María Luisa Carcedo, ministra de Sanidad, en funciones durante la inauguración de la jornada
María Luisa Carcedo, ministra de Sanidad, en funciones durante la inauguración de la jornada - EP

Carcedo afirma que los cigarrillos electrónicos son adictivos y dañinos

La ministra de Sanidad en funciones teme que las neumonías de Estados Unidos asociadas al vapeo se repitan en España

MadridActualizado:

La ministra de Sanidad, Consumo y Bienestar Social en funciones, María Luisa Carcedo, señaló este martes que detrás del consumo de cigarrillos electrónicos hay riesgo para la salud y existe «el mismo peligro» que en Estados Unidos. Allí hay al menos 400 pacientes graves, varios de ellos en coma, y una persona ha fallecido por una epidemia de pulmonías asociadas al vapeo.

«Las nuevas formas de fumar generan adicción y son peligrosas para la salud. Además, son las formas de consumo con las que se adentra la población joven a la adicción de fumar», declaró este martes antes inaugurar la jornada «Reducción de daños en tabaco: mentiras, verdades y estrategias».

Pese a que el cigarrillo tradicional sigue siendo la forma de consumo de tabaco más extendida, casi un 9% de la población de 15 a 64 años ha probado los cigarrillos electrónicos alguna vez. Entre los más jóvenes, de entre 15 y 24 años, un 13% dice haberlos consumido.

Los expertos presentes en la jornada han advertido de este hecho porque «una de las estrategias de marketing que utilizó la industria del vapeo es que era inofensivo y que no causaba problemas», explicó Esteve Fernández, Director de la Unidad de Control de Tabaco del Instituto Catalán de Oncología y del Centro Colaborador de la Organización Muncial de la Salud (OMS) para el Control del Tabaco.

Inflamaciones pulmonares

No solo es perjudicial para el que consume cigarrillos electrónicos, sino que tiene efectos negativos sobre las personas que están alrededor de quien vapea. «Hemos detectado sustancias en las personas expuestas pasivamente a los aerosoles (vapeadores): concentraciones de nicotina y cotinina en su saliva y en su orina que no son justificables por la exposición a ningún otro contaminante. También estamos viendo que hay otros elementos como metales pesados que son tóxicos en los vapores», indicó. Fernández asegura que se trata de concentraciones «mucho más bajas que las que encontramos en los cigarros tradicionales, pero más altas que lo que deben recibir nuestros pulmones que es aire limpio».

En los cigarrillos electrónicos «también hay partículas de pequeño diámetro que son responsables de inflamar los pulmones y están relacionadas con enfermedades cardiopulmonares», según el experto. Tales partículas son las que podrían estar detrás de la epidemia de pulmonías asociadas al vapeo en Estados Unidos.

Francisco Javier Ayesta, profesor de Farmacología y Trastornos Adictivos de la Universidad de Cantabria, aseguró que la persona que falleció el pasado viernes tras una pulmonía provocada por el vapeo no es la única que ha muerto por el con sumo de cigarrillos electrónicos. «Hay muchas personas que han perdido su vida. Su muertes, por desgracia, no son atribuibles a estos dispositivos», señaló.

La ministra destacó que los datos «advierten de la necesidad de adoptar medidas»

Carcedo afirmó que frente a la «continua versatilidad de la industria en encontrar nuevos productos atractivos para el consumo de tabaco tendrán que dar respuesta desde la legislación». La ministra destacó que los datos que muestran un aumento en el consumo de cigarrillos electrónicos «advierten de la necesidad de adoptar medidas para tratar que la senda descendente en el consumo de tabaco vuelva a su cauce y no se invierta».

Según la encuesta EDADES 2017/2018, ha habido un repunte de 3 puntos porcentuales del consumo diario de tabaco respecto a los datos de 2015/2016. «Cada año se producen en España 50.000 muertes directamente atribuibles al consumo de tabaco, lo que supone un problema gravísimo de salud pública».

Para frenar el consumo de los cigarrillos electrónicos, la ministra ha anunciado que este miércoles presentará la primera campaña realizada por el Ministerio de Sanidad para alertar a la población, y en particular a los jóvenes, sobre los riesgos para la salud de los nuevos productos. «Queremos eliminar falsos mitos y creencias erróneas asociadas al consumo de los distintos productos del tabaco, como son las pipas de agua, los cigarrillos electrónicos o los vapeadores», adelantó.