El zika produce un síndrome de Guillain-Barré más grave en Río de Janeiro

La enfermedad registrada en jóvenes enciende una nueva y alarmante preocupación en Brasil

Corresponsal en São PauloActualizado:

Una nueva alarma en Brasil sobre el zika está preocupando a médicos brasileños. Seis jóvenes infectados por el mosquito en la ciudad de Niteroi, ciudad separada por un puente a Río de Janeiro, desarrollaron una forma severa del síndrome Guillain-Barré, que compromete el sistema nervioso. Algunos tuvieron parálisis completa y dos de ellos se encuentran al borde de la muerte en el hospital de la Universidad Federal Fluminense (UFF). La enfermedad es provocada por el mosquito Aedes aegypti, vector que también es transmisor del dengue y la fiebre chikungunya.

Antes de la epidemia de zika, el hospital recibía cinco pacientes al año con ese síndrome, y este año fueron 10 en enero, y 6 en febrero. La Organización Mundial de la Salud (OMS) ya había detectado la correlación entre el zika y el síndrome, pero lo que está llamando la atención en los casos de Niteroi es la gravedad y el peligro de muerte.

«Hemos visto casos asociados al zika que parecen ser más severos, con lesión de axonios (extensión de los neuronios que conducen impulsos nerviosos), que los casos de Guillain-Barré», explicó al portal G1 el médico Osvaldo Nascimento, coordinador de investigación de la UFF y director de la Academia Brasileña de Neurología de Río. El hospital de la UFF es un centro de referencia en América Latina en el estudio de enfermedades del sistema nervioso, pero está enfrentando problemas, porque no tiene recursos financieros ni equipos para esa nueva demanda.

«Aún sabemos muy poco sobre cómo el zika causa la Guillain-Barré, como el motivo por el que algunos tienen una reacción menos severa y otros evolucionan hacia cuadros más graves», cuestiona el médico que forma parte de una red de investigadores de Río creada contra la epidemia por la Fundación de Amparo a la Investigación de Río (Faperj). Según el neurólogo brasileño, lo que llama atención en los casos que está acompañando es que lo raro, como casos graves y de muerte, se está volviendo frecuente.

Uno de esos casos graves es el de un joven que está completamente paralizado, que respira entubado y se comunica sólo con los ojos. «Es desesperante», dice el médico, que tiene un caso igual de una mujer y no tiene más camas para recibir otro paciente con esos síntomas. «Si llega otro más no tenemos cómo atenderlo», lamenta Nascimento, que tiene pacientes internados hace años con otros problemas neurológicos serios. Un tratamiento como éste es caro, más de 11 mil euros por día, y recuperar al paciente es sólo la primera parte de un proceso que toma años de rehabilitación con asistencia especializada.

Preocupación

La gravedad de los casos en adultos en Niteroi, es una nueva preocupación para Brasil, que se prepara para recibir turistas en agosto, para los Juegos Olímpicos. Niteroi, es una ciudad vecina a Río y separada apenas por un puente muy conocido y transitado, lo que ya representa un riesgo para la sede olímpica. Marco de la ingeniería brasileña, el puente de 13km conecta las dos ciudades con un tránsito de 150 mil vehículos por día.

Actualmente los brasileños vienen acompañando con resignación las noticias de otros países que le han recomendado a las mujeres embarazadas que no viajen al país.

Brasil enfrenta desde noviembre una epidemia de casos de microcefalia provocados por zika, que ya llegan a 4.180, superando de lejos el promedio anual de 300 registros. Los bebés, la mayoría en el norte del país, nacen con una malformación cerebral, que les reduce el tamaño del cráneo a menos de 33 centímetros, generándoles problemas de audición, visión, neurológicos y motrices.

El Gobierno está realizando esfuerzos para contener el avance de la epidemia, pero ha tenido dificultades para controlarla en áreas más pobres, donde estanques de agua favorecen la reproducción del mosquito. La generación de niños con zika ya está provocando una serie de problemas sociales y debates.