Vista aérea de los estragos del huracán en FLorida
Vista aérea de los estragos del huracán en FLorida - REUTERS

Michael, el cuarto huracán más violento de la historia de EE.UU.

La tormenta, de la que todavía no hay un coste estimado, deja seis muertos y localidades destrozadas en Florida

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El balance de muertos provocado por el paso de Michael, ya convertido en una tormenta tropical, ha ascendido a seis –cinco en Florida y uno en Carolina del Norte–, según han informado las autoridades de Estados Unidos.

Mexico Beach, el pueblo costero de Florida por el que el miércoles desembarcó el huracán Michael, aparecía este jueves aplastado, como si una aplanadora industrial gigante lo hubiera atravesado. «Ha desaparecido», describía una reportera de la CNN ante las imágenes de varias manzanas de casas en primera línea de mar donde solo se mantenían de pie un puñado de casas. «Mexico Beach se llevó la embestida», dijo Brock Long, el director de la Agencia Federal de Gestión de Emergencias (FEMA, en sus siglas en inglés). «Allí está probablemente la zona cero».

«Es como si hubiera caído una bomba atómica», detallaba un residente desde la cercana Panama City, otra localidad asolada por el huracán, al periódico local ‘Panama City News Herald’.

El tamaño de la destrucción hacía imposible calcular el coste económico del fenómeno natural, que, de momento, se ha cobrado dos víctimas. Los escombros, los postes eléctricos, los árboles que volaron y el barro alfombraban amplias zonas de los condados costeros del Noroeste de Florida. «Va a ser una recuperación de largo plazo», dijo el responsable de FEM para Respuesta y Recuperación, Jeff Byard, cuya organización está ahora centrada en la búsqueda y rescate de personas afectadas. Aseguró que es demasiado pronto para saber cuánta gente está desaparecida. «Por desgracia, muchas evacuaciones no se produjeron», lamentó, y anticipó que podría haber más víctimas de las contabilizadas hasta ahora.

Lo que sí se sabe es que Michael es uno de los huracanes más violentos en tocar territorio continental de EE.UU. en la historia. Según los expertos, sería el cuarto más potente desde que se tienen registros. Michael ganó intensidad de forma inusualmente rápida desde el pasado domingo, cuando era una depresión tropical en el Golfo de México. Ganó fuerza hasta convertirse en un huracán que tocó la costa de Florida con categoría 4, con vientos de 249 kilómetros por hora, a solo un kilómetro por hora de ser categoría 5. Hasta ahora, solo los huracanes de Labor Day (1935), Camille (1969) y Andrew (1992) tuvieron vientos superiores.

También fue sorprendente que a Michael le costó perder intensidad, algo que ocurre en cuanto los huracanes penetran en el continente. Al seguir su camino hacia el Norte y entrar en Georgia, todavía era un huracán de categoría 3, la primera vez que ocurre en este estado desde 1898.

Este jueves, Michael había perdido por fin intensidad y se había convertido en una tormenta tropical. Su amenaza, sin embargo, no había desaparecido. En su camino hacia el Noreste, atravesaba estados que vienen de sufrir la dureza de otro huracán el mes pasado. Florence causó estragos, sobre por la lluvia y las inundaciones que dejó a su paso. Las autoridades confiaban es que Michael no supondría más subidas del nivel del agua, con la excepción de algunas zonas costeras, pero sí el corte de carreteras y cortes en el suministro eléctrico. En toda la región Sureste de EE.UU. se han contabilizado 750.000 cortes de electricidad por Michael, un huracán al que el presidente del país, Donald Trump, calificó de «increíblemente destructivo y poderoso».