Miles de perros vagan cada año por las carreteras de nuestro país
Miles de perros vagan cada año por las carreteras de nuestro país - Ángel de Antonio

Las principales causas del abandono animal en España

Más de 137.000 animales son recogidos de la calle, de los cuales 33.335 se corresponden con gatos y 104.447 con perros

MadridActualizado:

«Mamá, quiero un Pomerania», pidió Javi a su madre. «¿Un Pomerania?, ¿tú no decías que no te gustaban los perros pequeños?», respondió ella, «¿recuerdas a Cuqui, el perro de Francisca, la vecina de la abuela? Te daba mucho miedo, gruñía, lo llamabas chucho rabioso. Cuqui era un Pomerania», añadió. «No es lo mismo», replicó él, «Isco, el jugador del Real Madrid, tiene un Pomerania, se llama Bubu y el perro más famoso de Facebook, Boo, es otro…», prosiguió. «No habrá ningún Pomerania, Javier, ni pomeranias, ni pomeranios. Quítatelo de la cabeza», cortó su madre de raíz. Al mismo tiempo, en un lugar no muy alejado de sus casas, a unos kilómetros de distancia, Tula, de seis años, pelo castaño y cinco cachorros es abandonada a su suerte junto a su reciente camada.

Al igual que ocurre con Javi este es el pan de cada día de muchas familias. Niños que piden un perrito por Navidad, que quieren tener la mascota de sus jugadores de fútbol favoritos. Niñas que desean el chihuahua de la Barbie o el cachorro más adorable de las redes… Hijos que piden y padres, que a diferencia de la madre de Javi, consienten. En cuanto a los perros, muchos españoles no conocen la existencia de las residencias caninas o piensan que son demasiado caras. Y eso de llevarlos a una protectora de animales supone dar demasiadas explicaciones. La solución es mucho más sencilla: se sube al coche, se lleva lejos, se baja del coche y a correr. Tan fácil como macabro.

Dos huskies, esperando ser adoptados
Dos huskies, esperando ser adoptados - EFE

Y así pasa, cientos de perros vagan desconcertados por las carreteras de nuestro país cada año. Exhaustos. Siguiendo la línea de asfalto por la que se fueron sus dueños. Los mismos que los abandonaron. Porque claro, ver por el retrovisor a nuestra mascota, corriendo detrás de nuestro coche, en la que probablemente será la última carrera de su vida hacia nosotros, es muy fácil de olvidar. En el 2016 fueron recogidos más de 137.000 animales, de los cuales 33.335 se corresponden con gatos y 104.447 con perros.

«A veces, cuando se tienen animales sin esterilizar, se escapan», nos cuenta Paloma Sánchez Fúnez, veterinaria de la Clínica Caramuel de Madrid, «tienen una camada y sus dueños, en vez de preocuparse por buscar un hogar para esos cachorritos, regalarlos o incluso venderlos, deciden tirarlos a la basura», añade. La Fundación Affinity también posiciona a las camadas indeseadas como principal motivo del abandono animal. En 2008 se recogieron 156.858 animales de la calle y en 2014 más de 140.000. Baja la cifra de mascotas perdidas que son devueltas a sus propietarios y coincide con la llegada a las protectoras de más perros y gatos sin identificar.

¿Cómo son los animales recogidos en la calle?

Muy pocos de los animales que se encuentran en la calle están identificados. En el caso de los perros suman un 30%, mientras que los gatos no superan el 2%. A diferencia de lo que se piensa, la mayoría de los animales que son abandonados están sanos. Solo un 32% se corresponde con enfermos o heridos, consecuencia muchas veces del mismo abandono.

«Cuando lo dejan ahí, a su propia supervivencia, el animal puede sufrir de todo. Atropellos, personas que los intentan maltratar, que se envenenen… De todo», explica Paloma. Además, por raro que parezca, han aumentado las cifras de perros pura sangre que son dejados a su libre albedrío (19%). «Últimamente están abandonando también animales comprados, con pedigree. Animales de raza por los que se ha pagado mucho dinero», sostiene la veterinaria.

Los animales que han pasado más tiempo en la calle son por regla general más nerviosos

Más allá de estos datos estadísticos, los animales comprados y adoptados son prácticamente iguales entre sí. En palabras de la experta: «He tratado con animales comprados y adoptados. No hay diferencia», y suma: «Algunos de los que han pasado más tiempo en la calle suelen ser más nerviosos y miedosos, pero con un poco de paciencia se vuelven muy dóciles y buenos». Cabe destacar que muchas veces los que son comprados en una tienda de animales tienen peor comportamiento que los que son recogidos de la calle, aunque depende de la educación que reciban del dueño.

«Generalmente el tipo de persona que paga por un animal, suele tenerlo más consentido y por tanto, tiene peor comportamiento. Aunque no siempre es así», concluye. Tanto la Fundación Affinity como la veterinaria, sitúan el comportamiento como uno de los principales motivos de abandono. Muchas veces es el propio dueño el que malcría al animal y este empieza a tener problemas de conducta.

