El aceite de oliva virgen es rico en ácido oleico y antioxidantes como la vitamina E y los polifenoles
El aceite de oliva virgen es rico en ácido oleico y antioxidantes como la vitamina E y los polifenoles - ABC

Ni kale ni quinoa: Diez «superalimentos» que no sabías que lo eran y siempre han estado en tu despensa

El ajo, el aceite de oliva o las lentejas son algunos de los ejemplos que reivindica un nuevo libro.

Madrid Actualizado: Guardar
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Kale, quinoa, semillas de chía, alga espirulina, cúrcuma... Se han puesto de moda en nuestras mesas tras ser elevados a la categoría de «superalimentos». Sus nombres y origen exótico, además de las características casi milagrosas que se les atribuyen, nos han deslumbrado. Pero la realidad es que no hace falta irse tan lejos. Nuestra dieta tradicional ya incluye muchos «superalimentos»: el ajo, el aceite de oliva o las lentejas, por ejemplo. De hecho, el estilo de vida mediterráneo ha demostrado, en importantes estudios, su eficacia para mantener el peso y reducir el riesgo cardiovascular.

Pero vayamos por partes. ¿A qué llamamos «superalimento»? ¿Tienen realmente algo de milagroso? «Es aquel que gracias a su aporte nutricional puede ayudar a mejorar la salud. Pero es importante recordar que no son alimentos milagro, comerlos de manera aislada no curan ninguna enfermedad, ni nos aportarán salud por sí solos sino que deben consumirse dentro de una dieta equilibrada junto a otros alimentos saludables», asegura a ABC Mónica Carreira, diplomada en Nutrición y Dietética, especializada en nutrición deportiva y pediátrica, y coautora, junto a Carlota Máñez, del libro «Los diez superalimentos verdaderos».

Precisamente esta obra busca reivindicar productos, cuyas propiedades están contrastadas, que siempre han estado en nuestra despensa, pero que, quizás por ser tan familiares, no han conseguido que les demos la importancia que merecen. Se trata del aceite de oliva, ajo, almendra, avena, frutos rojos, lenteja, limón, manzana, sardina y yogur.

«Muchas veces lo lejano y exótico nos resulta más atractivo que lo que ya conocemos, y olvidamos aquellos alimentos tan nuestros, con los que nos hemos alimentado durante años, y que han demostrado con creces sus propiedades saludables. También el marketing y la publicidad se encargan de que nos llamen más la atención los productos más exóticos, en cambio no se promociona del mismo modo el brécol o el limón. Cabe decir que tienen beneficios, pero tantos como pueden tener los alimentos que ya conocemos», apunta la experta.

Estos productos no cuentan con superpoderes. Mónica Carreira advierte de que «no nos curarán una enfermedad ni nos harán adelgazar de manera mágica». La recomendación es consumirlos en el contexto de una dieta equilibrada y un estilo de vida saludable. Para obtener beneficios de los superalimentos «debemos priorizar alimentos frescos y a poder ser de proximidad para aprovechar al máximo sus nutrientes», apunta.

Al final de libro, como extra, encontramos otros cuatro productos que también puede considerarse «super»: aguacate, brécol, huevo y zanahoria. En este sentido, la dietista-nutricionista asegura que, a cualquier fruta u hortaliza podemos otorgarle la categoría de superalimento. «Sus beneficios están más que contrastados. También las legumbres, los frutos secos… realmente podría darnos para escribir un segundo libro», concluye.

Proponme una receta que combine varios de estos diez super alimentos.