Equipo de radioterapia del Hospital Reina Sofía de Córdoba
Equipo de radioterapia del Hospital Reina Sofía de Córdoba - ABC

Siete de cada diez equipos de radioterapia quedarán obsoletos en 2020

Expertos piden un plan «Renove» para estar a la altura de Europa

BarcelonaActualizado:

«La radioterapia ha sido siempre la gran olvidada del cáncer.En los últimos años, la enfermedad se ha asociado básicamente a la cirugía y a la quimioterapia». Los expertos en esta especialidad, que usa el poder de la radiación para destruir las células cancerosas, reivindican ahora la importancia de este tratamiento oncológico, responsable, según afirman, del 20 por ciento de las curaciones de cáncer, frente al ocho por ciento que se atribuyen a la quimioterapia. Advierten, asimismo, de los riesgos del actual déficit de especialistas y equipamientos en España, fruto de los «drásticos» recortes presupuestarios.

«En los últimos años, con la crisis, los hospitales han priorizado en sus partidas los gastos ordinarios y no han tenido recursos suficientes para renovar la tecnología radioterápica y eso ahora es un problema», afirma en declaraciones a ABC el doctor Manuel Algara, responsable del Servicio de Oncología Radioterápica del Hospital del Mar. Su opinión la comparten los más de 5.000 especialistas procedentes de 80 países del mundo que desde el viernes y hasta mañana participan en Barcelona en el congreso de la Sociedad Europea de Radioterapia y Oncología (ESTRO), el mayor certamen de oncología radioterápica de Europa.

«En el año 2020, el 70 por ciento de los equipos de radioterapia españoles tendrán más de diez años, lo que significa que desde el punto de vista tecnológico estarán obsoletos», apunta Algara, quien advierte de que esta obsolescencia tecnológica pone en riesgo el acceso de los pacientes con cáncer a este eficaz tratamiento que en los últimos años ha mejorado su precisión y reducido su toxicidad.

Su uso aumentará en 2025

La radioterapia está indicada en la mitad de los tratamientos de cáncer y, según estiman los espertos, su uso aumentará un 16 por ciento en Europa en 2025. «La mayoría de los cánceres pasan por tres fases, cirugía, quimoterapia y radioterapia. En función del caso y del tipo de cáncer se aplica primero uno u otro. En algunos, la radioterapia evita incluso la cirugía», indica el responsable del Servio de Oncología Radioterápica del Hospital del Mar, quien señala que uno de los grandes retos de futuro es «reducir las sesiones de radioterapia al paciente con tecnología más precisa para mejorar su calidad de vida». La donación de la Fundación Amancio Ortega, que en 2017 destinó 310 millones de euros a la puesta en marcha de 290 nuevos equipos de última generación para diagnóstico y radioterapia «ha mejorado la situación, aunque queda mucho por hacer para situarnos a la altura de países como Dinamarca, Suecia, Noruega, Bélgica y Holanda», afirma Algara.

«Tenemos aceleradores que dan radiación, pero necesitamos equipos con alta precisión, así como tecnología que abre nuevos mundos dentro de la especialidad», precisa Manuel Algara. Se refiere a las unidades de protones, implantadas en la mayoría de países europeos, pero de las que en España aún no existe ninguna. «Son aparatos mucho más caros que los actuales (cuestan unos 30 millones de euros frente a los 2,5 que puede costar una máquina convencional), pero su beneficio es muy importante sobre todo en tratamientos oncológicos en niños y tumores relacionados con el sistema nervioso central», añade el experto.

Por su parte, el presidente de SEOR, Carlos Ferrer, señala que España necesita un mínimo de tres unidades de protones para resolver las necesidades actuales y situarse al nivel de otros países de Europa. Lamenta que actualmente carezca de unidad alguna mientras países en el resto del continente está muy avanzada la implantación de estos equipos.