Labores de limpieza en Sant Llorenç tras la riada que se cobró la vida de 13 personas
Labores de limpieza en Sant Llorenç tras la riada que se cobró la vida de 13 personas - EFE

El Gobierno balear reconoce falta de previsión y medios en la riada de Sant Llorenç

Armengol hace autocrítica, aunque también se defiende que ante determinados sucesos no se puede garantizar «la seguridad total de la población»

PALMA DE MALLORCAActualizado:

La consejera de Administraciones Públicas del Gobierno balear, la socialista Catalina Cladera, ha presentado el informe definitivo sobre las actuaciones llevadas a cabo tras las inundaciones del 9 de octubre del pasado año en el noreste de Mallorca, que afectaron de forma especial al municipio de Sant Llorenç des Cardassar. El Ejecutivo, que preside la socialista Francina Armengol, reconoce en dicho informe que hubo falta de previsión y de medios, si bien también indica que de manera global se puede considerar como «muy buena» la respuesta dada tras las inundaciones.

Cabe recordar que las torrenciales lluvias caídas sobre la isla el 9 de octubre dejaron un trágico balance de 13 víctimas mortales, decenas de familias sin hogar, 415 vehículos destrozados y cuantiosas pérdidas materiales. El hecho determinante en la catástrofe vivida entonces fue el desbordamiento del torrente de Sant Llorenç, que tuvo lugar en torno a las siete de la tarde de la fecha señalada.

Cladera ha leído en rueda de prensa las conclusiones del mencionado informe, que ha sido elaborado por el director técnico del operativo puesto en marcha a raíz del trágico suceso, Joan Pol. En dicho documento, que consta de 38 páginas, se reconoce que «la falta de alerta originaria sobre el fenómeno atmosférico y la posible gravedad de las consecuencias provocó la falta de conciencia del alcance del problema en algunos servicios públicos». Dichos servicios «no dispusieron de información suficiente hasta que ya hubo casos graves, lo cual hizo imposible la anticipación». Además, «la dispersión y fragmentación de la información retardó la evaluación correcta de la gravedad de la situación». El informe también explica que no se activaron de forma automática algunos servicios importantes, como por ejemplo el Servicio de Información Territorial o la Universidad de las Islas Baleares.

Sin helicóptero nocturno de rescate

Una vez que el Govern tuvo conocimiento del desbordamiento del torrente de Sant Llorenç, decidió instalar el Centro de Control de Operaciones (CECOP) en dicha localidad. Sin embargo, este centro operativo específico «no jugó su papel, sólo al principio, y ello confundió los espacios de trabajo y dificultó la gestión técnica». Además, «se tendría que haber establecido el CECOP en un lugar próximo —en el municipio de Manacor en primera instancia— con dinámica propia». El informe señala también que «durante la primera noche hizo falta un helicóptero de rescate nocturno propio de la Comunidad».

Carencias en el 112

El documento elaborado por Pol reconoce, asimismo, determinadas carencias actuales en el Servicio de Emergencias 112, como por ejemplo que dicho servicio no dispone durante las 24 horas de la presencia de un técnico analista de datos que «procese la información» y «la transforme en conocimiento para la toma inmediata de decisiones». Dicho técnico «no figura en la relación de puestos de trabajo ni tampoco ha figurado nunca». Además, «en el 112 hay falta de personal, principalmente para la movilización del refuerzo cuando se activa un plan o un protocolo complejo», situación en la que «es necesaria una formación especializada».

Precisamente, una de las quejas más reiteradas del PP en relación a la actuación del Govern ha sido que desde el propio 112 se había venido denunciando la carencia de medios desde hacía tiempo, situación que no habría sido atendida ni solucionada por la Consejería de Administraciones Públicas. En ese contexto, cabe recordar que Cladera compareció el pasado 23 de octubre en el Parlamento regional, a petición propia, para hacer una primera valoración de la catástrofe sufrida el 9 de octubre en el noreste de Mallorca. La consejera afirmó entonces que el Ejecutivo que preside Armengol había actuado «desde el primer momento» tras tener conocimiento de los primeros incidentes. Las explicaciones de Cladera no convencieron, sin embargo, al PP, que a principios de este mes de enero ha reclamado nuevamente diversa documentación.

Propuestas de mejora

Otras deficiencias recogidas en el informe hecho público hacen referencia a que el Instituto Balear de la Naturaleza (Ibanat) está hoy diseñado sólo «para hacer frente al riesgo de incendio forestal», lo que implica que no disponga del material ni del personal oportuno «para trabajar durante la noche en este tipo de situaciones». El documento también indica que «la comunicación pública habría mejorado con la figura del portavoz técnico» y critica la «falta de implicación en la respuesta y manejo de la crisis de la Dirección General de Recursos Hídricos».

Reconocidas las citadas carencias, una de las conclusiones del informe es que la organización de la respuesta tras las inundaciones fue «muy buena, rápida y proporcionada a los hechos», aunque a costa de «grandes sacrificios personales» y de «mucha entrega de los efectivos implicados». Pol recomienda que debería crearse, de forma «prioritaria», un ente público que aglutine todos los servicios de «prevención, gestión y respuesta de emergencias dentro del ámbito de la seguridad pública, eliminando duplicidades, dispersión en la gestión y zonas vacías por indefinición». En ese sentido, Pol propone diversas medidas concretas de previsión, prevención y planificación.

Mejorar la capacidad de respuesta

La conclusión final del informe del Govern es que se debe mejorar «la capacidad de respuesta integral» ante una gran emergencia, si bien al mismo tiempo se recalca que «es improbable que se pueda pensar en garantizar la seguridad total de la población en cualquier eventualidad». Por ello, aunque la Administración «implantase con éxito todas las medidas propuestas», no se puede «asegurar al 100 por cien que no habrá más episodios con víctimas mortales». En este punto concreto, el documento del Gobierno balear coincide con el informe elaborado por la Guardia Civil el pasado mes de noviembre, en el que se indicaba que sucesos como los del 9 de octubre tienen siempre un «carácter extraordinario», por lo que una «protección absoluta no es posible». El informe de la Benemérita, que ha trascendido este viernes, concluía haciendo «una evaluación positiva de las capacidades de respuesta ante la contingencia presentada».