Evolución del número de nacimientos en España
Evolución del número de nacimientos en España - ABC

La falta de políticas familiares hunde un 40% la natalidad

En 2018 nacieron 150.000 niños menos que hace una década, según datos del INE

Madrid Actualizado: Guardar
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Cada año que pasa, nacen menos niños en España. Este fenómeno demográfico ya dura prácticamente una década. El año pasado se produjeron 150.000 nacimientos menos de los que se registraron en 2008. En solo diez años, la caída ha sido del 40,7 por ciento. El número de partos de madres de más de 40 años ha crecido un 63,1 por ciento en ese mismo periodo de tiempo y la tasa de fecundidad es de apenas 1,25 hijos por mujer -nunca había estado tan baja desde el año 2001-. Estos son algunos de los datos que revela el informe del Instituto Nacional de Estadística (INE) sobre el Movimiento natural de la población hecho público el miércoles.

Los demógrafos atribuyen este desplome de la natalidad a múltiples factores, pero todos coinciden en la ausencia total de políticas familiares. «No se trata de una medida estrella, ni de un cheque económico, sino de un conjunto de políticas profamilia que incentiven la natalidad», aseguró Teresa Castro, demógrafa del CSIC y especialista en las causas y consecuencias de la baja fecundidad en Europa. Muchos países europeos ya han comenzado a tomar medidas para luchar contra el envejecimiento de la población. Alemania, por ejemplo, -recordó Castro- «garantiza una plaza en la escuela infantil a partir del año»; Francia «ha invertido mucho dinero en servicios sociales, medidas de conciliación y también en políticas de igualdad para que los hombres se involucren más en los cuidados». «En los países nórdicos se ha demostrado que un Estado del bienestar sólido y la puesta en marcha de políticas para fomentar el empleo femenino mejoran la tasa de fecundidad», añadió.

«Carca o retrógado»

Para Castro, el precio de la vivienda es otro de los factores que frena el número de nacimientos en España. «Tanto la propiedad como el alquiler son muy caros y eso condiciona la toma de decisiones de los jóvenes a largo plazo», apuntó. De hecho, el número de matrimonios también ha caído. En un solo un año el descenso fue del 5,9 por ciento. Los españoles se casan de media con 38 años, mientras que ellas lo hacen a los 35.

«Lo más grave es que se sigue mirando para otro lado, dejando el problema para las generaciones futuras. Hay miedo a hablar de reforzar la familia o el matrimonio para no ser tachado de carca, retrógado, machista. Es el momento de superar las ideologías y atender la realidad», aseguró el director del Foro Español de la Familia, Javier Rodríguez.

Esta disminución de los nacimientos tiene otra consecuencia negativa sobre la sociedad, cuando se vincula al aumento en el número de defunciones. Por cuarto año consecutivo, la diferencia entre las personas que nacen y las que mueren fue negativo en 2018. El año pasado, España registró un saldo vegetativo negativo de 56.262 personas, una cifra récord desde 1941, cuando empezaron los registros.

«Una sociedad que pretenda crecer económicamente no se puede permitir perder población. Hoy debemos preguntarnos quién va a pagar las pensiones de la generación del «baby boom» de los años 60, a quienes habrá que sostener durante bastante tiempo debido a que la esperanza de vida también aumenta», indicó ayer la profesora de Geografía Humana de la Universidad CEU-San Pablo, María Jesús Lago.

Entre las cifras más positivas del Instituto Nacional de Estadística -cuyos datos definitivos serán publicados en diciembre de este año-, está la reducción de la tasa de mortalidad infantil. En 2018, España consiguió que las defunciones de menores de un año por 1.000 habitantes sea del 2,59, el más bajo de la última década. La esperanza de vida es otra de las buenas noticias. El año pasado aumentó una décima. Esto quiere decir que los españoles viven hoy de media 80,5 años si es hombre o 83,2 si es mujer.