20/05/2016.-El presidente de la Generalitat de Catalunya, Carles Puigdemont, y su homóloga de Baleares, Francina Armengol, firmaron un convenio «para promover la lengua y la cultura común», señalaron entonces
20/05/2016.-El presidente de la Generalitat de Catalunya, Carles Puigdemont, y su homóloga de Baleares, Francina Armengol, firmaron un convenio «para promover la lengua y la cultura común», señalaron entonces - EFE

Un estudio advierte del «retroceso» del catalán en Baleares por el aumento de la población inmigrante

El Parlamento regional acoge la presentación de las conclusiones de una encuesta que ha sido realizada por la UIB con la colaboración del Govern y de la Generalitat

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El Parlamento regional acogió este martes la presentación de la «Enquesta d'usos lingüístics a les Illes Balears 2014» («Encuesta de usos lingüísticos en las Islas Baleares 2014»), un estudio llevado a cabo por la Universidad de las Islas Baleares (UIB) con la colaboración del Gobierno balear y la Generalitat de Cataluña. Una de las conclusiones del citado trabajo es que el aumento de la población inmigrante en el Archipiélago en las últimas décadas «tiene una repercusión directa sobre el proceso de retroceso de los conocimientos de catalán y de los usos del mismo que hace la población en su conjunto».

Según recuerda la encuesta, en 1970 la población autóctona representaba el 82% de los habitantes de la Comunidad, mientras que en la actualidad se sitúa en el 60 por ciento. Otro factor que afectaría ahora al «equilibrio lingüístico» sería el turismo.

El acto de presentación del mencionado estudio contó con la presencia del rector de la UIB, Llorenç Huguet; la directora general de Política Lingüística del Govern, Marta Fuxà; la directora general de Política Lingüística de la Generalitat, Ester Franquesa, y la coordinadora de esta nueva publicación de la UIB, Maria del Mar Vanrell, que trabajó junto con el especialista Joan Melià. En Baleares se había llevado a cabo una encuesta similar en 2004, lo que ha permitido poder establecer comparaciones entre la situación existente hace una década y la que hay ahora.

El estudio dado a conocer esta semana reconoce que «el conocimiento de la lengua castellana entre la población está más generalizado que el conocimiento de la lengua catalana». Así, la práctica totalidad de los encuestados señalaron que eran competentes a la hora de hablar y de escribir en castellano, algo que no sucedió con respecto al catalán. Por otra parte, hay una mayor presencia del catalán en Menorca y en el interior de Mallorca que en Palma o en Ibiza y en Formentera.

Otra conclusión significativa de la encuesta es que la mayoría de la población nacida en Baleares «tiene como lengua inicial el catalán», y esta es la lengua en la que se desenvuelve en buena parte de las situaciones. Aun así, el grupo demolingüístico más amplio es el de los castellanohablantes, «que viven sólo o principalmente en castellano». El castellano es la lengua inicial —o primera— de casi cinco de cada diez residentes en el Archipiélago, mientras que el catalán lo es de casi cuatro residentes sobre diez. En las Islas viven hoy algo más de un millón de habitantes.

Por lo que respecta al uso lingüístico en el seno familiar, según el citado estudio «está estrechamente vinculado al grado de autoctonismo familiar». Así, «el catalán sólo es de uso mayoritario entre las familias con un alto componente autóctono». En lo referente a los usos lingüísticos fuera del ámbito familiar, los resultados de la encuesta de 2014 muestran que «no hay ningún uso en el cual el catalán sea la lengua más empleada por el conjunto de los encuestados». El nivel de uso más elevado se sitúa en la Administración local, con un 40,6%, y el más bajo se sitúa en las relaciones comerciales con clientes, con un 20,5 por ciento.

En relación a una cuestión casi siempre polémica en Baleares, la de la posible unidad o no del catalán, el 80,9 por ciento de los encuestados consideró que se habla la misma lengua en Cataluña, la Comunidad Valenciana y Baleares, así como en Andorra. Aun así, «la manera espontánea de denominar la lengua catalana entre la mayoría de encuestados» fue la de las variedades insulares, es decir, mallorquín, menorquín, ibicenco y formenterense.

Finalmente, el estudio de la UIB concluye que entre 2004 y 2014 «se ha incrementado de manera considerable la fragilidad de la lengua catalana». La explicación sería que «la falta de integración lingüística efectiva de los inmigantes», sobre todo por lo que se refiere a los usos, habría llevado a determinados sectores de catalanohablantes jóvenes a «comportamientos y actitudes propias de la asimilación», usándose entonces por defecto el castellano.