El papa Francisco saluda a varias mujeres durante su visita, este domingo, a un pequeño centro rural de Servicios Sociales que gestionan tres monjas españolas en Temara, a las afueras de Rabat (Marruecos)
El papa Francisco saluda a varias mujeres durante su visita, este domingo, a un pequeño centro rural de Servicios Sociales que gestionan tres monjas españolas en Temara, a las afueras de Rabat (Marruecos) - EFE/ Ciro Fusco

El Papa lloró después de ver las concertinas de las vallas de Ceuta y Melilla

«No entra en mi cabeza, en mi corazón tanta crueldad», aseguró Francisco

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Durante el vuelo de Rabat a Roma, el Papa Francisco se refirió a las concertinas de las vallas de Ceuta y Melilla y al muro de Trump advirtiendo que «los constructores de muros, sean de alambre con cuchillas, o de ladrillos, serán prisioneros de los muros que hacen. Esta es la historia».

El Papa confesó que, después de una entrevista televisiva en que le enseñaron un trozo de concertina «me conmoví, y después, lloré. Lloré porque no entra en mi cabeza, en mi corazón, tanta crueldad… Ver ahogarse en el Mediterráneo, en lugar de hacer los puertos sean puentes …».

Como había dicho en Marruecos, Francisco reiteró que levantar vallas y muros «no es el modo de resolver el gran problema de la inmigración. Yo entiendo que un gobierno con ese problema tiene una patata caliente en las manos, pero lo tiene que resolver de otra manera. Ese hilo con cuchillas… ¡Me parecía no poder creerlo!».

El Papa mencionó como documentación gráfica de crueldad una grabación clandestina, realizada en el norte de África, de torturas a inmigrantes devueltos en las cárceles de los traficantes, que suelen vender a las mujeres y niños y matar a los hombres.

Con palabras muy duras, el Papa denunció que «la Unión Europea no los deja entrar, los deja ahogarseo los expulsa sabiendo que muchos caerán en las manos de esos traficantes, que venderán a las mujeres y niños, y torturarán para esclavizar a los hombres».

En cuanto a los aspectos políticos, Francisco lamentó que «tanta gente de buena voluntad, no solo católicos, están un poco dominados por el miedo, que es la predicación habitual del populismo. Se siembra miedo y después se toman las decisiones. El miedo es el inicio de las dictaduras». Refiriéndose a la toma del poder por Hitler, el Papa aconsejó: «Recordemos Alemania!»

Insistiendo en la responsabilidad de Europa, y refiriéndose implícitamente a la venta de bombas a Arabia Saudí, el Papa afirmó que «si vende las armas para matar a los niños en Yemen, ¿como puede ser coherente? Lo digo en serio, Europa vende las armas».

Respecto al abuso de menores, aseguró que «nosotros, en la Iglesia, haremos todo para poner fin a esta plaga». Al mismo tiempo alertó del crecimiento de los abusos de menores en el «dark web» y de la pasividad de los gobiernos para hacer frente a esa violencia.