Francina Armengol
Francina Armengol - EFE

¿Qué fue del trilingüismo en Baleares?

El modelo educativo que ahora propondrá el PP para Cataluña fue aplicado durante la pasada legislatura en las Islas

Palma de MallorcaActualizado:

El modelo de una educación trilingüe en las escuelas de Cataluña que ahora propondrá el PP en dicha Comunidad tiene un conocido antecedente, el Tratamiento Integrado de Lenguas (TIL) puesto en marcha en Baleares en la pasada legislatura. Dicho decreto fue impulsado bajo la presidencia del popular José Ramón Bauzá, quien en las elecciones autonómicas de mayo de 2011 obtuvo mayoría absoluta y logró para el PP balear los mejores resultados de su historia, con 35 diputados sobre un total de 59 escaños.

En el programa electoral con el que el PP ganó aquellos comicios no se recogía de manera explícita la futura implantación de un modelo específico de enseñanza trilingüe, sino sólo el compromiso de favorecer la libre elección de la lengua vehicular en la enseñanza. El promotor del TIL fue el primer consejero de Educación de Bauzá, Rafael Bosch, quien pese a ello siempre despertó recelos en una parte del PP, que consideraba a Bosch próximo a posiciones nacionalistas. Esa circunstancia y ciertas discrepancias entre Bauzá y Bosch acerca de cuál debería ser el contenido concreto del TIL provocaron la destitución del consejero en mayo de 2013, un mes después de la aprobación inicial del decreto.

Bosch fue relevado en Educación por Joana Maria Camps, que fue la persona encargada de gestionar la puesta en marcha del nuevo modelo lingüístico a partir del curso 2013-2014. A lo largo de la tramitación legislativa previa de este proyecto, tanto el PSOE y MÉS —entonces en la oposición— como buena parte del sector educativo habían mostrado su rechazo al modelo trilingüe que postulaba el Ejecutivo popular, al entender que no había sido consensuado. Esencialmente, el TIL preveía la implantación progresiva de un sistema de enseñanza trilingüe en los colegios del Archipiélago, con el inglés o el alemán como tercera lengua, compartiendo horas lectivas con el castellano y el catalán.

Esta iniciativa iba a suponer además en la práctica el fin de la inmersión lingüística, que estaba vigente en Baleares desde hacía una década y media. Cabe recordar que en 1997, con el popular Jaume Matas como presidente autonómico, se había puesto en marcha el llamado Decreto de Mínimos, que obligaba a los colegios a impartir en catalán al menos el 50 por cien de las clases, sin que estuviera estipulado un máximo de horas lectivas en dicha lengua. Ello acabó favoreciendo de facto la inmersión lingüística, aunque como tal no estuviera explícitamente recogida en el citado decreto. El sucesor de Matas al frente de la Comunidad, el socialista Francesc Antich, mantuvo el Decreto de Mínimos.

Controversia en la aplicación

El Ejecutivo de Bauzá sufriría un primer revés judicial en relación al TIL poco antes del comienzo del curso 2013-2014. Así, el 6 de septiembre de 2013 el Tribunal Superior de Justicia de las Islas Baleares (TSJIB) acordó a través de sendos autos suspender de forma cautelar el inicio de la aplicación del citado decreto, al entender que el anexo que fijaba el calendario para su progresiva puesta en marcha no había seguido los procedimientos legales adecuados.

Una vez hecha pública la citada suspensión cautelar, Bauzá convocó ese mismo 6 de septiembre un Consejo de Gobierno extraordinario para aprobar un decreto ley que suprimía o modificaba los puntos del TIL considerados incorrectos por los jueces. Ello permitió que la nueva norma pudiera empezar a aplicarse ya al inicio de aquel curso escolar. En el seno del PP nadie cuestionó entonces públicamente el proyecto lingüístico impulsado por Bauzá, que además era apoyado por buena parte del electorado popular.

