Resumen Tecnología 2019

Los mejores smartphones de 2019: del iPhone 11 Pro al Galaxy Note 10 Plus

Apple, Samsung o Huawei vuelven a repartirse los primeros puestos de ventas en este convulso año marcado por el veto de Estados Unidos al gigante chino. Esta es la selección de ABC para una temporada en la que ha dejado la triple cámara como tendencia más fuerte

MADRID Actualizado: Guardar
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1. iPhone 11 Pro

Esta temporada Apple se ha puesto las pilas. Nunca mejor dicho, porque el tremendo salto logrado en el rendimiento de las baterías de su nuevo teléfono móvil estrella se ha notado como una de esas silenciosas revoluciones que son bien aprovechadas. El terminal aguanta más de día y medio de duración en uso moderado, solventando así una asignatura pendiente en sus predecesores.

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Además, el gigante de la manzana ha logrado un gran desempeño en su manejo, solo enturbiado por los continuos problemas del software iOS 13, la última versión de su sistema operativo móvil. Por lo demás, ha sido un gran acierto en la mayoría de apartados. Destaca en muchos aspectos. Por lo pronto, su cámara. Hacía un par de temporadas que estaba por detrás de sus principales rivales.

El terminal se ha puesto a la altura, ha superado las expectativas. Una de las tendencias en movilidad es mejorar la fotografía computacional y ofrecer nuevas funcionalidades. No todo es un número, pero visto cómo se han desarrollado los acontecimientos en los dos últimos años, tener tres lentes era casi indispensable. En esa batalla se ha metido Apple. Su iPhone 11 Pro cuenta con una triple cámara de 12 megapíxeles. Una de ellas, la más novedosa, es un ultra gran angular.

Todas ellas actúan en consonancia y ofrece una gran versatilidad, pasando de una a otra fácilmente mediante un ingenioso sistema en forma de dial. También se ha introducido, por fin, un modo noche que, a diferencia de otros rivales, se activa de manera automática decidiendo por su cuenta el tiempo de exposición. Aunque ofrece sensacionales resultados, lo cierto es que todavía se ha quedado en un peldaño por debajo de otros rivales como el Pixel 4 XL, de Google.

Al margen de la imagen, el terminal estéticamente es muy similar a los modelos anteriores, conservando también muchos otros aspectos como el tamaño de pantalla (5.8 y 6.4 pulgadas, porque hay dos versiones). Sus tripas han aumentado su rendimiento y es, según varios paneles de estadísticas, el móvil más potente del mercado. Eso sí, cuesta lo suyo.

2. Samsung Galaxy Note 10 Plus

Cada temporada, salvo el año que las baterías incendiarias del Note 7, Samsung se enfrenta a una bicefalia extraña. Por motivos empresariales, el gigante asiático lanza a primeros de año su teléfono estrella, perteneciente a la familia «Galaxy S». Es uno de los «gadgets» más esperados del año, pero en trimestres posteriores se renueva la gama «Note», que durante muchos ciclos le ha servido como banco de pruebas.

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Era difícil elegir entre el Galaxy S10 Plus o el Note 10 Plus, que comparten algunos detalles técnicos. En este caso, nos hemos decantado por el «phablet» que es único en su especie. Ofrece un sensacional rendimiento y la existencia del S Pen, el lápiz óptico, le confiere una gran versatilidad. Con este pequeño accesorio, que ha mejorado en prestaciones, se pueden realizar múltiples acciones como activar la cámara, dibujar o diseñar, tomar notas fácilmente o hacer capturas de pantalla. Da bastante juego, la verdad, y si tienes maña con el dibujo aún más.

Es monstruoso en tamaño, es cierto. Su pantalla de tipo Amoled es una de las mejores del mercado. Presenta una diagonal de 6.8 pulgadas, pero en cambio se obtiene una gran resolución, 3.040 x 1.440 píxeles, que permite consumir contenido audiovisual de manera impecable. Su batería también es otro punto destacado porque ofrece 4.300 mAh, con sistema de carga inalámbrica e inversa, lo que le permite utilizarse durante casi dos días.

