El método educativo para los más pequeños de Hardvard que llega a España

English for Fun, centro educativo 100% americano y pionero en adaptar el método Reggio Emilia para aprender un idioma, permite a los niños crear su propia cultura y universo

MADRIDActualizado:

Los centros que ofrecen enseñanza preescolar e infantil dejan sobre la mesa diversas propuestas alternativas: desde simples centros lúdicos a metodologías reconocidas mundialmente. La educación preescolar suele estar infravalorada por la gran mayoría de la sociedad. Pero lo cierto es que en esa edad es cuando comienzan a cimentarse los valores y habilidades fundamentales que supondrán la futura formación de los niños.

Entre todas las metodologías, destaca una considerada globalmente como la mejor propuesta educativa para primera infancia. No en balde, la Escuela de Educación de Harvard la estudia como modelo de grupos de aprendizaje. Se trata del método Reggio Emilia, un enfoque cuasi centenario nacido al norte de Italia después de la Segunda Guerra Mundial.

En los centros que aplican esta filosofía, existe un alto compromiso para transformar la sociedad mediante la educación. Dos profesores por aula que se encargan, a través de la observación, de crear el contexto idílico para que los preescolares descubran sin complejos su esencia y su propia autenticidad.

El contacto con la naturaleza se convierte en la más poderosa herramienta educativa, nutriéndose los niños de este entorno altamente estimulante. Lo lógico es que no solo descubran, sino que interioricen lo aprendido brindándoles una nueva dimensión sensorial y de conocimiento. Lo que se aprende mediante el asombro, la creatividad, la curiosidad o el despertar de un sentimiento, jamás se olvida porque se convierte en experiencia.

Pero, ¿puede adquirirse todo ello mientras se aprende un nuevo idioma? La respuesta a esta nueva ecuación educativa nos la ofrece Jill Stribling, fundadora y directora de English for Fun, centro educativo 100% americano y pionero en adaptar el método Reggio Emilia para aprender un idioma, en su caso el inglés. «Se trata de permitir a los niños crear su propia cultura, su propio universo. Hemos personalizado la filosofía Reggio Emilia creando un método propio gracias al cual, los niños aprenden una nueva lengua así como valores fundamentales en base a sus capacidades y vocaciones».

Este centro, que celebra ahora en octubre su décimo aniversario, es el único de toda Europa que cumple con estas características y está a su vez acreditado por la organización americana NECPA (National Early Childhood Program Accreditation).

En sus dos centros (Pozuelo de Alarcón y El Viso, Madrid) los docentes se marcan como objetivo dotar a los niños de habilidades a priori adultas como son el pensamiento crítico, la creatividad, juicio y toma de decisiones o negociación, entre otras. «Creemos que cada niño tiene una inteligencia y un aprendizaje diferente, tal y como plantea Howard Gardner en su teoría de las múltiples inteligencias. Despertamos la confianza, la autoestima y la creatividad en cada niño promoviendo un desarrollo sin estereotipos ni etiquetas. Tratamos a cada niño como un proyecto educativo único».

En este centro, los niños aprenden y desarrollan todas estas habilidades, por supuesto, en inglés. «English for Fun conecta a los niños con el mundo global aprendiendo inglés de forma espontánea. El ser humano sueña cada noche, pero nuestros alumnos sueñan despiertos cada vez que cruzan la puerta de entrada. Sueñan más fuerte, más rápido, más intensos, más naturales, más creativos. Sueñan diferente», afirma Jill Stribling.

El aprendizaje y el conocimiento son piezas clave, pero no sirven de nada sin una ética detrás. Para Jill es fundamental introducir «herramientas para construir relaciones basadas en el respeto y la empatía. Estamos orgullosos de sembrar en nuestra comunidad las bases para construir un futuro ético».

Es precisamente aquí donde radica la llave para un futuro más honesto, respetuoso y equilibrado: en otorgar la importancia que merece la educación y en no dejar de lado la etapa más incipiente de este complejo proceso que es el desarrollo de un niño.

Porque de esta forma los líderes del futuro estarán más preparados y contarán con todas las herramientas personales para afrontar y solucionar desde el sentido común cualquier circunstancia que se genere.