Un niño frente a su ordenador portátil
Un niño frente a su ordenador portátil

Tutoriales de sexo explícito, así es la educación sexual de los menores en la Red

Portales como Santa Mandanga o Pornoeducativo proliferan en internet sin ningún filtro para los niños

Madrid Actualizado: Guardar
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Tutoriales sobre «cómo azotar bien», «practicar sexo anal» o «introducción al trío» son solo algunos de los contenidos que ofrecen webs como Santa Mandanga o Pornoeducativo. Los vídeos suelen comenzar con una parte teórica en la que hay una persona hablando directamente a cámara mientras los actores practican sexo explícito mostrando los genitales y productos eróticos. Aunque se definen como educativas, pedagogos y sexólogos expertos en educación sexual son escépticos sobre su utilidad y las califican como pornográficas y alertan sobre la falta de filtros para restringir el acceso a los niños.

«Estos portales son páginas pornográficas, de educativo no tienen nada porque lo primero que ves al acceder a ellas es una tienda de productos eróticos y tienes que pagar dinero para acceder a determinados vídeos», declara a ABC Juan Antonio Planas, fundador y presidente honorífico de la Confederación de Organizaciones de Psicopedagogía y Orientación de España ( Copoe). La presidenta de la misma organización, Ana Cobos, coincide con él: «No tienen nada de educativo. Es sexo explícito, proporciona una visión del sexo muy basada en lo físico, en lo genital y es bastante cercano al porno».

«Santa Mandanga es hasta ofensiva porque hay connotaciones a cuestiones religiosas»
Héctor Galván Flórez , Director clínico del centro de sexología Madrid

Por su parte, Héctor Galván Flórez, director clínico del centro de sexología Madrid, como psicólogo experto en sexología considera que «estas páginas no son educativas bajo ningún concepto, aunque así se hacen llamar. No solo están lejos de lo que se puede considerar educativo, sino que claramente son websites pornográficos, incluso Santa Mandanga es hasta ofensiva porque hay connotaciones a cuestiones religiosas que no deberían incluirse cuando hablamos de educación sexual».

El problema con estas páginas está, según los expertos, en la accesibilidad. «Muchos niños cuando hacen la Primera Comunión les regalan un smartphone con acceso a todas las páginas del mundo sin un control parental», señala Planas.

Desde Pornoeducativo argumentan que los padres restrinjan el acceso de sus hijos menores a la página mediante programas de control parental. No obstante cualquier usuario de la red que quiera acceder, tenga más o menos de 18 años, puede hacerlo con total libertad. En el caso de Santa Mandanga, aparece una ventana al entrar a la web en la que el internauta debe especificar si es mayor o menor de edad, pero al no requerir documentación, cualquier niño puede decir que tiene más de 18 años aunque no sea así. Para que esto no ocurra, desde este último portal afirman que están intentando mejorar los filtros.

Adicción al sexo

«La pornografía está inundando a los niños», alarma el fundador de Copoe. «La educación sexual de los menores la hacen más las páginas porno que la escuela, por lo tanto, es un fenómeno muy importante y un problema gordísimo», explica.

Galván advierte de que ver este tipo de contenidos «puede tener consecuencias negativas en los menores porque si un niño o niña llega a este tipo de vídeos podría normalizar conductas sexuales que no son ni habituales ni adecuadas para su edad. Podría generar, incluso a los adolescentes, desviaciones o trastornos de hipersexualidad, adicción sexual o conductas adictivas a la pornografía».

En torno al 8% de la población española sufre trastornos sexuales, que «es más probable que aparezca en una persona cuando ha tenido acceso a esos contenidos de manera precoz porque todavía no tiene desarrollado el autocontrol», señala Galván. Cobos puntualiza que «en la sexualidad, los niños y niñas tiene que pasar unas fases, ir descubriendo al ritmo que la naturaleza marca. Si esa evolución no se sigue puede que los niños crean que tengan que parecerse a lo que sale en los vídeos».

«Es mejor que consulten eso que no el porno al uso que no explica nada y traslada unos patrones y una sexualidad que al final no es real»
Laura Montes , Sexóloga, socióloga, educadora sexual y sexcoach

La sexóloga, socióloga, educadora sexual y sexcoach Laura Montes declara a este periódico que páginas como las que algunos expertos critican le parecen correctas: «Es mejor que consulten eso que no el porno al uso que no explica nada y traslada unos patrones y una sexualidad que al final no es real». La sexóloga considera que en las escuelas y colegios deberían enseñarse contenidos como los de Santa Mandanga o Pornoeducativo, ya que, a su parecer, «restan importancia y normalizan la sexualidad de una manera abierta».

De las asociaciones consultadas por este periódico, hay dos que sí apoyan el contenido de este tipo de páginas. Se trata de la Asociación Española de Psicología Sanitaria y la Asociación Española de Psicología Clínica Cognitivo Conductual, que recomiendan Pornoeducativo. Y aunque esta web también presume de la aprobación de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED), Andrés López, director del Programa de Formación en Salud sexual de la Universidad, asegura que la página no es adecuada de cara a su programa formativo. Tras evaluarla les parece «más una página porno comercial que material útil para los alumnos del máster».

«La sexualidad es tabú»

Noemí Casquet, directora de Santa Mandanga, sostiene que el origen de la desaprobación reside en que en los vídeos se muestran genitales. «Vivimos en una sociedad en la que la sexualidad es tabú. No podemos ni siquiera enseñar un pezón en Instagram, imagínate enseñar sexualidad con genitales. “Dios mío, lo verán mis hijos”, dirán como si ellos no tuviesen partes íntimas. Entonces creo que realmente es algo muy importante porque queremos trasmitir el sexo tal y como es», argumenta la directora de Santa Mandanga.

La responsable de la página indica a ABC que le parece «poco lógico» que el sexo explícito solo lo puedan ver personas mayores de 18 años. «Entre que experimentan con sus genitales y pueden empezar a ver este tipo de contenidos de manera legal hay por lo menos cuatro años de desinformación», afirma. Por esta razón, Casquet creó la página web junto a su socio Roberto Garcés.

No obstante, los expertos consultados por este periódico aseguran que se puede enseñar sexualidad sin necesidad de mostrar los genitales. «Hay unos mínimos de educación sexual que tiene que brindar la escuela para tener las garantías de que ese aspecto está cubierto, pero los extremos no son una buena opción. Hace poco tiempo atrás estábamos en la represión total sobre estos temas y por ejemplo una niña no sabía lo que era la regla hasta que sangraba y alguien se lo explicaba. Por otro lado, hoy en día nos encontramos con colegios que a los 12 años les enseñan a los niños cómo colocarse un preservativo con un pene de silicona. Pasar de un punto a otro tampoco es la solución», indica Galván.