Por su parte, los partidos de la oposición y los profesores de filiación nacionalista intensificaron sus críticas hacia el TIL desde el momento mismo de su entrada en vigor. En ese contexto, la denominada Asamblea de Docentes convocó una huelga indefinida al principio del curso 2013-2014, que finalmente se desarrolló entre el 16 de septiembre y el 4 de octubre de 2013. Además, el 29 de septiembre de aquel año tuvo lugar la manifestación más multitudinaria celebrada hasta hoy en Palma, en la que más de 80.000 personas pidieron la retirada del citado proyecto lingüístico. Pese a todo, Bauzá optó entonces por mantener el controvertido decreto.

A lo largo de los meses siguientes continuó la tensión política motivada por el inicio de la aplicación del TIL, sin que la Asamblea de Docentes y el Gobierno balear consiguieran acercar posiciones. Ese callejón sin salida fue uno de los factores determinantes de la destitución de Camps como consejera de Educación en septiembre de 2014. Bauzá hizo público el cese de Camps días después de que el TSJIB se hubiera pronunciado por dos veces y de manera seguida contra algunos aspectos concretos de la aplicación del TIL. La sustituta de Camps fue Nuria Riera, que en aquel momento era la consejera de Administraciones Públicas y también portavoz del Ejecutivo autonómico.

Las resoluciones judiciales

Cabe recordar que la Sala de lo Contencioso Administrativo del TSJIB dictó el 23 de septiembre de 2014 tres sentencias en las que consideraba nulo el decreto que regulaba el TIL, que había sido aprobado en Consejo de Gobierno en abril de 2013. El TSJIB estimó los recursos presentados por CC OO, STEI y UGT, al entender que existían dos deficiencias formales en dicho decreto, en concreto, que el Gobierno balear no solicitó en su momento el preceptivo informe a la Universidad de las Islas Baleares y que preparó una evaluación insuficiente sobre las posibles consecuencias del trilingüismo.

La misma Sala del TSJIB dictó un día después, el 24 de septiembre de 2014, cuatro autos en los que los jueces adoptaron la medida cautelar de suspender la ejecución de la orden de la Consejería de Educación de 9 de mayo de 2014, que desarrollaba el calendario de aplicación del trilingüismo en los colegios durante el curso 2014-2015. Los cuatro autos argumentaban que la suspensión de la orden de la Consejería de Educación era procedente tras las citadas tres sentencias que anulaban el decreto del TIL, ya que la orden formulada por el departamento autonómico desarrollaba el citado decreto. El Gobierno balear recurrió dichas resoluciones judiciales y mientras tanto el decreto se siguió aplicando en ese curso escolar.

Unos meses después, en los comicios autonómicos de mayo de 2015, el PP ganó de nuevo las elecciones en Baleares, pero pasó de 35 a 20 diputados, lo que supuso su peor resultado histórico en el Archipiélago. Una de las causas de esa debacle fue, sin duda, el desgaste sufrido por los populares por la gran controversia generada por el TIL. En ese contexto, el PSOE, MÉS por Mallorca, MÉS por Menorca y Podemos lograron alcanzar un acuerdo «por el cambio», que permitió que la socialista Francina Armengol pasase a presidir la Comunidad. Una de las primeras decisiones tomadas por Armengol fue la derogación del TIL. Desde entonces vuelve a estar vigente de facto el Decreto de Mínimos.

Estando ya derogado el TIL, el Tribunal Constitucional se pronunció en marzo de 2016 sobre un recurso que había presentado Armengol en diciembre de 2013, cuando estaba aún en la oposición. Armengol presentó dicho recurso porque consideraba inconstitucional el decreto ley aprobado por Bauzá para que pudiera entrar en vigor el TIL. Sin embargo, el Órgano de Garantías desestimó finalmente el recurso de Armengol y avaló la actuación de Bauzá. Fue un triunfo simbólico para el PP, ya que no tuvo repercursiones políticas, pero al menos abrió la puerta para la posible reimplantación de un modelo de enseñanza trilingüe en la próxima legislatura, en caso de que el PP y Cs consigan formar una mayoría alternativa a la actual en los comicios autonómicos que se celebrarán dentro de un año.