Porros contra el dolor crónico

Porros contra el dolor crónico

Fumar cannabis reduce el dolor, mejora el humor y ayuda a dormir a los pacientes con dolor crónico, según una nueva investigación

madrid Actualizado:

Fumar cannabis reduce el dolor, mejora el humor y ayuda a dormir a los pacientes con dolor crónico, según una nueva investigación publicada este lunes en la revista de la Asociación Médica Canadiense.

Las personas que sufren dolores crónicos debido al daño o disfunción del sistema nervioso tienen pocas opciones de tratamiento. Opiáceos, anticonvulsivos, antidepresivos y anestésicos locales tienen una eficacia variable y provocan efectos secundarios. Los «cannabinoides» orales han demostrado ser una terapia exitosa como tratamiento de algunos tipos de dolor, pero el efecto puede variar según la eprsona y fumar implica unos riesgos para la salud.

Un equipo de investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad McGill llevó a cabo un ensayo para investigar el efecto analgésico del cannabis inhalado en 21 participantes mayores de 18 años con dolor neuropático crónico. Los investigadores utilizaron tres potencias diferentes de la droga activa así como un placebo.

Los pacientes vieron mejorada la calidad del sueño según se fue aumentando la potencia de la droga. La ansiedad y la depresión también se redujo en comparación con el grupo que sólo tomaba placebo.

«Encontramos que 25 mg de hierba de cannabis con el 9,4% de THC (principal sustancia activa del cannabis), administrado en una sola inhalación fumada tres veces al día durante cinco días, reduce de forma significativa la intensidad del dolor promedio en comparación con el placebo en pacientes adultos con dolor crónico traumático o postquirúrgico», explica el autor principal del estudio, el doctor Mark Ware, quien asegura que también se encontraron mejorías estadísticamente significativas en las medidas de la calidad del sueño y la ansiedad de los pacientes.

Los autores recomiendan más estudios con potencias más altas de THC, de más larga duración en el seguimiento y con dosis más flexibles. Además, son necesarios más estudios sobre la seguridad de fumar cannabis con fines médicos a largo plazo.