María: «Me ha llamado mi madre para decírme que me ha tocado el Gordo de la Lotería»
El momento en que se cantaba el gordo de la Lotería de Navidad - EFE
SORTEO DE LA LOTERÍA DE NAVIDAD

María: «Me ha llamado mi madre para decírme que me ha tocado el Gordo de la Lotería»

Una farmacéutica de Grañén, en Huesca, una de las agraciadas con el 58.268, al igual que los habitantes de Sodeto, un pequeño pueblo de apenas 200 habitantes

T. RÓDENAS
T. RÓDENAS
madrid Actualizado:

María estaba trabajando con su jefa en la farmacia Covadonga Álvarez de Grañén y escuchando el sorteo por la radio cuando sonó su número, el 58268, agraciado con el Gordo de la Lotería de Navidad. «Me ha llamado mi madre para decírmelo», decía entre gritos de júbilo la farmacéutica, que afirmaba estar «muy contenta».

Aunque la administración de Grañén es la que ha vendido el número agraciado con el primer premio, la suerte ha llegado también hasta un pequeño pueblo de 200 habitantes llamado Sodeto. Allí, la Asociación de Amas de Casa repartió participaciones del número 58268, sin saber que estaba repartiendo la felicidad entre sus habitantes. Allí Alfredo Azón, propietario del único supermercado, atendía entre sollozos a ABC.es. «Me alegro de que le haya tocado a todo el pueblo», decía, «y espero que ahora las cosas vayan mejor por aquí».

En Griñán, los vecinos que contestaban al teléfono nos informaban de que la vendedora de la administración que ha dado el Gordo vendió los décimos «por los pueblos de los alrededores» y gracias a eso el premio será muy repartido.

«Estábamos teniendo una mala racha»

También Darío, uno de los habitantes de Grañén a los que les ha tocado El Gordo, ha compartido su júbilo con los oyentes de ABC Punto Radio. «Todavía estoy temblando. Esto es una locura». Darío, que había comprado una participación de cinco euros, con lo que le corresponderán 100.000 euros de premio, ha atendido a ABC Punto Radio, pero antes, según ha dicho, ha pegado «todos los gritos que tenía que pegar».

EFE
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Para este premiado con El Gordo, esto supone un giro del destino: «Estábamos teniendo una mala racha». A la pregunta de cuál era su estado de ánimo ha contestado con un elocuente y sonoro «mecagüeeeeen». Acerca de qué va hacer con el dinero, Darío ha contestado que será su madre quien se encargue de administrarlo.

El número ha sido vendido íntegramente en la administración número uno situada en la calle Joaquín Costa, 4, de Grañén (Huesca). Se trata del premio más alto de la historia, ya que la dotación económica ha crecido hasta 4 millones de euros por serie, lo que implica que el poseedor de cada décimo se embolsará 400.000 euros.

El número ha salido en la segunda tabla y ha sido el segundo premio del día después de un primer cuarto.