Agustín Fernández, padre de alumnos de una escuela de Mataró
Agustín Fernández, padre de alumnos de una escuela de Mataró - INÉS BAUCELLS
BILINGÜISMO: UN BIEN PROHIBITIVO

Estudiar en castellano en Cataluña cuesta unos 10.000 euros al año

Solo 34 colegios privados ofrecen el castellano como lengua vehicular en la enseñanza en Cataluña

BARCELONA/MADRIDActualizado:

Estudiar en castellano en Cataluña es un bien preciado que pocos pueden permitirse. No existe ni un solo centro educativo público que garantice a los padres la opción de que sus hijos estudien con el castellano como lengua vehicular (solo unos pocos concertados imparten un poco más), por lo que la única opción que tienen las familias que quieren que sus hijos aprendan en la lengua del Estado es matricularlos en una escuela privada.

Tal como denunció este diario en su edición del 30 de agosto de 2015, ese refugio lingüístico tiene un coste ya que la mayoría de los colegios que ofertan el castellano como lengua de aprendizaje en las aulas son centros de élite de precios prohibitivos que pueden superar los 10.000 euros anuales. A dichos centros se remitía a los alumnos que solicitaban a través de la Lomce más escolarización en español. En febrero de 2018 el Tribunal Constitucional (TC) tumbó esta vía por considerarla «inconstitucional» y las familias dejaron de tener el aval económico del Ministerio (sufragaba unos 6.000 euros).

Según un estudio realizado por la Asamblea por una Escuela Bilingüe (AEB) solo 34 colegios privados ofrecen el castellano como lengua vehicular en la enseñanza en Cataluña. La mayoría de ellos, 29, se concentran en la provincia de Barcelona; diez en la Ciudad Condal. Cuatro de ellos están en la provincia de Gerona y uno en Salou (Tarragona).

La escuela a la que fue Artus Mas y sus hijos

Entre los centros que ofrecen bilingüismo se encuentra curiosamente la escuela Aula, que formó al ex presidente de la Generalitat, Artur Mas, y a sus hijos, liberándoles así del «yugo lingüístico» que su propio gobierno impuso y que sigue imponiéndose en la escuela pública y concertada, en la que el catalán es la lengua hegemónica. Otras escuelas privadas donde el catalán y el castellano, junto al inglés, conforman el proyecto educativo son: Pérez Iborra, Santa Clara, St. Peters School y Zurich, en Barcelona ciudad; Agora, en Sant Cugat (Barcelona); La Miranda,en Sant Just Desvern (Barcelona); Hamelin, en Alella (Barcelona), y SEK, en La Garriga (Barcelona).

Agustín Fernández luchó para que sus dos hijos se escolarizaran en castellano y, pese a tener un auto del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) que avala su petición, tiene que pagar 20.000 euros anuales para que sus dos hijos tengan más castellano. El centro público en el que estudiaban sus vástagos se negó a impartir el 25 por ciento de asignaturas en castellano y presionó a la familia para que desistiera. Finalmente, aceptó dar Matemáticas en español pero con los libros en catalán. No tuvo otra opción que llevarlos a la privada. Abierta la vía Lomce, Agustín pidió amparo y el Ministerio aceptó costear las plazas de sus hijos. Ahora esta vía está muerta. «Pago cada mes casi 2.000 euros por la educación de mis hijos y eso, por desgracia, no está alcance de todo el mundo», señaló ayer el padre en declaraciones a ABC.