A nivel técnico, es una verdadera bestia, compuesta por un chip de última generación, Exynos 9825, que viene acompañado de hasta 12 GB de memoria RAM, algo que le permite manejarse en la multitarea como pez en el agua, aunque a veces se siente que no se le saca totalmente provecho. Integra no una ni dos; cuatro cámaras que, aunque mejorables en algunos aspectos, ofrecen muchas posibilidades. Están compuestas por un ultra gran angular de 16 megapíxeles que recoge información de hasta 123 grados, un gran angular de 12 MP con apertura variable (F1.5-2.4), un telefoto de 12 MP y un sensor profundidad. La frontal alcanza los 10 MP.

3. Huawei Mate 30 Pro

Mejor hardware que software, este móvil técnicamente es una gran apuesta, pero el veto al que le ha sometido Estados Unidos a la marca china puede hacer que en el mercado europeo pase sin pena ni gloria. Es, por las circunstancias, un móvil para expertos sin la dependencia de Android. Algo complicado desde una perspectiva occidental, pero es posible, aunque conlleva algunas acciones que, siendo temerosos, puede poner en riesgo la seguridad del dispositivo.

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Aún así, es un buen equipo. Su pantalla, de 6.5 pulgadas, ofrece una resolución de 2.400 x 1.176 píxeles, con buenos resultados. Dispone de una cámara de cuatro lentes ubicadas en un módulo circular de gran relevancia. Tenemos, así, un sensor de 40 MP, otra cámara de vídeo de 40 MP, un telefoto de 8 MP y un ultra gran angular de 16 MP. El gran angular, en realidad son las dos cámaras de 40 megapíxeles, la principal y la de video, que en modo dual consiguen tomar las fotos en modo panorámico. La cámara frontal llega hasta los 32 MP.

El Mate 30 viene equipado con el último procesador de Huawei, el Kirin 990, un procesador superior al mejor Snapdragon 855 plus y que se acerca mucho al Bionic de Apple, situándose entre los más potentes del mercado. Viene con 256 GB de almacenamiento interno y 8 GB de memoria RAM. Pero donde destaca sobre todos los demás terminales es en la batería, nada menos que 4.500 mAh de capacidad, carga rápida.

4. OnePlus 7T Pro

Potente, original, versátil. Este terminal venía de un lanzamiento importante escasos meses antes, con lo que resultó algo controvertido. Porque su predecesor marcó un punto de inflexión en la evolución de la marca y, en esta versión, se renovó ligeramente algunos aspectos simplemente. Aún así es uno de los más destacados del año.

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Un lavado de cara que mantiene el nivel a pesar de que es una apuesta muy continuista. No se produce aquí ninguna revolución y lo que llama la atención, además, es que este es el cuarto «smartphone» en lo que llevamos de año. Una estrategia inusual en la industria que, además, ha venido precedido de otro lanzamiento reciente, un modelo más «básico» hace tan solo dos semanas. El nuevo dispositivo móvil mejora muy poco respecto a su predecesor: presenta una pantalla de 6.68 pulgadas que ofrece buenos resultados.

Viene estructurada por un notable panel de tipo OLED compensada, además, por una tasa de refresco de 90 Hz, que le proporciona un flujo de imágenes de gran calidad. Manteniendo las curvas laterales al estilo del modelo anterior, el «smartphone» se luce con una sorprendente resolución de 3.120 x 1.440 píxeles (QHD+) que rasca unos 516 píxeles por pulgada y en donde no se deja rastro de ningún obstáculo; nada de «notch» ni pestañas superiores. Para compensar esta ausencia, la cámara frontal, de 16 megapíxeles, se oculta dentro del armazón. Aparece mediante una bandeja deslizante en la parte superior del terminal y que, además, sirve de antesala al sistema de reconocimiento facial.

Bien construído a pesar de pecar de su conservador estilo y su obsceno peso (206 gramos), apuesta por una triple cámara compuesta por una principal de 48 megapíxeles, teleobjetivo de 8 megapíxeles preparado para lograr un zoom de tres aumentos, aunque puede extenderse de manera digital hasta 20 aumentos que, aunque con ciertas renuncias, ofrece un resultado bastante decente.