«Hay personas que piensan en sacrificar a su mascota, simplemente porque gruñe», declara Paloma, «algunos animales tienen ansiedad y destrozan cosas cuando se quedan solos y esto ocurre por falta de ejercicio», sostiene. Para evitar estas situaciones, la especialista propone acudir al etólogo. Un etólogo no es un adiestrador, es un veterinario especializado en el comportamiento animal que solucionará los problemas de conducta de nuestra mascota de manera sana. «Lo fácil es abandonarlo, dejarlo en la calle y si se muere yo no lo he visto. Parece que cuando no ves una cosa no ha pasado, pero realmente sí», concluye la experta.

Ellos perdonan

Algunos podrían pensar que un animal que ha sufrido mucho, que ha sido traicionado por su dueño y al que han abandonado en cualquier cuneta no sería capaz de volver a ser feliz. Nada más lejos de la realidad. Los animales, sobre todo los perros, confían y tienen un amor hacia las personas que no lo tiene ningún otro animal. Ellos perdonan y se les olvida. Simplemente con darles cariño y tiempo son felices por completo.

En una casa, los animales abandonados serán siempre más felices que en una protectora

«Al principio echan de menos a su otra familia pero en el momento en el que ven que no está y alguna otra persona les cuida, les protege y les da alimento, establecen una relación muy estrecha, digamos que se enamoran de su nuevo dueño», asegura Paloma.

Los gatos, animales solitarios y más ariscos que los perros por naturaleza, son un poco más reacios al principio pero también se muestran bastante agradecidos. «Hay muchos gatos callejeros que al principio son esquivos y no se fían pero luego se vuelven amores», apunta, «depende de cada animalillo que sea más bravo o menos, pero desde luego, en una casa todos serán felices al cien por cien», finaliza la especialista en salud animal.

Caprichos sin concienciación

La gente aún sigue regalando animales como si fueran juguetes, algo material, cuando realmente son seres vivos. Un perro necesita cuidados y gastos. Vacunas, paseos, limpieza, comida, juguetes e invertir tiempo en su educación. Es un miembro más de la familia que exige pensar en él cuando se planean unas vacaciones o incluso una simple salida al cine. Implica tener paciencia y responsabilidad.

«Mucha gente piensa que un perrito es como un peluche», opina Paloma, «y que no requiere ningún tipo de responsabilidad ni sacrificio por tu parte, sino que simplemente va a estar ahí, juegas con él un ratito y luego se olvida», añade. La veterinaria propone educar desde abajo, a los niños pequeños que piden el perrito. «Es muy importante que no se den caprichos cuando se sabe que no se van a hacer cargo de ellos», termina.

Las modas y las mafias

Volviendo a la conversación de Javi y su madre, han salido las modas perrunas a relucir. ¿Qué es esto de las modas perrunas? Pues prácticamente comprarte un perro como el que se compra un bolso o un abrigo. Y ya no solo el tratar a los animales como si fueran cosas en lugar de seres vivos, sino que, además, que haya un boom y una demanda de una raza en especial hace que los criadores crucen a muchos animales que tienen el mismo parentesco, lo que implica que haya más consanguinidad y por tanto, que aparezcan alteraciones y problemas de salud. «Al final lo que se está haciendo es favorecer las enfermedades en esos animales», explica la especialista, «me da mucha pena».

Por desgracia, los malos criaderos abundan en nuestro país. Aquí tenemos nuestra propia mafia nacional respondiendo a las demandas de moda. «Parece que el dinero es lo único que tira y la gente pierde los escrúpulos y hace lo que haya que hacer», analiza la veterinaria. « Es muy difícil encontrar criaderos que lo hagan bien, la mayoría son muy trapicheros y hacen cualquier cosa, cruzan animales que tienen enfermedades y les da lo mismo, los venden igualmente», añade.

Es muy frecuente el hacinamiento en las perreras
Es muy frecuente el hacinamiento en las perreras - ABC

El método de cría es tan sencillo como mantener a perras de las razas más cotizadas continuamente encinta, sin esperar los pertinentes periodos entre embarazos y destetando a los cachorros mucho antes de lo procedente. Muchos, además, falsifican sus pasaportes y fechas de nacimiento para poder transportarlos a otros países europeos. «También hay animales que se exportan de otros lugares que vienen en malas condiciones, explica Paloma, los venden por mucho dinero cuando a ellos en las tiendas les han costado nada y les da igual que se mueran. Dicen que te ofrecen otro, ¿y con ese que está enfermo que hacen? Hay mucho sinvergüenza».

Frente a los tratamientos caros hay solución

Otro de los factores que encabezan el ranking de los principales motivos de abandono es el económico. Hay muchas familias que dicen no poder hacer frente a los gastos que supone una intervención médica y deciden abandonar al animal.

Paloma propone algunas soluciones a este problema, «yo recomiendo hacer un seguro para mascotas, hay infinidad de ellos y cubren los gastos médicos». Y sobre todo, antes de curar, prevenir. «Hacer caso a las recomendaciones de las protectoras y los veterinarios evita problemas futuros».

Para operaciones más grandes y costosas, como por ejemplo una cirugía espinal de algún animal que se haya quedado tetrapléjico o casos similares, muchos veterinarios por empatía hacen descuentos, la mayoría de las clínicas financian los tratamientos y también el propio centro intenta recaudar dinero con donaciones de otros pacientes y mediante la organización de eventos solidarios. «Siempre se intenta ayudar en todo lo posible», agrega, «pero la gente tiene que poner de su parte».