María Teresa Estevan Bolea, durante la entrevista
María Teresa Estevan Bolea, durante la entrevista - Maya Balanya
Mujeres al mando

Estevan Bolea: «He trabajado tres veces lo que un hombre, a una mujer no se le tolera que se equivoque»

La expresidenta del Consejo de Seguridad Nuclear asegura que la clave contra las actitudes machistas es no tolerarlas ni un minuto

MadridActualizado:

Quería estudiar Matemáticas, pero su padre le quitó la idea de la cabeza. Temió que María Teresa Estevan Bolea (Huesca, 1936) acabara en una cátedra poco compatible con su carácter. Por eso insistió en que eligiera una ingeniería. Y así lo hizo, con una trayectoria que acaba de ser reconocida por la Real Academia, que por primera vez en 25 años ha otorgado a una mujer el título de Ingeniero Laureado.

Su carrera ha sido imparable. Fue la tercera mujer en aprobar Industriales en España y la primera en ingresar en el cuerpo de ingenieros del Estado de este ramo. Fue presidenta del Consejo de Seguridad Nuclear, diputada y eurodiputada y directora general de Medio Ambiente, entre otros cargos. Hoy no acaba de retirarse. «Me ha ayudado mucha gente, tanto, que a quien me pide ayuda no le puedo decir que no», explica. Apasionada de su profesión y de la cultura, atesora más de nueve mil libros y escucha una hora de música clásica al día, aunque confiesa que es una «catástrofe» cocinando. «No se puede llegar a todo», resume.

Viendo su currículo, ¿hay algún puesto que quisiera y se le resistiera?

No, el currículum es muy largo porque mi vida profesional es muy dilatada, tengo 82 años. Pero ahora estoy haciendo lo más importante que he hecho en mi vida: dar clases de matemáticas, física y química a mis nietos con unos resultados estupendos. Quería haberlo hecho antes, pero era imposible. Trabajar horrores, viajar muchísimo, estar ocupada 12 horas diarias y dar clase a los niños era imposible.

Durante su trayectoria profesional, ¿se encontró con dificultades por ser mujer o con machismo?

Nunca, pero he trabajado tres veces lo que un hombre porque a una mujer no se le tolera que se equivoque. Para que te valoren tienes que llevarlo todo preparadísimo, estudiarlo todo… En puestos ejecutivos nunca noté machismo, pero sí lo noto ahora, con las chicas jóvenes, un machismo horroroso. Creo que los hombres tienen miedo de que la mujer sea económicamente independiente, que es la clave de todo y al mismo tiempo complica la vida de la mujer.

¿Nunca tuvo problemas al dar una orden, nunca fue cuestionada…?

Sí he tenido problemas de esos, que me han durado cinco minutos porque inmediatamente a esa persona la he despedido, costara lo que costara. Los que trataban conmigo sabían que por ese camino no iban a ninguna parte. Claro que había algunos casos de machismo, generalmente de gente poco inteligente, pero como he tenido el privilegio de trabajar con gente valiosísima, le diré que al contrario, no sabe cómo valoraban el trabajo de una mujer. La clave está en no tolerar el machismo ni un minuto. No es fácil, porque según tengas un superior o según qué cosas, no se acepta. Pero las mujeres no deben aceptar desde el primer momento el menor inconveniente, porque como acepten el primero, están perdidas.

¿Así que no cree que las mujeres hoy lo tengan más fácil?

Una mujer va a tener muy difícil conciliar su vida familiar con su profesión, ese es el problema que no se ha resuelto

Lo tienen mucho más difícil. Mi vida ha sido muy laboriosa, pero en el terreno de ejercer mis funciones, dirigir equipos o gestionar trabajos, ha sido infinitamente más fácil. Y vamos a abrir otra cuestión. Una mujer puede hacer lo que ella desee, sin ningún inconveniente. Ahora bien, va a tener muy difícil conciliar su vida familiar con su profesión, ese es el problema de la mujer, que no se ha resuelto, al contrario, cada vez está en una situación peor. Una mujer puede llegar a donde quiera, aunque tendrá que estudiar horrores porque tiene que ser muy rigurosa. Una ingeniera no puede ir a una obra si no domina todo el trabajo porque la estudiarán a ver por dónde la pillan, y lo mismo en otras profesiones. Lo tienen mucho más difícil ahora que hace 50 o 60 años.

¿Y en el entorno familiar?

Una mujer no va a poder conciliar de ninguna manera la vida familiar con su profesión si es una ejecutiva. No se pueden poner reuniones a las siete de la tarde, el trabajo hay que terminarlo a las cinco o las seis, no se puede parar desde las dos de la tarde hasta las cinco o perder el tiempo como lo perdemos en España, ¿entonces cómo concilia? Porque las mujeres tampoco tienen la ayuda en casa que hemos tenido nosotras. Es verdad que hoy los maridos y parejas ayudan, pero no nos equivoquemos: el alma de la familia es la mujer, y pobre de la casa donde el alma de la familia no sea ella. ¿Qué tiene que hacer una mujer si tiene que organizar su vida y la de su familia con un poco de sosiego? Tiene que tomar la determinación de a qué dedica su tiempo prioritariamente. Si quiere ser una ejecutiva, lo será, pero que sepa que no va a vivir la infancia de sus hijos, lo cual es tristísimo.

Lo dice porque lo ha vivido

Claro. He tenido una suerte enorme en mi vida profesional, pero en mi vida familiar he echado de menos muchas cosas y mi familia también hubiera preferido que hubiera estado más en algunos momentos. Pero no se puede tener todo. Una mujer tiene que decidir cuál es su prioridad y, a partir de ahí, prepararse para una cosa u otra.

María Teresa Estevan Bolea
María Teresa Estevan Bolea - Maya Balanya

¿Faltan mujeres directivas?

Faltan muchas, el problema es si quieren ser directivas. Seguramente querrán, pero al analizar la no compatibilidad de la vida familiar con la vida laboral intensiva, seguramente no les compensa. Pero faltan muchas, si hubiera más el mundo sería otro.

¿Cómo sería?

Más realista, más pragmático y se aprovecharía más el tiempo, sería mas humano… sería diferente. Los hombres y las mujeres afortunadamente somos muy distintos. Ahora, lo que sí queremos es igualdad de oportunidades.

¿Entonces no cree en la cuotas?

Estoy absolutamente en contra. Sin embargo, han servido para que bastantes mujeres se incorporaran a la política, pero no se han molestado en prepararse. Cuando veo el Parlamento ahora se me cae el alma a los pies. Más por los hombres (hay una colección de impresentables tremenda) que por las mujeres, pero ellas tampoco piden el derecho a opinar. ¿En Podemos qué papel tienen? ¿Por qué lo toleran, si son el alma del partido? Lo que no me cabe en la cabeza es que las mujeres se dejen dominar por hombres que valen infinitamente menos. Yo una de las mejores cosas que he hecho, porque he podido al estar en puestos de dirección, ha sido colocar a mujeres en profesiones en las que no se colocaban. En medio ambiente, a gente de filosofía, químicas, farmaceuticas, físicas… no se colocaban y eran unas profesionales de primerísima fila.

¿Hoy existe esa comunidad?

No, las mujeres no se ayudan entre ellas, quizá porque están a veinte mil cosas, pero tienen que hacer equipos. No ayudarse es un fallo inmenso.

Si tuviera una nieta, ¿qué consejo le daría?

Que hiciera ingeniería, mire lo irracional que soy. Me quejo de que no pude conciliar y le diría: «Hija, matemáticas a toda pastilla y a estudiar muchísimo».