Imagen de varios clientes en el restaurante O'Naturel
Imagen de varios clientes en el restaurante O'Naturel - FACEBOOK O'NATUREL

El primer restaurante nudista de París echa el cierre por falta de clientes

El concepto empresarial de «O’Naturel» tenía dos principios cardinales: solo se admitían clientes que cenaran desnudos y se ofrecía una carta muy mayoritariamente «bio» y vegetariana

Corresponsal en ParísActualizado:

El primer y único restaurante nudista de París cerrará definitivamente, víctima de la pudibundez y la carestía de la vida. «O’Naturel» abrió sus puertas a primeros del mes de diciembre de 2017. Y cerrará el próximo 15 de febrero.

Mike y Stéphane Saada, los hermanos gemelos que imaginaron el concepto y pusieron en marcha el primer restaurante nudista de París, explican el cierre por estas razones: «Pura y sencillamente, cerramos por razones económicas. No hemos conseguido la clientela necesaria. Esperábamos conseguir una treintena de cubiertos, cada noche. No lo hemos conseguido. Y nos vemos obligados a cerrar, para no perder más dinero..».

El concepto empresarial de «O’Naturel» tenía dos principios cardinales: solo se admitían clientes nudistas, que cenaban desnudos; y se ofrecía una carta muy mayoritariamente «bio» y vegetariana. El restaurante solo abía por las noches. Sus propietarios esperaban salir adelante con una media de unas treinta cenas diarias.

Para conseguir ese objetivo, los precios de «O’Naturel» eran relativamente altos. Una cena podía costar fácilmente entre 75 y 100 euros, cuando un menú clásico, medio, puede oscilar en París entre los 25 y los 45 euros.

El precio quizá no haya sido el único obstáculo que ha terminado por forzar el cierre de «O’Naturel». Cédric Amato, vice presidente de la ANP (Asociación Naturistas de París), comenta el cierre del restaurante de este modo: «A mi modo de ver, los restauradores no estudiaron a fondo el mercado. En París (7 millones de habitantes, decreciendo), apenas hay unos 88.000 naturistas. Pero, en su inmensa mayoría, se trata de hombres y mujeres que solo practican el naturismo en las vacaciones. Quizá exista otra clientela potencial, la de los turistas y extranjeros. Hubiera sido necesario un concepto más asequible y menos rígido para poder salir adelante».

A finales del siglo XX y principios del siglo XXI, el naturismo y los naturistas no han conseguido «imponerse» en París. Las modas «bio», ecologistas y vegetarianas han podido crecer, sin «caer» forzosamente en el naturismo. La cena amorosa, en familia, o entre amigos naturistas, ha sido un concepto que no ha terminado de imponerse, ni mucho menos.

Los hermanos Saada estiman lo contrario, considerándose víctimas de la coyuntura y la fiscalidad. Y cerrarán con una nota de gloriosa esperanza: con la noticia del próximo cierre de «O’Naturel», las reservas han comenzado a «llover» de manera tan inesperada como prometedora. Quizá insuficiente para evitar el cierre definitivo, el mes que viene.