Le acompaña un gran angular de 16 megapíxeles con un campo de visión de 117 grados. Una más que aceptable combinación de lentes que incorporan varios modos interesantes como un espectacular modo macro pensado para capturar imágenes de detalles a corta distancia, así como un efecto retrato a la altura de las circunstancias.

Bien construído a pesar de pecar de su conservador estilo y su obsceno peso (206 gramos), apuesta por una triple cámara compuesta por una principal de 48 megapíxeles, teleobjetivo de 8 megapíxeles preparado para lograr un zoom de tres aumentos, aunque puede extenderse de manera digital hasta 20 aumentos que, aunque con ciertas renuncias, ofrece un resultado bastante decente.

Le acompaña un gran angular de 16 megapíxeles con un campo de visión de 117 grados. Una más que aceptable combinación de lentes que incorporan varios modos interesantes como un espectacular modo macro pensado para capturar imágenes de detalles a corta distancia, así como un efecto retrato a la altura de las circunstancias.

5. Pixel 4 XL

Grandes novedades son las que se han sumado a este nuevo dispositivo que Google defiende a capa y espada a pesar que su rendimiento en el mercado es más bien escaso. Lo primero que llama la atención es su apartado fotográfico. El gigante de internet venía de hacía dos años marcando la pauta en la fotografía computacional. Mientras otros rivales añadían más lentes, los Pixel apostaban por un único sensor que ofrecía gran versatilidad tanto en el modo retrato como en el modo noche, al que han querido emular esta temporada algunas propuestas.

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Nos encontramos, pues, con un terminal con una doble cámara de 16 y 12.2 MP, con zoom de 1,8 aumentos que es capaz de realizar fotos muy nítidas, incluso si le añadimos algo de aumento digital. Ambas cámaras se ubican en un módulo cuadrado en la parte trasera, mientras que la frontal es de 8 MP y cuenta con gran angular. El nuevo modelo también ha modificado su estética, aunque perdiendo cierta personalidad.

Tiene una pantalla de 6.3 pulgadas mejor realizada que su predecesora; se trata de un panel de tipo OLED con alta resolución de QHD+ que reproduce contenido multimedia con gran calidad. Además, tiene una tasa de actualización de 90 Hz que, aunque mejorable, ofrece buenas sensaciones también en el consumo de juegos móviles. Y, por cierto, ha eliminado el controvertido «notch», esa pestaña superior que envilece a algunos terminales.

La duración de la batería, de 3.700 mAh, ha resultado suficiente para aguantar un día completo de uso intensivo. En cuanto a su desempeño, aunque debutó con ciertos problemas de software, es para valorar porque incluye algunas de las especificaciones más exigentes del mercado como un chip Snapdragon 855 impulsado por 6 GB de memoria RAM. Como aspecto diferencial, dispone de una tecnología que se «anticipa» a tus acciones. Antes de tocar un botón, el Pixel se prepara para ello, por lo que la respuesta del teléfono es casi inmediata por movimientos gestuales.

6. Xiaomi Note 10

Es una apuesta por cinco cámaras. El terminal es grande pero nada ostentoso. Lo más acertado: es un móvil muy equilibrado. Con una pantalla de 6.47 pulgadas, es muy compacto y transportable. No se hace excesivamente monstruoso en las manos; tampoco si lo llevas en el bolsillo del pantalón, que es la ubicación preferida de muchos consumidores.

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Diseñado de manera impecable, su calidad de imagen también está a la par de las exigencias. Extrae una resolución Full HD+, que tiende a enfriar las imágenes pero se compensa con unos colores y negros muy logrados gracias a su panel orgánico de tipo Amoled. Puede presumir de pantalla pero solamente una pequeña «muesca» (o «notch», para los más «frikis») ubicada en la parte superior reduce la superficie táctil, que se curva lateralmente al estilo de los Galaxy de Samsung.

Estos detalles le confieren una estética moderna e innovadora, manteniendo elementos sobrios, aunque ofrece una sensación de estar ante algo demasiado visto ya. Los materiales escogidos para su fabricación están bien elegidos y, salvo porque su cara trasera atrae demasiado las manchas de los dedos, estamos ante un móvil premium en este aspecto. No llega a la excelencia atendiendo a otros aspectos internos.

