Los proyectos más absurdos financiados por «crowdfunding»

Los proyectos más absurdos financiados por «crowdfunding»

Las plataformas de financiación colectiva permiten convertir en realidad muchas ideas ingeniosas, pero también algunas locuras

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La popularización de plataformas de financiación colectiva ha permitido a muchos emprendedores obtener el dinero necesario para poder materializar sus proyectos. Sin embargo, el “ crowdfunding” ha permitido también convertir en realidad algunas ideas que rozaban lo absurdo.

Buena prueba de ello es la recopilación de proyectos elaborada por “ Jot Down”, web ganadora del Premio Especial del Jurado en los Premios Bitácoras 2012. Una lista que demuestra que el micromecenazgo puede llegar a cualquier lugar donde un inversor profesional jamás arriesgaría su dinero. Por muy descabellado que sea el proyecto a financiar.

1.- Escribir en el cielo: El sueño de Kurt Braunohler era escribir cada mañana una frase en el cielo de Los Ángeles. La forma de conseguirlo era contratar una avioneta. Para ello, pidió los usuarios de Kickstarter que le ayudasen a reunir los 4.000 dólares que necesitaba. A cambio de ellos, un piloto acrobático escribiría en el aier mensajes como «¡Oh Dios mío estoy volando!», «Nubes 4ever», «Los pedos de Dios» o «¿Cómo se aterriza?». Aunque también prometía publicar diálogos absurdos o chistes de “toc, toc”, si alcanzaba los 10.000 dólares, su campaña recaudó 6.820 dólares y llenó el cielo californiano de frases completamente estúpidas.

2.- Una estatua gigante de Robocop: Hace unos años, un usuario de Twitter pidió al alcalde de Detroit que dedicara una estatua al personaje cinematográfico Robocop, cuyas aventuras transcurrían en la ciudad. Aunque el ayuntamiento desestimó la propuesta, la idea comenzó a tomar fuerza en la red. Un grupo de amigos decidió abrir una cuestación para financiar los 50.000 dólares que costaría la estatua. En poco tiempo, 2.718 personas aportaron más de 67.000 dólares, que han permitido poner en marcha la construcción de este homenaje. La productora responsable de la película, que acaba de estrenar una nueva versión de la historia, debe de estar encantada con la iniciativa.

3.- Calendario de gatitos: La indiscutible popularidad que poseen los gatos en internet tuvo como resultado que un proyecto para publicar un calendario ilustrado con gatos disfrazados recaudara 25.000 dólares. Su impulsora pedía solo 3.500, pero el poder de convocatoria felino es extraordinario.

4.- Comerse un burrito: Noboru Bitoy pidió ocho dólares a través de Kickstarter para comprar un burrito en un restaurante de su barrio. A cambio de la donación, se comprometía a comerse el bocadillo y contar a sus inversores cómo de bueno estaba el producto. Los usuarios de la plataforma se volcaron con su petición y Bitoy recaudó 1.050 dólares. Cantidad suficiente para comprar más de 130 burritos.

5.-“ Pi Pie Pan”: Bajo este nombre tan sonoro se esconde un molde para hacer tartas con la forma del número pi. Según su creador este molde proporciona tartas con un mayor porcentaje de borde crujiente que cualquier otro. Al menos 741 inversores pensaron lo mismo y el útil de cocina recaudó 17.500 dólares.

Joyas de cristal con forma de tiras de bacon frito, una botella de agua que indica cuándo has alcanzado el consumo mínimo diario, una secuela del videojuego de los 90 “Shaq fu”, un dispositivo para controlar cucarachas a través del móvil, una boa metálica y articulada, un monumento a Lucifer o una sartén con forma de espada son otros de los estrambóticos proyectos que se han convertido en realidad gracias a las aportaciones de los internautas en todo tipo de plataformas de “crowdfunding”.