros profesores, la academia Miguel de Cervantes.

Pero en Villanueva de los Infantes fundó Don Rogelio algo mucho más importante que la academia Miguel de Cervantes, ya que fue en esta localidad, en el año 1948, en la que contrajo matrimonio con Maruja y en la que nacieron sus tres hijos: Rogelio, Cristina y Mercedes.

Siempre declaró sentirse plenamente manchego

Don Rogelio siempre contaba con orgullo que conoció a Maruja en un refugio durante la guerra civil y que le pareció «la mujer más guapa que había visto jamás». En 1971 se produce otro de los grandes momentos en la vida de Don Rogelio. Contaba 58 años de edad, y por razones familiares se traslada a Campo de Criptana. Lo que en principio iba a ser una estancia de unos pocos meses, el caprichoso destino convirtió en un idilio inmarcesible.

En esta localidad fue en la que Don Rogelio comenzó a poner en práctica los estudios de Pedagogía Terapéutica que había adquirido en Badajoz y donde quedó unido para siempre a las personas con discapacidad. En 1974, en colaboración con otras personas de la localidad, funda la asociación ASPANA de la que fue su primer Presidente, y desde 1974 hasta su muerte Presidente Honorario.

Con el soporte legal de la asociación se crea el Centro de Educación Especial «María Auxiliadora». A principios de los años 70 la atención, educación y rehabilitación de personas con discapacidad era un camino lleno de dificultades y un trabajo apto solamente para personas con una ilusión y un tesón a prueba de fracasos. Pero Don Rogelio era uno de ellos, como otros ejemplos que tan bien conoce el movimiento asociativo FEAPS.

De la semilla del colegio «María Auxiliadora» irían naciendo otros proyectos y centros: el centro de Desarrollo Infantil y Atención Temprana, el centro Ocupacional, el centro de Día, las viviendas tuteladas y los servicios de Apoyo y Asesoramiento.

De la capacidad de trabajo de Don Rogelio y de su constancia inquebrantable da cuenta otro hecho y es que, a la edad de 65 años, se presentó a las oposiciones de Magisterio (entonces los profesores se jubilaban a los 70 años) y obtuvo el número uno de los aprobados.

Fue también uno de los grandes impulsores del movimiento asociativo de la discapacidad intelectual en Castilla-La Mancha, y estuvo en la reunión fundacional de la Federación castellano-manchega. Don Rogelio recibió muchas muestras de cariño a lo largo de su vida, y también importantes reconocimientos oficiales: fue nombrado hijo adoptivo de dos localidades distintas, en 1987 de Campo de Criptana y en 2004 de Villanueva de los Infantes.

Recibió la Placa al Mérito Regional y la Medalla de Oro del TrabajoEn 1998 recibió la Placa de Reconocimiento al Mérito Regional en el Día de Castilla-La Mancha, celebrado en Manzanares (Ciudad Real), en 2006 recibió la Medalla de Oro de FEAPS Castilla-La Mancha y en 2007 le fue impuesta la Medalla de Oro al Mérito en el Trabajo por el Consejo de Ministros, a propuesta del ministro de Trabajo y Asuntos Sociales,

El pasado mes de junio, el Ayuntamiento de Campo de Criptana rindió un sentido homenaje a Don Rogelio en el día de su 100 cumpleaños y durante el acto se le entregó la Placa al Mérito Social.

Durante el acto de entrega de esta distinción, Luis Perales, presidente de FEAPS CLM, manifestó sentirse orgulloso de ser amigo de Don Rogelio indicando que «hemos trabajado codo con codo, luchando por unos ideales que él hizo realidad de manera altruista». Perales hizo alusión a que el reconocimiento no se lo entregaban las administraciones o colectivos presentes en el acto sino «todos estos niños que consideras hijos tuyos y a los que te has entregado en cuerpo y alma durante tanto tiempo».

Don Rogelio estuvo al pie del cañón hasta sus últimos momentos, el año pasado asistió al 18º Encuentro de Familias de FEAPS Castilla-La Mancha que tuvo lugar en Campo de Criptana.

Sus restos mortales en el cementerio de Campo de Criptana, localidad que le acogió, en la que sembró las semillas de la solidaridad y el apoyo a los más necesitados y en la que nació su profundo amor por las personas con discapacidad intelectual.

(ABC colabora con FEAPS Castilla-La Mancha, federación de asociaciones que defiende los derechos de las personas con discapacidad intelectual o del desarrollo y su inclusión social como ciudadanos de pleno de derecho)