Los obispos no se oponen al traslado de los restos de Franco a La Almudena

Piden al Gobierno de Sánchez que «sea serio» y no reforme la Lomce «sin diálogo»

MadridActualizado:

Los obispos no se oponen a que los restos de Franco sean enterrados en la cripta de la catedral de La Almudena, donde la familia posee una sepultura. «La Conferencia Episcopal no tiene un departamento de defunciones ni competencias al respecto, pero tampoco puede negarle a un cristiano su sepultura en un sitio del templo que está habilitado para ello y en el que la familia tiene además un derecho adquirido», explicó ayer el secretario general de la Conferencia Episcopal Española, José María Gil Tamayo, en su habitual encuentro con los periodistas al término de la reunión de la Comisión Permanente.

Durante su comparecencia, el portavoz recordó que la catedral de La Almudena pertenece al Arzobispado de Madrid y que el propio arzobispo, el cardenal Carlos Osoro, ya ha explicado a través de un comunicado que «la Iglesia acatará el mandato legal una vez sea firme y ejecutivo». En dicha nota, hecha pública el martes, monseñor Osoro subraya, sin embargo, la conveniencia de que todas las partes (Gobierno, familia y partidos políticos) alcancen un acuerdo antes de proceder al traslado de los restos del dictador.

El secretario general del Episcopado también aprovechó su intervención para pedir al Gobierno de Sánchez que no reforme la Lomce sin diálogo. Los obispos llevan más de dos meses a la espera de que la ministra de Educación, Isabel Celaá, los reciba para hablar sobre las modificaciones que pretende hacer en materia educativa. «No hemos tenido una respuesta. Los obispos están dispuestos a dialogar y establecer una relación directa, lo que no se puede hacer es un cruce de mensajes», aseguró el secretario general.

El Ejecutivo pretende modificar la ley de educación en vigor para impedir que se sigan abriendo nuevos centros concertados de acuerdo a la demanda de los padres. Además quiere que la asignatura de Religión deje de ser evaluable y de contar para la nota media del curso. El portavoz de los obispos aseguró que este anuncio del Gobierno «es un tema artificial movido más por intereses ideológicos que por necesidad social». Por ello, pidió al Ejecutivo «ser serios» y convocar espacios de diálogo, tal «como prometió Pedro Sánchez, durante su reunión con el presidente de la Conferencia Episcopal Española, el cardenal Ricardo Blázquez» en junio.

«Innegociable»

Los obispos recuerdan que tanto la educación concertada -que en un 90% es católica- como la asignatura de Religión responden a un derecho de los padres reconocido en la Constitución. «La Iglesia pasa un plebiscito anual con la clase de Religión. El 70% de los padres inscriben a sus hijos en la asignatura. Ya quisieran los partidos políticos tener este respaldo mayoritario», insistió Gil Tamayo, quien pidió que el debate sobre la educación «entre en un marco de normalidad» y no se convierta en «un laboratorio de ideologías». El portavoz precisó que es «innegociable que la asignatura de Religión esté en el marco escolar», pero aseguró que su condición de evaluable «se puede dialogar».

Los obispos también están a la espera de que el Ministerio de Justicia haga público el listado de bienes inmatriculados por la Iglesia y que el Gobierno pretende recuperar en el caso de que alguno de ellos sean considerados de «dominio público». El secretario general indicó que la Iglesia defenderá su patrimonio. «Si el Gobierno pasa a la usurpación, la nacionalización o la desamortización, defenderemos nuestros derechos», afirmó. «Hay cuestiones que suenan muy añejas -añadió- y ya estaría bien que la izquierda se actualice de acuerdo al marco democrático en el que vivimos».