Cartel electoral del «candigato»
Cartel electoral del «candigato» - 26noticias.com.ar

Morris, el gato que quiere ser alcalde en México

Una iniciativa popular pretende que su «candigato» termine con «las ratas» de la capital del estado de Veracruz

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El descontento con gran parte de la clase política que gobierna sin escuchar las protestas del pueblo no es exclusivo de España. Muchos países sufren la lacra de la corrupción política. México es uno de ellos. Para denunciar su descontento electoral, un grupo de ciudadanos de Xalapa, capital del estado de Veracruz, ha propuesto un insólito candidato a la alcaldía de la localidad.

Se trata, tal y como cuenta el blog « The Clinic», de Morris, un «anarquigato» que se presenta a las elecciones municipales del próximo 7 de julio para «acabar con las ratas» que, a su juicio, pululan por la ciudad. Este peculiar «candigato» ha alcanzado una gran popularidad en las redes sociales y cuenta ya con más de 80.000 seguidores en Facebook. Sus promesas electorales están cargadas de mucho humor y una gran dosis de crítica a los actuales políticos de la ciudad.

Así, Morris se postula asegurando que «a Xalapa le conviene votar por otro animal» y promete hacer lo mismo que el resto de candidatos, «descansar y retozar», en caso de resultar elegido.

Aunque presentar a un gato a unas elecciones pueda parecer una extravagancia, lo cierto es que la idea no es nueva. Un artículo del blog « Yorokobu» nos recuerda que el pasado año, el gato Hank presentó su candidatura al Senado de Estados Unidos por el estado de Virginia, mientras que otro de sus congéneres, Stubbs es el alcalde honorífico de Talkeetna, una pequeña población de Alaska, desde hace quince años.

Por desgracia, y a diferencia de lo que ocurrió con Stubbs, la candidatura de Morris no es más que una acción de protesta, por lo que este peculiar candidato no podrá ser elegido como presidente municipal de Xalapa en las próximas elecciones.

Eso sí, vistas las simpatías que ha despertado no habría que descartar que lo consiguiera en caso de que pudiera presentarse. Y es que no hay nada más peligroso que un pueblo descontento con sus políticos. Ni nada más adorable que un vídeo de gatitos en internet.