El «cerebro» que gestiona todos los procesos Snapdragon 730G de Qualcomm. En teoría es «inferior» a los más avanzados de este proveedor, pero ofrecen un muy buen rendimiento. Es más, están muy enfocados al consumo de juegos móviles, optimizando procesos tan pesados como estas aplicaciones. Como viene impulsado por hasta 6 GB de memoria RAM, su desempeño está a la altura.

7. Oppo Reno 10x Zoom

Esta ha sido una de las grandes sorpresas del año. Tanto por su gran apuesta fotográfica como por su diseño con carácter. Tres cámaras traseras (una principal de 48 megapíxeles, un gran angular de 8 y una cámara zoom de 13), garantizan imágenes excepcionales prácticamente en todas las circunstancias.

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Pero lo novedoso está en el zoom; la marca asiática ha conseguido implementar un zoom híbrido de diez aumentos que es capaz de capturar fotografías completamente nítidas incluso con el máximo aumento. Pero también se puede seguir aumentando el zoom hasta un asombroso zoom de sesenta aumentos digital, por lo que iremos perdiendo definición. Ofrece, en general, una grata experiencia fotográfica. También hay que destacar su potente batería, de 4.065 mAh. El procesador, un Qualcomm Snapdragon 855 de ocho núcleos, que garantiza la fluidez de todas las aplicaciones.

Una pantalla de 6.65 pulgadas recibe al usuario con una tecnología de tipo OLED que alcanza valores de FullHD+, algo mejorable en algunas situaciones, pero que ofrece un gran nivel. El aspecto determinante es que la marca ha conseguido eliminar todo signo que perturbe la pantalla.

No hay presencia de «notch» ni de «agujeros» para las cámaras. ¿Cómo lo ha conseguido? Pues a través de un ingenioso sistema que oculta la cámara frontal (de 16 MP) en el marco superior. Tiene forma de «aleta» es única. Se esconde en apenas 0,8 segundos y está equipada de un sistema de seguridad que hace que, en caso de que se nos caiga el móvil, se retraiga automáticamente y quede oculta, y protegida, antes de llegar al suelo.

8. Sony Xperia 1

No ha sido un superventas pero Sony se ha arriesgado mucho en este nuevo terminal cuya estética es muy particular. Es un «smartphone» muy alargado. No es un aspecto que sea casualidad porque se ha concebido precisamente para ser una magnífica herramienta para consumir contenido multimedia, aunque no todas las series y películas están perfectamente adaptados a su formato 21:9, el de las pantallas de cine.

Su pantalla es OLED y soporta alta calidad de imagen a 4K HDR. Además, el móvil dispone de una aplicación para grabar vídeos en este formato 21:9 con diversas herramientas de edición como su regulación de color y foco. Su tamaño es de 6.5 pulgadas y el sonido Dolby Atmos, lo que consigue una buena experiencia. Destaca también por su diseño sin bordes y su triple cámara de tres sensores de 12 megapíxeles, contando con un zoom óptico de dos aumentos, efecto «bokeh» y la posibilidad de poder capturar imágenes amplias, de hasta 135 grados.

En su interior, el equipo incorpora el nuevo procesador de Qualcomm, el Snapdragon 855, construido con tecnología de 7 nanómetros, capaz de soportar aplicaciones de Inteligencia Artificial y de conectar el móvil a las nuevas redes 5G. El nuevo chip, que sin duda será el elegido para muchos de los terminales de la gama alta de este año, tiene ocho núcleos de procesamiento diferentes: uno con velocidad de reloj de 2,8 GHz, tres a 2,4 GHZ y los cuatro restantes a 1,8 GHZ.

Y cuenta además con una Unidad de Procesamiento Neuronal (NPU) que controla por Inteligencia Artificial tanto la calidad de las fotografías como la de los vídeos, además del rendimiento de las aplicaciones y la duración de la batería. El procesador viene acompañado por 6 GB de memoria RAM, y el espacio para almacenamiento es de 128 GB. La batería es de 3.300 miliamperios con sistema de carga rápida.