Teresa Rodríguez, de Unidos Podemos, se reúne con entidades que llaman a secundar un paro de 24 horas el próximo 8 de marzo
Teresa Rodríguez, de Unidos Podemos, se reúne con entidades que llaman a secundar un paro de 24 horas el próximo 8 de marzo - EP

«Publicar los sueldos de hombres y mujeres no es eficaz para reducir la brecha salarial»

Es la opinión que respaldan mayoritariamente los empresarios españoles, que ven excesiva la medida que se plantea el Gobierno español y que Alemania aprobó el pasado enero

Botsuana tiene más mujeres en puestos de dirección que España

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A menos de una semana de la celebración del Día de la Mujer Trabajadora, el 8 de marzo, se publican estos días un aluvión de estudios que tratan de configurar cuál es la fotografía femenina en el mundo socioeconómico. España tiene una brecha salarial de hombre a mujer de entre un 15 y un 30%, aunque el Gobierno se decanta más por la primera cifra, y ellas siguen cobrando, de media, casi 6.000 euros menos que ellos cada año. Una de las razones, a la que apuntaba la ministra de Empleo Fátima Báñez en una reciente entrevista a ABC, son los complementos salariales, de los que los hombres acaban beneficiándose en mayor medida porque, por ejemplo, ellos solo cogen una de cada diez excedencias para cuidar de hijos y ancianos o enfermos en casa.

Las mujeres renuncian a parte de sus carreras profesionales para cargar con los cuidados familiares y por la maternidad, lo que a la larga les perjudica en su retribución. Es por ello que este año la huelga feminista convocada por la plataforma Comisión del 8-M ha pedido que la jornada abarque también un parón en las tareas domésticas; así como en el consumo, en el ámbito estudiantil y el laboral.

Este paro «para todo» ha puesto en bandeja una ácida trifulca política. Partidos como Podemos e IU han hecho de la causa una bandera ideológica; mientras que desde otras formaciones, como Ciudadanos y PP, se considera una convocatoria «elitista» e «irresponsable». Sus cargos electos no la secundarán. Los sindicatos, por su parte, han reducido a paros de dos horas por turno la protesta por la desigualdad.

Mientras, se calientan motores en foros de internet, redes sociales y grupos de WhatsApp, donde, por gremios como el de los periodistas, se demanda a las mujeres que reivindiquen un mejor trato en sus empleos y lo hagan dejando de trabajar el próximo día 8.

Al margen de la huelga, las cifras de la desigualdad siguen patentes en cada publicación que se conoce de organismos distintos. Uno de los campos más sangrantes atañe a las mujeres que ocupan puestos directivos. En un 20%de las 400 empresas españolas tanteadas por la consultora Grant Thornton no hay una sola silla en consejos de dirección donde se siente una mujer.  La muestra de entrevistados está formada por un 74% de hombres y sus empresas emplean entre 50 y 500 personas.

Las mujeres están al mando en un 27% de las empresas españolas chequeadas en esa macroencuesta realizada en 35 países del mundo desde hace 14 años. Pero lo preocupante es que «España se ha estancado en igualdad» en ese 27% los dos últimos años, y ocupa el puesto 23 en la lista de 35 estados, comentaron ayer Mar García e Isabel Perea, ambas socias de Grant Thornton. Según explicó García, es curioso cómo en su ránking, países desarrollados como Finlandia (26%), Canadá (25%), Alemania (23%), Reino Unido (22% y EE.UU. (21%) tienen menos mujeres en puestos de dirección que España; y, en cambio, Filipinas, Indonesia, Tailandia o Botsuana encabezan la clasificación femenina, con entre un 33 y un 47% de altos cargos ocupados por mujeres. «Cuando se potencia la igualdad desde la base, se fomenta el crecimiento. Se han dado cuenta de ello en economías emergentes», detalló García.

Países que rozan la paridad por las cuotas

Los países que nos llevan la delantera son Italia, Noruega, Francia y Bélgica, que han implementado una «medida demasiado contundente e impopular», a juicio de Perea, la del sistema de cuotas como mecanismo para incentivar la igualdad de género en el entorno empresarial. Estos países rozan ya la paridad en altos cargos.

Los empresarios españoles, no obstante, rechazan mayoritariamente establecer cuotas para que haya un número proporcional de mujeres en puestos directos, según el informe «Women in Business 2018: ¿cumplir o liderar?», presentado ayer. El 53%de ellos también desdeñan la última medida que se plantea el Gobierno español, a rebufo del alemán, que ya ha aprobado publicar los sueldos de mujeres y hombres para combatir la brecha. Según los empresarios nacionales, la obligación de publicar los salarios es una «medida excesiva».

Cuatro de cada diez sí ven «efectivas» esas auditorías de género, pero advierten que su aprobación definitiva requerirá de «un amplio consenso entre patronal, sindicatos y Ejecutivo», porque «piensan –completó Perea–, que pueden incrementar sus costes y mermar la competitividad de sus compañías», lo que influiría negativamente en sus políticas retributivas o de contratación. O los empresarios creen en potenciar a las mujeres y tienen confianza en su ascenso o es difícil que las medidas gubernamentales tengan impacto real, concluye el informe.

España figura en el lugar número 70 en el ránking elaborado por el Fondo de Población de la ONU. En esta tabla, Cuba, Ghana y Venezuela están por encima de nuestro país en cuanto a integración en mujeres de altos cargos.