Las mujeres son más vulnerables al calor, mientras el frío causa más falleciminentos entre los hombres - ABC

La población española se adapta al calentamiento global «a un ritmo vertiginoso»

Un estudio muestra cómo las muertes por enfermedades cardiovasculares atribuibles al frío y al calor descienden un 38 por ciento en España

MADRIDActualizado:

Las enfermedades cardiovasculares son el mayor asesino en serie del país. Se han convertido en la principal causa de muerte de los españoles, y no solo por las tasas de colesterol, hipertensión o consumo de tabaco y alcohol. También existe una clara asociación entre la mortalidad por problemas cardíacos y la temperatura ambiental, lo que preocupa en un país tan vulnerable al cambio climático como es España. ¿Podrían aumentar los fallecimientos si se disparan los episodios de temperaturas extremas? La respuesta, por ahora, es negativa, según un estudio publicado en «The Lancet Planetary Health» y liderado por el Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal).

La investigación muestra cómo se ha producido una adaptación de la población tanto a las temperaturas frías como a las cálidas. Ante una misma temperatura, el número de muertes que se producen es menor ahora que hace cuarenta años. «La adaptación del organismo de los españoles al cambio climático ha sido vertiginosa. El punto de temperatura de confort se define a lo largo de milenios, por lo que resulta inesperado que hayamos evolucionado casi en paralelo», señala a ABC Joan Ballester, investigador del ISGlobal y coordinador del estudio.

El estudio analizó las temperaturas y los fallecimientos por problemas cardiacos registrados en 48 provincias españolas entre 1980 y 2016. Los resultados muestran que las muertes atribuibles al frío y al calor descendieron un 38,2 por ciento en España respecto al periodo 1980-1994.

Ellas son más vulnerables al calor, ellos al frío

Curiosamente, los datos arrojan claras diferencias por sexos. Mientras las mujeres parecen ser más vulnerables al calor, los hombres lo son al frío. En la serie estudiada, hubo más fallecimientos por calor en el sexo femenino y por temperaturas bajas en varones. El sesgo de género también es visible a edades avanzadas. El riesgo de morir por problemas relacionados con el calor afecta a hombres y mujeres por igual, aunque en el caso del frío el peligro es mucho mayor solo en los hombres.

Sin embargo, los investigadores no encontraron cambios sustanciales en mortalidad con la introducción de campañas de prevención frente a las olas de calor que hacen las administraciones públicas.

Mejoras socioeconómicas

Detrás de esta vertiginosa adaptación al aumento de temperaturas, está el desarrollo económico de la población española. El uso de aire acondicionado se ha multiplicado por siete, las viviendas están mejor acondicionadas para el frío, tenemos un sistema sanitario público potente, ha aumentado la atención social... «No hay una única causa que lo explique. Lo que no sabemos es si seremos capaces de mantener esta adaptación en paralelo si la subida de temperaturas se acelera», reconoce Ballester. También queda por averiguar si el resto de países de nuestro entorno se está adaptando al cambio climático tan bien como la población española. Esta será la próxima investigación del ISGlobal.