Una mujer fuma un cigarrillo electrónico
Una mujer fuma un cigarrillo electrónico - ABC

La guerra del tabaco se libra ahora contra el cigarrillo electrónico

El Ministerio de Sanidad se muestra contrario a utilizar las nuevas formas de fumar para combatir el tabaquismo mientras países como Reino Unido ya han implantado esta técnica

MadridActualizado:

La ministra de Sanidad en funciones, María Luisa Carcedo, aseguró este miércoles en el lanzamiento de la campaña «El tabaco ata y te mata» que «fumar un vapeador, una pipa de agua o un cigarrillo electrónico crea adicción y es una puerta de entrada al consumo de tabaco». Además, desde el ministerio aseguran que la rápida introducción en el mercado de estos productos podría provocar la «pérdida de oportunidad para el abandono del consumo en fumadores» y una «marcha atrás» en la desnormalización del tabaco.

Pese a que algunos países como Reino Unido utilizan los cigarrillos electrónicos como una terapia para dejar de fumar, tanto el ministerio como la comisión de salud pública formada por todas las comunidades autónomas se muestran contrarias. «Se trata de formas de consumo asociadas a la adicción donde te encadenas a seguir utilizando un producto y que se inhalan directamente en los pulmones y que puede producir un daño agudo como ya ha ocurrido en EE.UU. y no sabemos las consecuencias que puede provocar en un futuro», señaló Pilar Aparicio, directora general de Salud Pública.

Además, sanidad defiende que la seguridad y eficacia de los cigarrillos electrónicos como ayuda para dejar de fumar no han sido demostradas, al contrario, pueden prolongar el consumo e implicar riesgos adicionales.

El consumo de cigarrillo electrónico es un factor de riesgo para el consumo de otras drogas, como muestra la Encuesta Estudes 2016. El 98% de los jóvenes que usan cigarrillo electrónico han consumido alguna sustancia psicoactiva (alcohol, tabaco o hipnosedantes) y el 66% alguna droga ilegal. Este porcentaje desciende hasta el 77% y el 23% respectivamente entre quienes no han probado nunca estos dispositivos.

Por su parte, desde la Plataforma para la Reducción del Daño por Tabaquismo afirman que en el Ministerio de Sanidad disponen de evidencia científica que certifica que los cigarrillos electrónicos son una buena fórmula para dejar de fumar. «Esta semana la revista "The Lancet" publicó un artículo en el que aseguraba que las nuevas herramientas de reducción de daños son la mayor innovación positiva que ha ocurrido en el mundo del tabaquismo en décadas», explica el Dr. Fernando Fernández Bueno, portavoz de la plataforma.

La Plataforma para la Reducción del Daño por Tabaquismo sostiene que «las políticas de lucha contra el tabaquismo han fracasado y se debe ir más allá»

Un ensayo aleatorio realizado en el Reino Unido con 886 fumadores que han acudido a los servicios públicos de ayuda para dejar el hábito de fumar (UK National Health Service) ha demostrado que un 18% de los usuarios ha dejado de fumar gracias al uso de vapeadores. Un 9,9% lo hicieron utilizando otros productos de reemplazo de la nicotina, indica Provap, la asociación asociación de Profesionales del Vapeo, en una nota de prensa.

En España, dos millones de fumadores no consiguen dejar de fumar con los métodos tradicionales y no se les están ofreciendo alternativas, según la Plataforma para la Reducción del Daño por Tabaquismo. «Las políticas de lucha contra el tabaquismo han fracasado y se debe ir más allá con una tercera vía que complemente las políticas de cesación y prevención. La prueba más evidente es que hoy en día la tasa de fumadores se encuentra en niveles similares a los de 2005», indican desde la organización.

«Lo ideal es que nadie fume ni vapee. El cigarrillo electrónico no es inocuo, igual que las pastillas y los parches de nicotina, pero es una medida totalmente eficaz y válida», señala Fernández. «Lo que queremos es que la gente deje de fumar y una opción es la de los cigarrillos electrónicos. Esta técnica utiliza los parches como base y luego la persona utiliza el dispositivo de liberación de nicotina (cigarrillo electrónico) y ha conseguido tasas de abandono del tabaquismo del 70%», concluye el portavoz.