Un equipo de trabajo de reclusas de la cárcel del condado de Brevard carga sacos de arena en un automóvil para un residente local que se prepara para la llegada del huracán Dorian
Un equipo de trabajo de reclusas de la cárcel del condado de Brevard carga sacos de arena en un automóvil para un residente local que se prepara para la llegada del huracán Dorian - EP

Florida teme una tragedia como la del huracán Andrew en 1992

Dorian avanza hacia la costa de EE.UU. y se prevé que llegue el lunes con categoría 4

Corresponsal en Nueva YorkActualizado:

Este lunes es Labor Day, festivo nacional y el día que marca el final del verano en EE.UU. Para Florida, será la inauguración de la temporada de huracanes. Según las previsiones, será entonces cuando el huracán Dorian arribe a las costas del estado, por su flanco oriental, donde están grandes ciudades como Miami, Orlando, Fort Lauderdale o Palm Beach.

De momento, es imposible predecir con certeza por dónde entrará Dorian ni con qué fuerza lo hará. Las previsiones lo situaban en una trayectoria hacia la parte central del Sur de Florida, entre Miami y Orlando, y con categoría 4, es decir, con vientos de entre 210 y 250 kilómetros por hora. Al cierre de esta edición, el huracán estaba a unos mil kilómetros de la costa de EE.UU., se encaminaba hacia las Bahamas con categoría 3 y movía vientos de 185 kilómetros por hora.

Si se cumplen estas previsiones, sería el peor huracán en tocar la costa Este de Florida desde Andrew en 1992. Es uno de los huracanes más destructivos que ha sufrido el estado sureño: dejó 26 muertos y causó destrozos por valor de entre 25.000 y 27.000 millones de dólares. El temor de los expertos es que Dorian imite su poder catastrófico, una opción que no se descarta si mantiene afecta a zonas muy pobladas y avanza con lentitud al tocar tierra.

Declaración de emergencia

«La mayor preocupación es que se mueva con lentitud cuando se acerque a Florida, lo que pondría algunas zonas del estado bajo un riesgo prolongado de fuertes vientos, crecidas de mar y fuertes lluvias», advirtió este viernes el Centro Nacional de Huracanes. «Se espera que dorian sea un huracán extremadamente peligroso y que gana fuerza a media que avanza hacia Bahamas y la península de Florida», añadió.

Mientras el paso de las horas define con mayor exactitud cuál será el paso y la fortaleza de Dorian, Florida se esforzaba este viernes por prepararse para lo peor. El presidente de EE.UU., Donald Trump, que tiene varias propiedades en zonas que podrían ser afectadas, firmó la declaración de emergencia para todo el estado, lo que pone en marcha fondos federales para enfrentarse al huracán.

Por su parte, el gobernador de Florida, Ron DeSantis, aprobó el despliegue de 2.500 miembros de la Guardia Nacional, una fuerza que se podría elevar a 4.000 durante este sábado, mientras que se han enviado raciones de alimentos de emergencia y agua.

La NASA decidió además la retirada de una plataforma móvil de lanzamiento

En previsión del huracán, los cruceros que llegan al Sur de Florida cambiaron sus rutas y decenas de universidades y colegios anunciaron el cierre de sus instalaciones hasta el martes, una decisión que también tomó el Centro Aeroespacial Kennedy, un polo turístico del estado. La NASA decidió además la retirada de una plataforma móvil de lanzamiento que será utilizada para poner en órbita las misiones espaciales que en el futuro llevarán a los astronautas a la Luna y a Marte. Fue trasladada este viernes a un hangar gigantesco alejado de la costa.

A pesar de que todavía no hay órdenes de evacuación, la ciudadanía ya empieza a sentir los problemas derivados de la inminente llegada de un huracán. Este viernes, buena parte del Sur de Florida tenía problemas de abastecimiento de gasolina, una situación que las autoridades trataron de revertir con facilidades para el movimiento de camiones cisterna.